Los libros de la semana
Novedades literarias.
La casa del almendro. Laura McVeigh. HARPER COLLINS IBÉRICA
Samar, de quince años, la hija mediana, comparte la historia de su increíble viaje en el Transiberiano, con la ayuda de Napoleón, el revisor, la Anna Karenina de Tolstoi, y sus padres y hermanos. Obligados a salir de Kabul los niños y sus padres se enfrentan a la pérdida de todo su mundo y de su lugar en él. A lo largo de toda la historia, nuestra narradora, Samar, se aferra con valentía a su familia y a la esperanza, aunque muchas veces cualquier tipo de supervivencia parezca imposible. Con la verdadera fortaleza que nace del amor, el conocimiento y la imaginación, Samar revela su extraordinaria capacidad de resistencia y el descubrimiento de que todo es posible, siempre que puedas aferrarte a la esperanza y al amor.
Jugarse la piel. Nassim Nicholas Taleb. PAIDÓS
En uno de sus libros más provocadores, el famoso pensador Nassim Nicholas Taleb redefine lo que significa comprender el mundo, tener éxito en una profesión, contribuir a una sociedad justa y equitativa, detectar el absurdo e influir en los demás. Citando ejemplos que van desde Hammurabi a Séneca, o del gigante Anteo a Donald Trump, Taleb demuestra cómo la voluntad de aceptar los propios riesgos es un atributo esencial de héroes, santos e individuos prósperos en todos los ámbitos de la sociedad. Un desafío a las antiguas creencias sobre los valores de aquellos que dirigen las intervenciones militares, realizan inversiones financieras y difunden credos religiosos.
La ley del menor. Ian MCewan. ANAGRAMA
Acostumbrada a evaluar las vidas de los demás en sus encrucijadas más complejas, Fiona Maye se encuentra de golpe con que su propia existencia no arroja el saldo que desearía: su irreprochable trayectoria como jueza del Tribunal Superior especializada en derecho de familia ha ido arrinconando la idea de formar una propia, y su marido, Jack, acaba de pedirle educadamente que le permita tener, al borde de la sesentena, una primera y última aventura: una de nombre Melanie. Y al mismo tiempo que Jack se va de casa, incapaz de obtener la imposible aprobación que demandaba, a Fiona le encargan el caso de Adam Henry. Que es anormalmente maduro, y encendidamente sensible, y exhibe una belleza a juego con su mente, tan afilada como ingenua, tan preclara como romántica; pero que está, también, enfermo de leucemia. Y que, asumiendo las consecuencias últimas de la fe en que sus padres, testigos de Jehová, lo han criado, ha resuelto rechazar la transfusión que le salvaría la vida. Pero Adam aún no ha cumplido los dieciocho, y su futuro no está en sus manos, sino en las del tribunal que Fiona preside. Y Fiona lo visita en el hospital, y habla con él de poesía, y canta mientras el violín de Adam suena; luego vuelve al juzgado y decide, de acuerdo con la Ley del Menor.
La maldición de Hill House. Shirley Jackson. DEBOLSILLO
Tras pasar años entregado al estudio de las «perturbaciones psíquicas» que suelen manifestarse en las casas encantadas, John Montague, doctor en Filosofía y estudioso de lo oculto, alquila Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Ahí se traslada con un grupo de asistentes dispuestos a pasar una temporada en ella: Theodora, una joven entusiasta, la tímida y frágil Eleanor, y Luke, el futuro heredero de la propiedad. Será mejor que el lector descubra por sí mismo las alucinantes experiencias que vivirán en la casa...
Samar, de quince años, la hija mediana, comparte la historia de su increíble viaje en el Transiberiano, con la ayuda de Napoleón, el revisor, la Anna Karenina de Tolstoi, y sus padres y hermanos. Obligados a salir de Kabul los niños y sus padres se enfrentan a la pérdida de todo su mundo y de su lugar en él. A lo largo de toda la historia, nuestra narradora, Samar, se aferra con valentía a su familia y a la esperanza, aunque muchas veces cualquier tipo de supervivencia parezca imposible. Con la verdadera fortaleza que nace del amor, el conocimiento y la imaginación, Samar revela su extraordinaria capacidad de resistencia y el descubrimiento de que todo es posible, siempre que puedas aferrarte a la esperanza y al amor.
Jugarse la piel. Nassim Nicholas Taleb. PAIDÓS
En uno de sus libros más provocadores, el famoso pensador Nassim Nicholas Taleb redefine lo que significa comprender el mundo, tener éxito en una profesión, contribuir a una sociedad justa y equitativa, detectar el absurdo e influir en los demás. Citando ejemplos que van desde Hammurabi a Séneca, o del gigante Anteo a Donald Trump, Taleb demuestra cómo la voluntad de aceptar los propios riesgos es un atributo esencial de héroes, santos e individuos prósperos en todos los ámbitos de la sociedad. Un desafío a las antiguas creencias sobre los valores de aquellos que dirigen las intervenciones militares, realizan inversiones financieras y difunden credos religiosos.
La ley del menor. Ian MCewan. ANAGRAMA
Acostumbrada a evaluar las vidas de los demás en sus encrucijadas más complejas, Fiona Maye se encuentra de golpe con que su propia existencia no arroja el saldo que desearía: su irreprochable trayectoria como jueza del Tribunal Superior especializada en derecho de familia ha ido arrinconando la idea de formar una propia, y su marido, Jack, acaba de pedirle educadamente que le permita tener, al borde de la sesentena, una primera y última aventura: una de nombre Melanie. Y al mismo tiempo que Jack se va de casa, incapaz de obtener la imposible aprobación que demandaba, a Fiona le encargan el caso de Adam Henry. Que es anormalmente maduro, y encendidamente sensible, y exhibe una belleza a juego con su mente, tan afilada como ingenua, tan preclara como romántica; pero que está, también, enfermo de leucemia. Y que, asumiendo las consecuencias últimas de la fe en que sus padres, testigos de Jehová, lo han criado, ha resuelto rechazar la transfusión que le salvaría la vida. Pero Adam aún no ha cumplido los dieciocho, y su futuro no está en sus manos, sino en las del tribunal que Fiona preside. Y Fiona lo visita en el hospital, y habla con él de poesía, y canta mientras el violín de Adam suena; luego vuelve al juzgado y decide, de acuerdo con la Ley del Menor.
La maldición de Hill House. Shirley Jackson. DEBOLSILLO
Tras pasar años entregado al estudio de las «perturbaciones psíquicas» que suelen manifestarse en las casas encantadas, John Montague, doctor en Filosofía y estudioso de lo oculto, alquila Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Ahí se traslada con un grupo de asistentes dispuestos a pasar una temporada en ella: Theodora, una joven entusiasta, la tímida y frágil Eleanor, y Luke, el futuro heredero de la propiedad. Será mejor que el lector descubra por sí mismo las alucinantes experiencias que vivirán en la casa...