Los libros de la semana
Novedades literarias.
Recomendado
"El cielo es azul, la tierra es blanca" Hiromi Kawakami. Alfaguara
Esta es la historia de amor más vieja del mundo: Después de muchos años de finalizada la secundaria, un hombre y una mujer, que por entonces no se prestaban mucha atención, se encuentran casualmente en un lugar y comienza a tejerse una nueva trama entre los dos.
¿Cambia mucho si digo que ellos no eran compañeros, sino profesor y alumna? ¿Cambia más si la diferencia de edad entre ellos es de unos treinta años? Ella, Tsukiko Omachi, tiene orgullosos treinta y nueve. El, Harutsuna Matsumoto, pisa los setenta. Pero si miramos más de cerca, son más las cosas que los unen que aquellas que los separan.
Ella en su mediana edad, él en tránsito inexorable a la vejez, habitan la soledad como un lugar amistoso y confortable. Ambos disfrutan ir solos a comer y en una de esas escapadas a una taberna, se descubren el uno al otro por algo tan trivial como la coincidencia en sus platos favoritos.
El relato, narrado en primer persona por Tsukiko, rehúye a toda espectacularidad y hace de la vida cotidiana y sus rituales un lugar bello e imprevisible. ¿Dónde se encontraban? En la taberna, o en la casa de alguno de ellos. ¿Cuándo? Cuando el azar los reuniera a la hora de comer, o cuando surgiese el deseo de verse y simplemente tocar el timbre y pasar. Sin planificación alguna, sin citas, sin celular, la pareja podía pasar una semana entera juntos o no verse en absoluto por un mes.
Cuando se encuentran, simplemente están juntos. No hablan sobre el futuro, no planifican cosas, no se plantean qué son o qué tipo de pareja desean tener, si es que son una. Comen, miran tv, conversan y beben sake. Sin embargo pronto se dan cuenta que lo suyo, casi sin querer, a pasado de ser un mero engaño a la soledad, a convertirse en un amor real, lejos de cualquier fantasía platónica de maestro y aprendiz, un amor en el que también el cuerpo pide ser parte, aun cuando la aparición en escena de la piel ponga como bajo un reflector el problema de la diferencia de edad y con ella la muerte.
Narrada en capítulos cortos, en lenguaje sencillo y con sobrias descripciones, El cielo es azul, la tierra es blanca, es un relato nostálgico sobre el amor que se lee como quien encuentra en una caja esos álbumes viejos de las vacaciones, llenos de fotos de momentos que por entonces creímos inolvidables, y jamás volvimos a ver. Las hojas pasan y la sensación es esa, la de estar disfrutando una sucesión de fotografías en la que cada capítulo se constituye en imagen y a la vez en una parada de un viaje que no por breve fue menos definitivo.
MB
Novedades
"Amor del bueno" María Isabel Sánchez. Planeta
En este libro María Isabel Sánchez eligió contar las historias de diez parejas unidas por amor del bueno. Paul McCartney y Linda, Pepe Cibrián y Ana María Campoy, Isabel Pantoja y “Paquirri”, Paul Newman y Joanne Woodward, Jorge Luis Borges y María Kodama, Sandra Mihanovich y Marita Novaro Hueyo son algunas de las personas que viven en estas páginas a través de una autora que nos deleita con relatos de vidas que parecen cuentos.
"El cielo es azul, la tierra es blanca" Hiromi Kawakami. Alfaguara
Esta es la historia de amor más vieja del mundo: Después de muchos años de finalizada la secundaria, un hombre y una mujer, que por entonces no se prestaban mucha atención, se encuentran casualmente en un lugar y comienza a tejerse una nueva trama entre los dos.
¿Cambia mucho si digo que ellos no eran compañeros, sino profesor y alumna? ¿Cambia más si la diferencia de edad entre ellos es de unos treinta años? Ella, Tsukiko Omachi, tiene orgullosos treinta y nueve. El, Harutsuna Matsumoto, pisa los setenta. Pero si miramos más de cerca, son más las cosas que los unen que aquellas que los separan.
Ella en su mediana edad, él en tránsito inexorable a la vejez, habitan la soledad como un lugar amistoso y confortable. Ambos disfrutan ir solos a comer y en una de esas escapadas a una taberna, se descubren el uno al otro por algo tan trivial como la coincidencia en sus platos favoritos.
El relato, narrado en primer persona por Tsukiko, rehúye a toda espectacularidad y hace de la vida cotidiana y sus rituales un lugar bello e imprevisible. ¿Dónde se encontraban? En la taberna, o en la casa de alguno de ellos. ¿Cuándo? Cuando el azar los reuniera a la hora de comer, o cuando surgiese el deseo de verse y simplemente tocar el timbre y pasar. Sin planificación alguna, sin citas, sin celular, la pareja podía pasar una semana entera juntos o no verse en absoluto por un mes.
Cuando se encuentran, simplemente están juntos. No hablan sobre el futuro, no planifican cosas, no se plantean qué son o qué tipo de pareja desean tener, si es que son una. Comen, miran tv, conversan y beben sake. Sin embargo pronto se dan cuenta que lo suyo, casi sin querer, a pasado de ser un mero engaño a la soledad, a convertirse en un amor real, lejos de cualquier fantasía platónica de maestro y aprendiz, un amor en el que también el cuerpo pide ser parte, aun cuando la aparición en escena de la piel ponga como bajo un reflector el problema de la diferencia de edad y con ella la muerte.
Narrada en capítulos cortos, en lenguaje sencillo y con sobrias descripciones, El cielo es azul, la tierra es blanca, es un relato nostálgico sobre el amor que se lee como quien encuentra en una caja esos álbumes viejos de las vacaciones, llenos de fotos de momentos que por entonces creímos inolvidables, y jamás volvimos a ver. Las hojas pasan y la sensación es esa, la de estar disfrutando una sucesión de fotografías en la que cada capítulo se constituye en imagen y a la vez en una parada de un viaje que no por breve fue menos definitivo.
MB
Novedades
"Amor del bueno" María Isabel Sánchez. Planeta
En este libro María Isabel Sánchez eligió contar las historias de diez parejas unidas por amor del bueno. Paul McCartney y Linda, Pepe Cibrián y Ana María Campoy, Isabel Pantoja y “Paquirri”, Paul Newman y Joanne Woodward, Jorge Luis Borges y María Kodama, Sandra Mihanovich y Marita Novaro Hueyo son algunas de las personas que viven en estas páginas a través de una autora que nos deleita con relatos de vidas que parecen cuentos.