La Nación lanza las 3 primeras licitaciones para obras eléctricas y una es clave para el sur cordobés
Unirá Diamante, en Mendoza, con Charlone, en el extremo norte de Buenos Aires. Desde ahí, saldrá una línea de 132 kilovoltios hasta Laboulaye. En Energía se encargaron de remarcar que las obras serán licitadas bajo un modelo de concesión a inversores privados
De un listado de 16 obras eléctricas prioritarias que necesita la Argentina para evitar cuellos de botella y apagones como los que suelen ocurrir en los principales centros urbanos en momentos de alta demanda, 3 dieron el primer paso para empezar a concretarse. El Gobierno anunció ayer que se inicia un proceso licitatorio bajo un modelo de concesión a inversores privados. El nuevo esquema de construcción de infraestructura energética sin intervención del Estado demandó poco más de 18 meses en lanzar su primer anuncio.
Y uno de esos proyectos que se pusieron en marcha es clave para el sur provincial. Se trata de la línea de alta tensión que partirá desde el río Diamante en Mendoza hasta Charlone, en el extremo norte bonaerense, casi en el límite cuatripartito de Córdoba, Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires. Allí se realizará una estación transformadora desde la cual partirán cinco líneas de media, una de las cuales irá hasta Laboulaye.
Según confiaron desde la Provincia, hay una necesidad de reforzar una buena parte de toda esa región altamente productiva de las 4 provincias. Y, a su vez, le permite a Córdoba, con la línea que sale de Charlone a Laboulaye, resolver por un lado el flujo de energía que puede venir del Comahue, pero también inyectar energía que se pueda producir en la región y sea subida al sistema interconectado.
Por eso, ese tendido había sido reclamado a comienzos de año por los gobiernos de Córdoba y Santa Fe, junto con otro que debe unir Santo Tomé con Malvinas, con una estación transformadora que está contemplada en San Francisco. Este último está dentro de las 16 obras prioritarias, pero quedó fuera del primer anuncio. El reclamo de las dos jurisdicciones se había materializado con una carta firmada por los gobernadores Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro dirigida al jefe de Gabinete nacional, Guillermo Francos.
Allí destacaron la necesidad y conveniencia de llevar adelante un conjunto de obras en el Sistema de Transporte en Extra Alta Tensión de 500 kV en el Sistema Argentino de Interconexión -SADI-, que, además de resultar de importancia para el conjunto de actores del SADI, tiene relevancia para ambas provincias de la Región Centro.
En la misiva, ambos mandatarios ratificaron la necesidad de que desde el Sistema Argentino de Interconexión en su conjunto se dé curso a la ejecución de las obras para poder asegurar un crecimiento federal, coordinado y armónico del Sistema de Transporte en 500 kV, permitiendo así hacer frente al déficit que presenta la capacidad de transporte eléctrico en la actualidad y fortalecer el crecimiento económico y social de todo nuestro país.
Fundamentan que la ejecución de estas obras permitirá “mayor seguridad en la operación del sistema eléctrico nacional que se encuentra en estado crítico, el desarrollo de nuevas inversiones en generación de energía en otras regiones del país que contarán con mayor capacidad para transportar su producción y afianzar el abastecimiento de energía a los usuarios de nuestro país”.
Además, remarcaron que las obras “han sido objeto de presentaciones, solicitudes y análisis previos en múltiples instancias”.
Ayer, finalmente, la Secretaría de Energía confirmó el proceso licitatorio de una de ellas. Las licitaciones serán de carácter nacional e internacional, abiertas a empresas con capacidad técnica y financiera para llevar adelante los proyectos.
Las tres obras seleccionadas son AMBA I, que mejorará la capacidad de abastecimiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires que concentra el 40% del consumo eléctrico nacional; la Línea de 500 kilovoltios de Río Diamante – Charlone – O’Higgins, un corredor que permitirá la evacuación de mayor generación renovable y convencional que se puede instalar en la región Cuyo, a la vez que permitirá evacuar parte de la generación de Comahue; y la Línea de 500 kilovoltios Puerto Madryn – Choele Choel – Bahía Blanca, que mejorará la conexión entre la Patagonia y el sistema troncal.
“Estas obras forman parte del conjunto de 16 proyectos prioritarios definidos por la Resolución 715/2025, en el marco del Plan de Contingencia para Meses Críticos 2024–2026, que identificó zonas críticas del país donde el crecimiento de la demanda eléctrica no fue acompañado por la infraestructura necesaria. La planificación se basó en estudios técnicos liderados por la Secretaría de Energía junto a Cammesa, Ateera y el Consejo Federal de la Energía Eléctrica, entre otros actores del sector”, explicaron.
Y argumentaron: “El estado actual del sistema eléctrico revela deficiencias estructurales que derivan en cuellos de botella, interrupciones del servicio y altos costos por generación forzada”.
Por otra parte, aclararon que la Secretaría de Energía determinará el momento y la secuencia de los llamados a licitación de cada una de ellas, sin mayores precisiones.
A diferencia de los modelos anteriores, el nuevo esquema se basa en un régimen de concesión de obra, en el cual la totalidad de la inversión, construcción, operación y mantenimiento estará a cargo del sector privado, sin comprometer recursos del Estado.