114 años de historia: el León visita a Belgrano con su camiseta Aniversario
Esta tarde a las 19.15, Estudiantes saldrá al Gigante de Alberdi estrenando una camiseta que celebra su historia con una convicción que ninguna tabla puede quitarle: sostener, partido a partido, el sueño de todo el imperio.
El partido que este domingo reunirá a Estudiantes de Río Cuarto y Belgrano en el Gigante de Alberdi pertenece a los dos grupos. Por la fecha 10 del Torneo Clausura, a las 19.15 y con transmisión liberada por ESPN, el León de la Avenida tiene una cita con la exigencia y otra con la emoción. La exigencia tiene números y no hace falta esconderla: el Celeste llega como el equipo peor ubicado del campeonato, y en la Avenida se sabe lo que eso significa. Pero también se sabe algo más antiguo y más fuerte: este club nunca pidió permiso para pelear. Nació en 1912 para competir, y 114 años después lo sigue haciendo en la máxima categoría del fútbol argentino, un escenario que durante décadas fue un sueño lejano para Río Cuarto y hoy es una responsabilidad que se honra con trabajo.
Enfrente habrá un Belgrano que tampoco vive días de calma. El equipo de Ricardo Zielinski acumula cinco presentaciones sin ganar, con el 2 a 0 sobre Independiente Rivadavia como último festejo, y sabe que un triunfo lo pondría en la línea de Sarmiento de Junín, escolta de la Zona B con 16 puntos. Dos necesidades, un mismo reloj.
El León estrena piel dorada
En medio de esa tensión llega la novedad que le pone color, y memoria, a la previa: Estudiantes debutará en este partido su camiseta conmemorativa por los 114 años del club. Es una edición especial, con identidad propia. La base es un tono crema, muy cercano al champagne, claro y sobrio, con aire de gala y de fotografía antigua. Sobre ese fondo, el cuello y los puños se tiñen de un celeste intenso, el celeste de verdad, el del Celeste de siempre y que funciona como firma de familia: alcanza para que cualquiera en la tribuna sepa de quién se trata. En la parte frontal inferior aparece un patrón geométrico sutil pero distintivo. No grita ni compite con el resto del diseño; le da textura y carácter a la casaca, uno de esos detalles que se aprecian de cerca en las cosas hechas con cariño. Los patrocinantes ocupan su lugar con orden y gran jerarquía acompañando al equipo en este desafío histórico. Las imágenes de presentación muestran a integrantes del plantel actual y algunos que ya son renombrados y haciendo gran campaña en el Toreno Proyección con la camiseta puesta: los mismos que esta tarde la vestirán con orgullo en Córdoba capital.
Nadie en la Avenida se engaña: la tabla es dura, y no se resuelve en un domingo. Pero el hincha del León entiende esto mejor que nadie: el camino se construye ladrillo a ladrillo, y cada punto es uno. Cada esfuerzo, cada carrera, cada pelota disputada es una forma de decir que este sueño sigue en pie. Por eso el domingo tiene doble valor. Si el resultado acompaña, será un impulso para lo que viene. Si no, el equipo habrá vuelto a demostrar de qué está hecho.
Vestido de tonos dorados y celeste, con 114 años a cuestas y la ciudad detrás, el León de la Avenida sale hoy a escribir otra página. Para que los que vienen, cuando miren esta camiseta dentro de mucho tiempo, sepan que la noche de Alberdi también se peleó hasta el último minuto. Forestello y los suyos van por los tres puntos.