Con la mira en el Clausura, Estudiantes sumó minutos ante Instituto de Córdoba

El Estadio Candini fue escenario de una nueva jornada de fútbol de pretemporada. Dos encuentros consecutivos que le permitieron al cuerpo técnico de Forestello seguir evaluando variantes entre todo el plantel para el debut

Estudiantes 1: Bruera; Maffini, Ojeda, Quiroga, Cobos; Gonzalo González, Cabrera, Tomás González, Rosané; Valiente y Yeison Moreno. DT: Rubén Forestello.

 

La pretemporada celeste sigue su curso y, esta vez, el propio Antonio Candini fue el que abrió sus puertas para una nueva instancia de trabajo futbolístico. Ayer por la mañana, desde las 10, Estudiantes disputó dos amistosos consecutivos frente a Instituto de Córdoba, en una jornada pensada exclusivamente para sumar rodaje competitivo, testear variantes y seguir consolidando el funcionamiento colectivo que Forestello viene moldeando semana a semana.

Más allá de los resultados puntuales, lo que realmente importa en esta etapa del año es el proceso: cómo responde el equipo, qué variantes se afianzan, qué futbolistas se ganan un lugar. Y en ese sentido, la jornada dejó material valioso para el cuerpo técnico, con dos partidos de características bien distintas entre sí.

Primer turno: equilibrio y arco en cero

En el primer compromiso, con los planteles principales de ambos equipos en cancha, el trámite fue parejo y con pocos espacios, algo habitual en este tipo de amistosos donde las defensas suelen estar un paso adelante de los ataques.

Estudiantes mostró un funcionamiento ordenado y sólido en el fondo, sin permitirle a Instituto inquietar demasiado el arco defendido por Lucas Bruera.

El partido terminó igualado sin goles, un resultado que, leído en clave de pretemporada, confirma la solidez que el equipo viene mostrando en los últimos encuentros de preparación.

La formación que presentó Forestello en ese primer bloque fue con Bruera bajo los tres palos; una línea de cuatro integrada por Maffini, Ojeda, Quiroga y Cobos; un mediocampo compuesto por Gonzalo González, Cabrera, Tomás González y Rosané; y una dupla ofensiva formada por Valiente y Yeison Moreno.

Segundo turno: la prueba para las alternativas

Como es habitual en esta clase de jornadas, ambos entrenadores movieron el tablero por completo para el segundo compromiso, dándole minutos a quienes vienen necesitando rodaje.

Ahí el partido tuvo otra dinámica: Instituto se mostró más incisivo y logró sacar rédito de algunas desatenciones defensivas, quedándose con una victoria por 3 a 0.

Para el cuerpo técnico celeste, sin embargo, el resultado de este segundo bloque no empaña la lectura general de la jornada. Todo lo contrario: le permitió a Forestello observar en acción a jugadores que pelean un lugar en el próximo armado del equipo, en un contexto de partido real ante un rival de jerarquía. En ese segundo turno, Estudiantes formó con Lastra en el arco, una defensa integrada por Valenti, Rodríguez, Guernica y Alanís, un mediocampo con Romero, Talpone y Lo Celso, y un tridente ofensivo compuesto por Forclaz, Bajamich y Ferreira.

Uno de los datos más auspiciosos de esa segunda etapa llegó desde el arco: en el complemento del segundo encuentro ingresó Lautaro Herrera, quien tuvo una participación destacada al contener un penal a favor de Instituto. Ese tipo de detalles, aunque no modifiquen el resultado final, son exactamente lo que el cuerpo técnico busca en esta clase de amistosos: situaciones de estrés competitivo que permitan medir la respuesta individual de cada futbolista. Con este nuevo amistoso, Estudiantes sigue acumulando minutos de fútbol formal de cara al inicio del Clausura 2026. La lectura que se lleva el cuerpo técnico trasciende el resultado de cada partido puntual: lo que se busca en esta etapa es consolidar una idea de juego, sostener el orden defensivo que viene mostrando el equipo titular y, al mismo tiempo, seguir dándole rodaje a las alternativas que pueden ser determinantes a lo largo de una temporada larga y exigente. La planificación de pretemporada, tal como viene remarcando el propio Forestello desde su llegada al banco, contempla justamente este tipo de pruebas: partidos que sirvan para corregir errores, afianzar funcionamientos y llegar de la mejor manera posible al debut oficial, que será el sábado 25 de julio, cuando el León reciba a Tigre en el propio Antonio Candini, desde las 14:45.