Con la palabra de sus referentes, Estudiantes se ilusiona en Alta Córdoba
Alejandro Cabrera fue la voz del plantel en la previa del cruce ante Instituto y bajó línea sobre lo que se viene: "Si tenemos tres resultados positivos, tenemos grandes chances de salvar la categoría". Hoy entrenan en el Candini
El León ya tiene la cabeza puesta en el próximo desafío. El próximo lunes desde las 21.15, Estudiantes visitará a Instituto en el estadio Juan Domingo Perón, por la novena fecha del Torneo Clausura, con el arbitraje de Luis Lobo Medina. Es otra parada de una temporada histórica: el equipo que dirige Rubén Darío "Yagui" Forestello vuelve a medirse ante uno de los animadores del campeonato, en un compromiso que la categoría le exige jugar de igual a igual, sin resignar identidad.
El plantel llega a este cruce después de la derrota como local ante Sarmiento, un resultado que dolió puertas adentro pero que no modificó la lectura del grupo sobre lo que viene haciendo en la cancha. Así lo explicó esta semana Alejandro Cabrera, uno de los referentes del plantel celeste, en diálogo con medios locales: "Perdemos por detalles. Lamentablemente, la categoría es así, por algo juegan los mejores. Esos detalles nos costaron muchos puntos. Nos viene pasando desde el campeonato pasado y nunca pudimos acomodarnos a eso. Tratamos de corregirlo para que los resultados puedan cambiar”. Es una autocrítica que no esconde el objetivo mayor: el jugador fue contundente al hablar de la dificultad de jugar con el fantasma del descenso rondando la cabeza del plantel. "No es fácil jugar con eso en la cabeza, pero bueno, yo soy un convencido de que hay que sacarse eso de la cabeza. Tratar de olvidarnos de eso, saber que si nosotros tenemos tres resultados positivos, nos metemos ahí y tenemos grandes chances de salvar la categoría".
La frase resume el espíritu de un plantel que elige mirar para adelante y que confía en que la tabla todavía tiene mucho margen para modificarse a favor del León.
Sobre el compromiso que se viene, Cabrera no ocultó la dimensión del desafío: "La verdad que el partido va a ser durísimo. Sabemos de la jerarquía que tiene Instituto. Es un rival que se ha preparado para clasificar a copas, la verdad que viene muy bien en el campeonato". Pero inmediatamente marcó la cancha respecto de las intenciones celestes: "Nosotros creo que con nuestras armas también le podemos hacer partido. Vamos a tratar de jugar de igual a igual, como hicimos con Huracán". La referencia no es casual. Aquel partido ante el Globo quedó instalado puertas adentro como uno de los mejores rendimientos del equipo en el campeonato, la prueba de que Estudiantes puede plantarse ante un rival de jerarquía sin resignar su forma de jugar. Esa actuación funciona hoy como espejo y como base de confianza de cara a un nuevo examen de nivel.
Consultado sobre eventuales variantes de esquema pensadas para el partido, Cabrera fue tajante en desligar los flojos resultados de una cuestión estrictamente táctica: "No creo que el problema de Estudiantes sea por un esquema. El tema pasa por otro lado, nos hacen goles fáciles y nos cuesta convertir". Y cerró con una definición que grafica el compromiso del plantel de cara a lo que resta del semestre: "El fútbol es así, hay que seguir insistiendo para representar de la mejor manera a la camiseta". Es, otra vez, el mensaje de un grupo que no elude su realidad, pero que tampoco se victimiza: reconoce los errores, los pone sobre la mesa y trabaja para corregirlos, con la convicción de que el margen para dar vuelta la historia todavía está intacto.