Estudiantes viaja hoy a Buenos Aires pensando en Barracas Central

Después de dar vuelta a Aldosivi en el propio Candini con dos goles en dos minutos, el León viaja a CABA para jugar mañana, desde las 21.30, uno de sus últimos partidos en la máxima categoría

Estudiantes viaja hoy a Buenos Aires pensando en Barracas Central

Elplantel profesional entrenará por última vez durante la mañana en el Candini y luego partirán rumbo a  Buenos Aires.

 
 

Hay equipos que se miden por la tabla y otros que se miden por la forma en que se paran cuando les toca el momento más difícil. Estudiantes de Río Cuarto dejó claro de qué lado quiere estar. Tras la caída ante River en el Monumental, que confirmó el descenso por promedios, el Celeste no se encerró ni se quejó. Siguió trabajando de lunes a domingo en la Ciudad Deportiva Pablo Aimar, y el domingo pasado lo mostró en el Estadio Antonio Candini.

Ese día, frente a Aldosivi, el León jugó un buen primer tiempo y fue mejor que su rival. Cuando el visitante se puso en ventaja a los 23 del complemento, el equipo no entró en pánico. Respondió con carácter: a los 39 empató Ibrahim Hesar y a los 41 selló la remontada Gabriel Alanís. Fueron dos golpes en dos minutos que hicieron estallar el Imperio y que le dieron al conjunto de Rubén Darío “Yagui” Forestello su tercera victoria en la categoría, después de las conseguidas ante Huracán y Tigre.

Barracas, una nueva cita con el orgullo

Mañana la cita es en Buenos Aires, ante Barracas Central, por la fecha 14 del Clausura. Para el León no hay presiones matemáticas, pero sí una exigencia que viene de adentro: sostener el nivel, respetar a la gente que viaja y a la que sigue por la radio, y cerrar el ciclo como corresponde. El técnico tiene motivos para ir con confianza.

El equipo mostró carácter y recursos, y llega con la moral de una victoria que supo a revancha. Todavía faltan Gimnasia de La Plata en el Candini, programado para el viernes 30 de octubre, y el cierre en el Gigante de Arroyito frente a Rosario Central. Queda un tramo corto, pero con mucho para demostrar.

La palabra del presidente: asumir, ordenar y proyectar

En las últimas semanas, Luis Amor habló sin vueltas, y esa franqueza es parte de lo valioso. El presidente reconoció que “la primera responsabilidad es de uno”, un gesto de liderazgo poco común en el fútbol, donde se acostumbra a repartir culpas. También explicó con claridad que la Primera División maneja presupuestos de otra escala y que el desafío inmediato del club es reorganizar su estructura económica para la etapa que viene. Pero hay otra lectura, más amplia y más esperanzadora. Amor puso en valor lo vivido: para el hincha genuino y para los dirigentes que le dedicaron años al club, haber estado en la máxima categoría es una experiencia que nadie les quita. Después de más de cuatro décadas de espera, Río Cuarto volvió a ver pasar por la Avenida a River, Boca, San Lorenzo y tantos otros. Eso queda en la memoria de la ciudad, y es el piso sobre el que se construye.

Lo más interesante de la mirada presidencial es que no se queda en el lamento. Amor ya trabaja en el día después: en los últimos días se reunió con Maffini, Cabrera y Ojeda para empezar a negociar su continuidad de cara a la Primera Nacional 2027. La idea es retener a los referentes y armar sobre ellos el plantel que viene.

A eso se suma una visión de largo plazo: mejorar la infraestructura y contar con un colegio y una pensión de calidad para que los chicos elijan Río Cuarto para desarrollar su carrera. Es decir, apostar por lo que el club tiene de propio: sus pibes, su gente y su identidad. También hubo un llamado a que la comunidad empresarial de la ciudad se sume a acompañar al club, algo que toda institución con raíces profundas necesita para seguir creciendo.

Es cierto que la Primera División nos dejó una lección dura. Pero también nos dejó imágenes imborrables, una generación de hinchas que vio a su club entre los grandes y un plantel que, aun descendido, sigue peleando por cada pelota. Un club que gana en el Candini cuando ya no le queda nada en juego en la tabla es un club vivo.

Los referentes del León llegan a las aulas de la ciudad

El Colegio San Ignacio de Loyola recibió la visita del club, con una charla especial para los chicos. El presidente Luis Amor estuvo acompañado por Alejandro “Colo” Cabrera, Gonzalo “Huevo” Maffini e Ibrahim Hesar, que contaron cómo se vive el fútbol profesional desde adentro. Los alumnos preguntaron por lo que significa jugar en Primera, cómo se prepara un partido, cómo son los entrenamientos y cómo es el día a día de un futbolista. Hubo respuestas sinceras y muchas ganas de escuchar. Desde el club destacaron que la pasión celeste también se transmite con la palabra, el ejemplo y los encuentros que dejan huella.