Joaquín Rivero: "Si puedo ser una nueva alternativa, obvio que bienvenido sea"
En diálogo exclusivo, el delantero mendocino repasó su debut en Primera ante Independiente de Rivadavia y la confianza que le transmite el DT Rubén Darío Forestello. Cómo se siente en el club celeste y los sueños futuros
Puntal dialogó con Joaquín Rivero, el delantero mendocino que semanas atrás debutó en Primera con la camiseta de Estudiantes. El chico repasó las sensaciones de ese debut soñado, la coincidencia de haber enfrentado a su club formador también en su primer partido de Novena división, y la confianza que le transmite Rubén Darío Forestello dentro de un plantel que sueña en grande.
Cabe recordar que el club de la Avenida España recibe a Atlético Tucumán en el Estadio Antonio Candini el lunes 17 de agosto, por la quinta fecha del Grupo B del Torneo Clausura 2026. El partido comienza a las 14:45.
¿Joaquín, cómo viviste el debut? ¿Qué se te cruzó por la cabeza en ese momento?
"Bueno, fueron sensaciones muy lindas. La verdad que soñé con eso y trabajé para que se cumpla toda mi vida y, por suerte, llegó de esa manera".
¿Qué indicación te dio “Yagui” antes de entrar a la cancha?
"Que me mueva ahí arriba, que agarre la pelota, que vaya para adelante. Ya eran los últimos minutos y bueno, tratar de descontar para ver si podía llegar el empate".
Hubo una jugada de gol que quedó marcada: pudiste definir de zurda de primera, pero elegiste engancharla. ¿Por qué tomaste esa decisión?
"Sí, estaba tranquilo, con muchas ganas de jugar, de entrar, y sí, me la dejó muy bien. Iba a definir de primera, pero Stuber me tapaba, creo, por eso decidí enganchar y después rematar".
Se sabe que te formaste en Independiente Rivadavia. ¿Hoy tu vínculo profesional es con Estudiantes o seguís ligado a Instituto?
"No, no, no. Yo tengo contrato con Estudiantes. Rescindí en Instituto y firmé acá muy agradecido".
¿Cómo fue tu recorrido futbolístico? Sos oriundo de Mendoza, ¿por dónde pasaste antes de llegar a Río Cuarto?
"Sí, sí. Arranqué en Independiente Rivadavia desde chiquito, ahí en infantiles, en inferiores. Con edad de Séptima me suben a Primera, después de la pandemia. Ahí hago pretemporada, llegué a concentrar pero no debuté, y de ahí me voy a River con edad de Sexta. Ahí hice lo que el resto de las inferiores en River. Estuve cuatro años hasta lo último, que bueno, era el contrato o te dejan libre, y quedé libre. Ahí vine el año pasado a Instituto, a la reserva. Estuve en la reserva el año pasado y, a fin de año, rescindí porque no tuve muchos minutos, no jugué mucho, y firmé acá este año".
Justo debutaste ante Independiente Rivadavia, el club que te formó. Por poco le convertís tu primer gol en Primera a tu propio club de origen.
"Sí, sí, sí, la verdad que fue muy especial. Aparte estaba toda mi familia, mis amigos en la tribuna viendo, y toda la semana estábamos hablando de eso. Salí de ahí, me crié en el club, y justo debutar en esa cancha... medio que me puteaban un poquito ahí los hinchas si le hacía el gol. Pero sí, son las cosas de la vida. Y mi primer partido en Independiente Rivadavia, en Novena, justo lo jugamos acá contra Estudiantes, así que muchas casualidades juntas".
La confianza de Forestello y lo que viene
Forestello contó que hace tiempo te venía observando y que sos una alternativa concreta para lo que se viene. ¿Qué te genera ese respaldo del técnico?
"Sí, no lo escuché, pero sí, él me da la confianza para jugar tranquilo, como a todos mis compañeros también se la da, por eso es que me viste así de tranquilo y confiado. Y yo me entreno para jugar, para aportar de donde sea, y si puedo ser una alternativa, bienvenido sea".
Para que el hincha te vaya conociendo: ¿en qué posición te sentís más cómodo?
"Delantero, delantero. Puedo ser de nueve, atrás del nueve, por afuera, también puedo jugar de interno si hace falta, donde el técnico me necesite lo puedo hacer. Lo he hecho en todas las posiciones, pero en ofensiva, más que nada".
Hay debuts que se cuentan con estadísticas y otros que se cuentan con el corazón. El de Joaquín Rivero tiene de las dos cosas: minutos, una definición de gran nivel y, sobre todo, una historia que atraviesa a Mendoza, a River, a Instituto y que hoy encuentra en Río Cuarto su nuevo hogar futbolístico. Con la confianza del Yagui como bandera y las ganas intactas de "aportar donde sea", el pibe ya empieza a ganarse un lugar en el corazón de una hinchada que sabe reconocer, desde el primer minuto, a los que juegan con el alma puesta en la celeste.