Plantel renovado, un DT convencido y una hinchada que no afloja: así llega Estudiantes

Este sábado, desde las 14.45, la Avenida España recibirá a Tigre en el debut del Torneo Clausura 2026, con un plantel nuevo, un Forestello que confía a pleno en su idea y una ciudad entera lista para volver a ilusionarse

Rubén "Yagui" Forestello observa el trabajo de su plantel durante eldía previo al debut ante Tigre, en la última práctica antes del arranque del Clausura 2026. Hoy mantendrán su entrenamiento formal en el Candini.

 

El calendario ya lo marca en rojo: mañana, a partir de las 14.45, Estadio Antonio Candini de por medio, Estudiantes le pone primera al Torneo Clausura 2026 recibiendo a Tigre por la Zona B.

Y aunque en el Club nadie oculta que la primera mitad del año dejó un sabor amargo —esos números que empujaron al equipo a mirar de reojo la tabla de promedios—, en la Avenida la sensación que predomina de cara a este arranque es exactamente la contraria: la de un equipo que se reconstruyó, que corrigió lo que había que corregir y que llega con argumentos futbolísticos genuinos para plantarse de igual a igual ante cualquier rival de la categoría. No es un dato menor. El León del Imperio viene de protagonizar uno de los ascensos más emotivos de los últimos años y, tras un primer semestre de aprendizaje en la elite, el cuerpo técnico que conduce Rubén "Yagui" Forestello encaró el receso con una premisa clara: cambiar la cara sin resignar la identidad. Y todo indica que el mensaje caló hondo en el plantel.

La mano de Forestello: un Estudiantes con caras nuevas y mucho hambre

El mercado de pases invernal encontró a la dirigencia celeste trabajando a fondo, y el resultado es un plantel notablemente reforzado en varias líneas. Llegaron nombres que ilusionan: Juan Garro, que se suma con roce internacional tras su paso por Atlético Grau de Perú; Lucas Bruera, procedente de Carabobo de Venezuela; Yeison Moreno; Fernando "Colo" Rodríguez, desde Fadep de Mendoza; Agustín Quiroga, que llega con la vitola de haber pasado por Independiente; Gonzalo González, con recorrido en Gimnasia de La Plata; y, como frutilla del postre, el regreso de Ibrahim Hesar, un jugador que la casa conoce bien y que se reincorpora libre tras superar una lesión que lo mantuvo inactivo varios meses. Esa inyección de jerarquía se combina con la base que garantizó el ascenso y que Forestello decidió sostener: el capitán Gonzalo Maffini sigue siendo el faro defensivo, Sergio "el Bocha" Ojeda aporta oficio y route en el fondo, mientras que Tomás González y “Colo” Cabrera siguen siendo piezas clave en la generación de juego y la definición.

"La primera parte del año fue muy mala, cambiar la cara y empezar a sumar es lo que queremos", resumió días atrás uno de los referentes del plantel, reflejando el clima de autocrítica constructiva que se respira puertas adentro y que, lejos de bajar los brazos, terminó de encender la mecha de cara a este Clausura.

Tigre, un rival que llega envalentonado desde Sudamérica

Enfrente estará un Tigre que no llega de cualquier manera. El conjunto de Victoria, dirigido por Diego Dabove, viene de protagonizar un partidazo en el plano internacional: en la ida del repechaje de la Copa Sudamericana superó con autoridad a Nacional de Montevideo en el Gran Parque Central, con un partido en el que además contó con la expulsión de un futbolista uruguayo que terminó de sentenciar el dominio del "Matador". Un envión anímico que Tigre buscará trasladar a la liga local, en un plantel que apenas movió dos piezas en el mercado y que llega, por lo tanto, con una base sólida y rodada.

Es, ni más ni menos, el primer gran examen del semestre para el Celeste: medirse ante un rival que llega en levantada, de local, en su cancha, con su gente. El escenario ideal para que Estudiantes empiece a mostrar la cara renovada que viene prometiendo desde la pretemporada.

Mientras el plantel ultima los últimos detalles tácticos de la semana, en las inmediaciones de Avenida España el clima ya es de expectativa total. El estadio Antonio Candini —ese templo de apenas doce mil almas que se transforma en una caldera cada vez que el Celeste sale a la cancha— se prepara para recibir una vez más a un público que, pese a las dificultades del semestre pasado, jamás le bajó los brazos a su equipo.

Y ese respaldo, hoy más que nunca, vale doble. Un Candini repleto, ruidoso, empujando desde el primer minuto puede ser exactamente el envión extra que este Estudiantes renovado necesita para arrancar con el pie derecho un semestre que promete revancha.

El sorteo ubicó a Estudiantes en una Zona B de altísimo nivel, donde varios clubes se reforzaron con nombres de peso: River Plate repatrió a Nicolás Otamendi, Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré, además de sumar a Ángel Correa; Racing incorporó jerarquía con Matías Kranevitter y Lautaro Díaz; Rosario Central recuperó a Franco Cervi; y Aldosivi encaró una de las reconstrucciones más profundas del mercado con once incorporaciones.

Lejos de asustar, ese contexto funciona como estímulo puertas adentro del club: medirse semana a semana contra planteles de jerarquía es, también, la mejor manera de terminar de aceitar a un Estudiantes que necesita sumar de manera sostenida para consolidarse en la máxima categoría y, por qué no, soñar con pelear posiciones más arriba en la tabla.