Wanchope y la ilusión de un rugido histórico en el Imperio

El delantero palpitó el cruce del domingo. Con la jerarquía de quien sabe lo que es marcarle a River, se ilusiona con darle una alegría a los celestes

Cabe destacar que el equipo millonario disputó su último partido en el Estadio Ciudad de Río Cuarto, por el torneo Nacional, hace 42 años. Fue en marzo de 1984, motivo por el cual la expectativa celeste inunda las calles,ahora en la verdadera Liga Profesional. 

 

En las calles de Río Cuarto no se habla de otra cosa. La vigilia por la llegada de River Plate ha transformado el ritmo de la ciudad, pero en el predio de Estudiantes el clima es de una concentración absoluta y una confianza inquebrantable. Uno de los protagonistas de esta esperanza es, sin dudas, Ramón "Wanchope" Ábila.

El delantero cordobés, que llegó al Imperio para jerarquizar el plantel y devolverle a la institución ese roce de Primera División, sabe que los ojos del país estarán puestos en su duelo personal contra la defensa de River.

Ábila no ocultó su entusiasmo por lo que significa este partido para el club y para su propia vigencia. Con un pasado marcado por su paso en Boca y otros grandes del continente, el goleador entiende que este tipo de partidos se juega con la cabeza tanto como con los pies. "Jugar contra River siempre es motivante, pero hacerlo acá, en el Candini, con nuestra gente y después de tantos años de espera para la ciudad, le da un condimento único", afirmó el 9 celeste.

Sobre la posibilidad de anotar este domingo, Ramón fue contundente: "Estaría inmensamente feliz de convertir. No por una cuestión personal, sino por lo que significaría para este grupo que viene trabajando con una humildad bárbara. Marcarle a River con la camiseta de Estudiantes sería un regalo para toda la gente del Imperio que nos apoya incondicionalmente".

A pesar del respeto lógico que impone el equipo de Coudet, en el búnker del León no hay espacio para el temor. Bajo la conducción táctica de Gerardo Acuña, el equipo seguramente diseñe un esquema que busque asfixiar la salida del "Millonario" y aprovechar la potencia de Ábila en los metros finales. "Sabemos que ellos tienen jerarquía, pero nosotros tenemos hambre. En nuestra cancha nos hacemos fuertes y el empuje de la tribuna va a ser un jugador número doce", analizó Wanchope, quien se perfila como el faro ofensivo del equipo titular.