El "Canalla" viajará en vuelo chárter para optimizar el tiempo de descanso
El Club se armó pensando en el choque del viernes, pero ya visualizando el viaje a Venezuela por la Copa Libertadores.
Rosario Central atraviesa una de las etapas más exigentes de su temporada.
La combinación del torneo Apertura con la Copa Libertadores obliga al cuerpo técnico y a la dirigencia a cuidar cada detalle, incluyendo los que tienen que ver con los traslados y el descanso de los futbolistas.
Por eso, para el partido de mañana ante Estudiantes de Río Cuarto, el club tomó una decisión que se aparta de lo habitual: el plantel no viajará en micro, sino en un vuelo chárter.
La aeronave partirá desde el aeropuerto internacional de Fisherton, en Rosario, con destino directo al aeropuerto Las Higueras de Río Cuarto. La lógica detrás de la decisión es simple pero poderosa. Un viaje en colectivo entre Rosario y Río Cuarto insume no menos de cinco horas de ida, más el regreso una vez finalizado el partido.
En avión, ese trayecto se reduce a poco más de una hora. El ahorro de tiempo se traduce directamente en horas de recuperación para los jugadores. Y ese margen importa, porque el calendario no da respiro. Apenas unos días después del encuentro ante Estudiantes, Central tendrá que medirse con Universidad Central de Venezuela por la Copa Libertadores, el martes próximo a las 21. Para ese compromiso, el plantel tiene previsto partir rumbo a Venezuela el domingo al mediodía, lo que le dará algo más de un día completo para aclimatarse. El lunes, todo indica, el equipo ya entrenará en suelo venezolano.
En cuanto al once que Jorge Almirón dispondrá ante los celestes, todo apunta a que será un equipo alternativo, en línea con lo que ocurrió en el partido ante Huracán. Sin embargo, los jugadores habitualmente titulares también harán el viaje, y no está descartado que algunos de ellos ingresen durante el segundo tiempo si el trámite del partido lo habilita.
El caso más llamativo es el de Ángel Di María. El Fideo tiene altas chances de subirse al avión y, según cómo se desarrolle el encuentro, podría tener minutos en cancha. Una postal que, en cualquier escenario, no deja de ser especial. La decisión del chárter deja en claro que Central ya opera en otra dimensión: la de un club que compite en dos frentes y que cuida hasta el más mínimo detalle para llegar en las mejores condiciones a cada partido.