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Facundo Gallardo: el debut en Liga Profesional y los sueños por cumplir

Los primeros minutos, el despliegue en proyección y el “sabor agridulce” de crecer en el fútbol. El jugador realizó un balance de sus primeros partidos y reforzó las ganas de avanzar con firmeza el Torneo Clausura 2026

Hay momentos en la vida de un futbolista que no se olvidan nunca. No importa cuántos años pasen, cuántos partidos se jueguen después, cuántas victorias o derrotas se acumulen en el camino. Hay una fecha que queda grabada a fuego en el alma: la primera vez. El primer partido con la camiseta del primer equipo. El primer paso al mundo de los grandes. Para Facundo Gallardo, ese día llegó en la Copa Argentina, vistiendo los colores de Estudiantes de Río Cuarto frente a San Martín de Tucumán. Y el fútbol, como suele hacerlo con los que más quieren, le regaló la alegría más grande con una mano… y con la otra le entregó una derrota que dolió.

Detrás de cada debut hay años que nadie ve. Madrugadas de entrenamiento, tardes que se van entre conos y pelotas, domingos de inferiores en canchas donde no hay tribunas ni aplausos, solo el ruido del viento y las voces de los compañeros. Facundo, como muchos, conoce bien ese camino. Lo recorrió construyendo en silencio lo que finalmente explotó en ese partido de Copa. Cuando le tocó entrar a la cancha, no entró solo. Entraron con él todos esos años de espera, toda esa fe sostenida cuando nadie miraba.

"Me dieron toda la confianza desde que llegué", dijo el delantero con una simpleza que dice mucho más de lo que parece. En el fútbol, la confianza no es un gesto menor. Es el combustible que necesita un jugador joven para animarse a ser él mismo, para no achicarse, para no jugar con miedo. Y “Facu” la recibió. Del cuerpo técnico, de sus compañeros, de un vestuario que lo hizo sentir parte desde el primer día. "Es un sueño estar acá y compartir con los chicos que vienen del ascenso hace pocos meses", agregó, y en esas palabras no hay soberbia ni exageración. Solo un pibe que no puede creer del todo que lo que imaginó tantas veces por fin está pasando de verdad.

Pero el fútbol tiene esa particularidad única: no espera. No te da tiempo para quedarte disfrutando del momento. Y así, en la misma tarde en que Gallardo cumplía su sueño, Estudiantes caía ante San Martín y quedaba afuera de la Copa en los 32avos de final. Un partido que, según sus propias palabras, "lo podríamos haber ganado". Ahí está la herida. No en haber debutado, sino en no haber podido festejar junto al grupo. En que la alegría personal no alcanzó para ser alegría colectiva. Y Facundo lo sintió así, con esa honestidad que solo tienen los que aman de verdad lo que hacen: "Estaba muy contento por el debut, pero con un sabor amargo de haber perdido”. Una frase que lo define en la entrevista. Que habla de un chico que no antepone lo individual a lo grupal, que entiende que el fútbol se juega en equipo y que la gloria personal sin la victoria del conjunto no alcanza para llenarte el pecho del todo.

Su presente en Estudiantes en la máxima categoría

En una ciudad como Río Cuarto, donde el fútbol forma parte del tejido cotidiano, el debut de un pibe propio siempre tiene un peso especial. Gallardo no vino de afuera a buscar su oportunidad. Creció acá, soñó acá, trabajó acá. Y cuando le llegó el momento, lo aprovechó.

—¿Qué breve análisis podés hacer de tu incorporación a Estudiantes ya como jugador profesional?

“El formar parte del plantel profesional es un sueño para mí y lo vengo trabajando y luchando toda la vida, desde muy chico. Me tocó llegar al club a los 10 años, hacer unos años de inferiores y después hacer las juveniles en Talleres. Pero bueno, siempre fui muy amante del club y era un sueño poder estar y jugar en esta cancha con el plantel profesional. Y que hoy se cumpla es un orgullo enorme”.

— Ya tenés algunos partidos en el primer equipo encima. ¿Qué diferencia encontrás entre el Facundo que entró a la cancha por primera vez y el que está hoy?

“Con respecto al debut y estos partidos, no he notado mucha diferencia. No me ha cambiado mucho a nivel humano porque desde donde me toque trato de hacer lo mejor siempre, con la mejor predisposición y jugando al fútbol, que es lo que más me gusta. Sí se sintieron los nervios del debut, esa sensación linda e inexplicable, es algo único. Pero más allá de eso, sigue siendo un partido de fútbol, que es lo que más me gusta hacer y trato de demostrar y dar lo mejor para el equipo siempre. Espero seguir siempre disfrutando”.

-El primer semestre no fue el que todos esperaban en cuanto a resultados. ¿Cómo lo viviste vos desde adentro, siendo un jugador que recién se está ganando su lugar? ¿Esa situación te pesó o, al contrario, te dio más combustible para empujar?

“Sí, con respecto a la situación del club ahora que no nos acompañaron los resultados, es doloroso desde adentro también. Yo soy hincha, porque los primeros partidos yo los veía desde la tribuna. Y como decirte que siempre soñé con jugar ahí y más en esta situación que es para poder ayudar al equipo. Y sí, yo siento que lo tomo a favor para poder ayudar porque siento que puedo hacerlo y ser una herramienta más para el equipo para poder salir de esta situación”.

-Si tuvieras que ponerle una frase a lo que viene en el segundo semestre, ¿cuál sería?

“Para el segundo semestre no hay que bajar los brazos, seguir luchando. Yo confío y tengo mucha fe de que se va a poder sacar adelante. De que nos vamos a poder mantener en la categoría. Con mucha confianza en que la gente también nos va a apoyar. Y el segundo semestre vamos a hacer mejor nuestro trabajo. Pero bueno, repito... no bajar los brazos y seguir luchando hasta el final”.