El partido de ida de la final de la región Centro de la Copa País 2025 entre los seleccionados de fútbol de la Liga Regional de Río Cuarto y la Liga Catamarqueña nos dejó esa certeza, no solo por el resultado deportivo y por el potencial futbolístico que tiene la cantera de producción de la competencia más pasional que tiene el mundo deportivio.
Así, lo primero que hay que remarcar es que, para jugar un partido nocturno, los escenarios deben tener una excelente iluminación. “El Bonito del Sur Cordobés” del Everton Club de Coronel Moldes cuenta con la mejor iluminación de todos los escenarios de los clubes de la Liga, casi a la par del “Ciudad de Río Cuarto-Antonio Candini”.
Allí la opinión autorizada la tendrán los reporteros gráficos o quienes hacen imágenes para TV y redes.
En el aspecto futbolístico, José Echeverría y Eduardo Giuliano junto con Germán Rodríguez, Facundo Posse, Horacio Montiel e integrantes del Comité Ejecutivo de la LRFRC, cada uno en su rol, les han brindado una gran confianza a los integrantes del plantel que crece a medida que pasa la competencia.
En la noche del miércoles último en Coronel Moldes, en la alineación titular, el cuerpo técnico se inclinó por el recorrido y la experiencia de Bruno Andino en el arco; Juan Ignacio Barrera, Cristian Acosta y Milton Cordeiro en defensa y Agustín Cuello, en ofensiva.
Les otorgaron confianza a un Sub ‘23 de lujo para nuestra Liga, integrando en las tres líneas a: Julián Antinori (2003-defensor-Ateneo Vecinos), Mateo Brunelli (2005-volante-Municipal de Adelia María), Genaro López (2006-volante-Juv. Unida de Baigorria), Franco Boasso (2006-volante-Atlético SB), Diego González (2003-volante-Renato Cesarini) y Alejo Fontanilla (2003-felantero-Renato Cesarini).
Por si esto fuese poco, tuvo en el banco a jóvenes promesas como Francisco Macagno (arquero-Ind. Dolores), Emiliano Visso (Defensor-Everton), Valentín Fernández (Volante-Everton), Tomás Zicovich (Delantero-Acción Juvenil), Aaron Roffé (Banda Norte) y Marcos Casco (At. San Basilio). Y como “frutilla del postre”, tener en el banco a un jugador de gran trayectoria y con intachable comportamiento dentro y fuera de la cancha como es Diego Oyola (Lautaro Roncedo), le brinda una posibilidad al cuerpo técnico que solo otorga el fútbol de la Liga Regional para este tipo de competencia. Y se puede agregar que, por distintos motivos (lesiones, suspensiones o compromisos con sus clubes), están ausentes Víctor Beraldi, Andrés Bellún, Federico Dho, Valentín Laspina, Tomás Prado y Julián Messi, seis jugadores que se habían ganado un lugar en la titularidad a lo largo del torneo y que en el último partido no estuvieron presentes.
Los datos negativos de la noche del miércoles fue la expulsión de Cristian Acosta. El primer marcador central, a lo largo de su extensa carrera deportiva, nunca comprendió lo que significa el juego de conjunto dentro de la cancha y lo que se nota su ausencia cuando se pierde jugar partidos por expulsiones. En los peores momentos futbolísticos de este proceso, el Culón fue “clave” para sostener la defensa.
La última, romper el “código” sagrado de la íntimidad de plantel en vestuiario y viajes. Las imágenes del festejo que recorrieron redes sociales compartidas por protagonistas de este proceso, en el viaje de regreso desde Coronel Moldes hacia Río Cuarto, el Sistema Organiza del Fútbol no las sanciones, pero, aunque mire hacia otro lado, no las deja pasar desapercibidas.
Así es el fútbol.
Tiene la alegría que nos deja el juego.
La ingratitud de tener que remarcar hechos que se deben corregir.
La Copa Argentina intentó levantar el espíritu de una competencia federal a través del Consejo Federal que hasta 1988-1989 se denominó Copa Dr. Adrián Béccar Varela y Copa Presidente o Copa “Juan Domingo Perón”.
Estos dos trofeos están en las vitrinas -aunque no físicamente porque se han perdido- de grandes triunfos conseguidos a lo largo de la historia por la LRFRC.
Es así, que con aciertos y errores, con presencias y ausencias, con críticas y elogios, el seleccionado camina en la competencia 2025 y está a un paso de quedar entre los mejores ocho seleccionados de todo el país que comenzarán el 24 de setiembre y 1 de octubre con los cuartos de final.
Ese objetivo está a 90 minutos y serán hasta ahora los más dificiles de poder conseguir. Es que por primera vez el equipo llegará a un compromiso en condición de visitante con un resultado favorable con tres goles de diferencia en su favor a un partido definitorio.
Y como dijo el técnico José Echeverría al término del partido, “nada está conseguido aún desde lo deportivo. Hoy nosotros marcamos dos goles en dos minutos. Eso puede suceder en cualquier encuentro”.
El próximo miércoles a las 16 el estadio “Malvinas Argentinas” de San Fernando del Valle de Catamarca será escenario de ese encuentro.
El santiagueño Franco Rodríguez será el árbitro del cotejo donde el seleccionado de la Liga Regional intentará dar otro paso en esta competencia: como lo hizo la de 1968 o igualar la de 1973.