Deportes | Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto |

"Lo viejo también funciona"

La frase de la historieta “El Eternauta” bien puede ser presente con el rendimiento del seleccionado de primera división de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto, que en la noche del miércoles obtuvo el objetivo de clasificarse a los playoff en la región Centro

El fútbol es una de las disciplinas deportivas organizadas que mayor cantidad de tiempo tiene en todo el mundo. Con ello, cada época marcó vocablos, tuvo tácticas y estrategias que saltaron a la luz por expresiones de sus actores: directores técnicos, jugadores, dirigentes y/o simpatizantes.

La LRFRC, en el año en el que celebra sus 90 años desde su fundación, consiguió el miércoles por la noche el pasaporte para la segunda fase de la Copa País, región Centro, al igualar 0 a 0 ante su par de la Liga Villamariense. Ahora, espera el rival para la ronda de play off que comenzará a jugarse el próximo miércoles 23 de julio.

Cuando se supo de la organización de este certamen por parte del Consejo Federal del Fútbol Argentino, la Liga, a través de su presidente Camilo Mañez, confirmó la participación del equipo que, en otros tiempos, supo consagrarse campeón Argentino -año 1973- y conformar seleccionados que aún perduran en la memoria colectiva de los aficionados del fútbol nuestro como fue el de 1968.

Y a todo equipo hay que ponerle un técnico. Ahí, nació la pasión para la designación: “El Cacho” y “El Tero” fueron los señalados y con quien el presidente inició el diálogo.

José Sebastián “El Cacho” Echeverría (01/07/1953 -72 años), Eduardo Alfredo “El Tero” Giuliano (12/09/1950 - 74 años), aceptaron el “convite”, se pusieron el buzo y salieron a seleccionar a los protagonistas.

Así es como un grupo bien heterogéneo se fue conformando como equipos.

Tal vez en las charlas,“video análisis”, “scouting”, "carrilero", "filtrar un pase", "lateralizar", "mediocentro posicional", "transición" y "trescuartista" no sean palabras comunes en el vocabulario de estos “viejos técnicos”.

De vez en cuando se les debe deslizar un “amasar”, “tire un caño”, “saque un cañonazo y no un tirito”, “utilice la gambeta”, “vaya al rebote”, “si hay que aplicar un leñazo que sea con carpa”, u otro término y anecdotas, que por lo que comentan en el grupo de jugadores, todo es muy bien conceptualizado por ellos.

Eso sí, respeto, orden, “jugar bien cerquita”, que “no te ganen la línea”, “salimos rápido por afuera” y “busquemos a los de mejor pie”, que entre ellos ya conocen quien debe hacer el último pase y quien tiene que estar en situación de gol.

A estos dos conocedores del fútbol nuestro, desde hace más de 50 años (“El Cacho” debutó como jugador a los 18 años y “El Tero” llegó desde su Wenseslao Escalante natal a El Porvenir con sólo 14 años), sumaron para trabajar un gran complemento, que siente el fútbol como ellos, aunque se ha ”aggiornado” a los tiempos que corren como es el Ayte. de Cpo. Germán Rodríguez (29/12/1976).

Este grupo se complementa con la tarea que realiza, sólo para los movimientos precompetitivos (antes de los entrenamientos y previo a los partidos), el profesor Facundo Posse como PF y a un histórico de las utilerias de clubes de la Liga como es Horacio Montiel. En la fase clasificatoria jugó 4 partidos: sumó 6 puntos, ganó 1 partido, empató 3, no perdió. Marcó 6 goles, le convirtieron 5.

Llega a la serie de play off en condición de invicto. El miércoles 16 conocerá quien es el rival en la primera ronda eliminatoria: Liga Riotercensse o Liga Independiente.

El Comité Ejecutivo debe definir el escenario donde jugará de local, si es en una cancha de Río Cuarto o si siguen optando por algún escenario de un club de la región.

Como dijo el gran Héctor Oesterheld en su historieta “El Eternauta”: “Lo viejo también funciona”. Para traerlo a nuestros tiempos, y aunque no se debería tomar como una regla actual, sino como una excepción que confirma el sistema, el seleccionado de primera división de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto funciona como conjunto dentro y fuera del campo de juego.

El equipo acepta los nuevos vocabularios que tiene la disciplina deportiva, aunque entiende y respeta esas palabras ya idas de nuestras canchas.