Torazo en rodeo ajeno
El equipo de Coronel Moldes le ganó a Renato Cesarini por 3 a 1 en la final de ida Clausura y quedó a un paso de gritar campeón tras 24 años. El próximo domingo va a la revancha
Toro Club Social y Deportivo de Coronel Moldes derrotó en la tarde-noche de ayer a Renato Cesarini de Río Cuarto por 3 a 1, en el marco de la final de ida del torneo Clausura de primera divisón A “90 Aniversario de la LRCRC”.
Los goles del encuentro fueron señalados por Hernán Rodríguez, de penal; Lucas González, en contra, y Luciano Barrasa para el ganador, mientras que Augusto Borda había puesto en ventaja a los locales en el cotejo que fue controlado por Leandro Acosta, quien expulsó al arquero de Toro, Pablo Bustamante, por agresión a un jugador contrario en un tumulto a los 34’ del segundo tiempo.
Simplificar el análisis de los primeros 90’ de los 180’ de juego que tiene esta final, indicaría que con pelotas detenidas se agredieron los dos equipos. Que dos desinteligencias entre defensores del arquero de Renato Cesarini y sus defensores fueron determinantes y que la jerarquía individual de Valentín Mainero, especialmente en el primer tiempo cuando Toro necesitó de sus mejores individualidades, fue fundamental por el carril izquierdo para mostrar desequilibrios y fue fundamental para irse al descanso 1 a 1.
Desde el arranque, Renato Cesarini se plantó bien en la cancha. Apuró con Picco que le ganó su duelo individual a Luciano Barrasa (ex compañero de equipo en Centro Cultural Alberdi) y lo tuvo al borde de la expulsión, después de que le mostraran la tarjeta amarilla al defensor moldense, y Alejo Fontanilla, quien insinuó más de lo que terminó haciendo en un partido que no tuvo buena tarea para el jóven delantero Naranja.
Pero el laboratorio de Mariano Passero funcionó rápidamente, un tiro libre ejecutado a la perfección por Valentín Ducco fue a parar a la cabeza de Augusto Borda, quien ganó con su salto en el final de la línea y su frentazo con el parietal derecho se fue a meter bien abajo contra el palo izquierdo de Bustamante, que nada pudo hacer para deterner la pelota que fue a descansar al fondo de la red.
De allí en adelante, el trámite se modificó. Es que Toro con un Valentín Mainero muy “enchufado” ganó siempre por el carril izquierdo, envió centros, exigió a Romagnoli con un tiro desde media distancia, hasta que a los 37’ aprovecho un quedo de desinteligencia de coordinacion entre Romagnoli y Marcos Valentín, ganó la pelota y, ya dentro del área, fue frenado con infracción, que Leandro Acosta no dudó en sancionar con la pena máxima.
Hernán Rodríguez no falló con su remate de zurda al medio cuando Romagnoli se fue hacia su derecha y el empate hizo que los dos planteles se fueran al descanso sin ventajas.
En el complemento, Renato salió mejor. Contragolpeó Toro y el trámite se hizo más abierto.
Hasta que un tiro libre ejecutado desde su campo por Matías Gigena fue a caer en la media luna del area de Renato, desinteligencia entre Lucas González y Romagnoli, el defensor peinó la pelota y el balón fue a morir a la red.
Baldazo de agua helada para los locales, pese a la alta temperatura y a las gotas que caían en el “Blas Mariscotti”: 2 a 1 que festejaba la visita. Y “Cocodrilo que se duerme amanece cartera”, dice el dicho y así fue. Acción rápida en la salida de un tiro libre, Alexis Gaude llegó al fondo, envió el centro de la muerte y Barrasa tocó al gol 3 a 1.
Final abierto y dos goles de diferencia en favor de Toro. La visita festejó la victoria, pero le quedó una gran baja en su equipo por la infantil expulsión que sufrió Pablo Bustamante.
La responsabilidad la deberá tomar el juvenil Augusto Angel, quien anoche en los minutos que estuvo en cancha, no pasó mayores sobresaltos. Toro quedó a 90’ de cortar la sequía de 24 años sin gritar campeón. Y está muy cerca.
Una tarde-noche soñada, la pelota rodó en una final en un novel club
La historia del fútbol regional registrará que el sábado 6 de diciembre del 2025 se jugó la primera final del torneo Clausura de primera A de la LRFRC.
Para muchos, será un registro más. En cambio, para quienes construyeron desde sus cimientos al Club Naranja de Río Cuarto, será el primer gran hito histórico: “el estadio Blas ‘Pachacho’ Mariscotti” se sumó a los escenarios donde se definen los campeonatos superiores en la competencia regional.
Tal vez, en el mundo moderno y con la vertiginosidad con la que suceden las imagenes, este dato resulte de muy poco valor, pero para las familias que acompañaron en la tarde-noche de ayer a los dirigidos por Mariano Passero se guardará para toda la vida como esa foto donde una gran cantidad de pequeños acompañaron el ingreso de los 11 titulares al campo de juego.
Santiago Mariscotti, el presidente del Club, se encargó de que nada se empañe antes, durante y en el partido. Sabe que el piso de la cancha no es el mejor -se jugaron más de 400 partidos oficiales entre primera, reserva y juveniles durante el año- y, si bien el resultado fue adverso, el “Blas Mariscotti” ya entró en la historia como escenario de finales de primera A de la LRFRC.
Reserva: Estudiantes triunfó en el partido de ida en la Reserva por ventaja mínima
Asociación Atlética Estudiantes comenzó con el pie derecho la definición del campeonato de la disivión Reserva en el torneo Clausura de la LRFRC al derrotar en la tarde de ayer por 1 a 0 a Renato Cesarini.
El partido se jugó a primea hora en el estadio “Blas ‘Pachacho’ Mariscotti”, donde el gol del elenco que dirige Gabriel Bozzer fue conseguido por Santiago Aguirre.
El elenco de la Avenida España el próximo fin de semana definirá el título de campeón en su cancha, en fecha y hora a determinar por los clubes, y se jugará en la Ciudad Deportiva Pablo César Aimar.
El partido en su trámite no fue bien jugado, a pesar de que los dos equipos tienen mucho más desde lo futbolístico.
En definitiva, Estudiantes ganó su primer partido y va por una nueva conquista, la séptima en ocho torneos, en una categoría donde el “celeste” ha sacado una clara diferencia sobre el resto de los clubes de primera A.