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Consejos para evitar daños en la limpieza de muebles

Con el advenimiento de la pandemia de coronavirus se intensificaron las tareas del hogar y en los ámbitos de trabajo orientadas a mantener limpios los espacios. Un incorrecto uso de productos y de la manipulación de los mismos puede atentar contra nuestro mobiliario
 

Mantener resplandecientes nuestros muebles como si recién estuvieran nuevos es un logro que puede tener un precio mayor si no tomamos los recaudos adecuados al momento de higienizarlos. Más aún, con el advenimiento de la pandemia, que llevó a que la limpieza se convierta en medida fundamental para reducir la proliferación del coronavirus a través del contacto.

Pero esa intensificación en la higiene de nuestro mobiliario, tanto en el ámbito hogareño como en los espacios de trabajo, puede resultar una amenaza para las superficies que se someten a la limpieza si no se presta atención al tipo de producto empleado, al material que conforma la misma, o bien, a la manera en que se aplica determinado producto.

Una serie de consejos a tener en cuenta en el momento de realizar la limpieza de muebles pueden servir para evitar aquellos errores comunes que no tienen una incidencia inmediata que afecte al material, pero que con el paso de los años pueden resultar nocivos. Así, más allá que tus muebles sean de vidrio, madera o metal, algunas consideraciones a tener en cuenta te ayudarán a que los resultados inmediatos y a largo plazo sean lo que estabas buscando.

Distancia de aplicación de un producto

Al momento de recurrir a productos para limpieza, es importante tener en cuenta como llega hasta nuestro mueble. En principio, no se recomienda que se apique directamente el producto sobre la superficie y menos a corta distancia, debido a que se concentrará en abundancia en una determinada área y será dispar respecto de la zona aledaña. A la vez, puede implicar un desaprovechamiento de las bondades del producto y promover la aparición de rayas al momento de repasarlo, lo que a futuro puede traducirse en futuras manchas. Lo ideal es que el producto se coloque primero en un trapo o paño, y a posteriori se distribuya de la forma más homogénea posible sobre el mueble.

Frecuencia en la utilización de productos de limpieza

Se aconseja que se recurra a la utilización de productos específicos de limpieza tales como abrillantadores solo en aquellos casos en que se advierta la existencia de manchas nuevas. Una vez que nuestro mueble es sometido a una minuciosa limpieza efectuada con la ayuda de productos, el mismo puede mantenerse higienizado a partir del uso de un paño húmedo que contribuya a remover el polvo y la materia superficial.

Conocer la especificidad de cada producto

Muchas veces nos acostumbramos a utilizar un determinado producto para efectuar todo tipo de limpieza de muebles. Pero es importante conocer la especificidad de cada uno y más importante aún detenernos un minuto a leer las instrucciones de uso para que los resultados de la aplicación se obtengan de manera fehaciente. Una lectura completa del instructivo reducirá la posibilidad de daños en función de que nos permitirá tomar los recaudos correspondientes para su implementación.

Recurrir a soluciones caseras

Intervenir una mancha puntual con preparados hechos en casa no es recomendable, debido a que muchas veces las superficies reacción de diferentes maneras a los resultados que esperábamos. En ocasiones, aplicar un determinado compuesto sobre un material ofrece respuestas muy disímiles a otros componentes, por lo que se aconseja conocer la especificidad de cada aplicación que se decida sobre las superficies. Muchas veces es peor “el remedio que la enfermedad” y aquella primera mancha que movilizó nuestro accionar puede llegar a acentuarse si no tomamos los recaudos correspondientes. Un ejemplo de estos mitos son que el tiner y la acetona igualmente pueden remover manchas difíciles, pero lo único que estos dos van a conseguir es dejar una mancha más grande y debilitar las telas.

¿Plantas sobre los muebles?

No es recomendable si no se adquiere un cuidado especial para ello. La existencia de plantas demanda acciones extras que pueden atentar contra nuestras superficies. El riego, por ejemplo, puede ocasionar marcas por goteo y manchas, que se verán acentuadas más aún según el tipo de material que conforme tu mueble. En el metal, las manchas de agua luego se traducen en óxido y en la madera pueden generar la aparición de hongos. Un consejo al momento de decidir colocar plantas sobre el mobiliario es contar con macetas a prueba de fugas de excedentes, o bien, efectuar el riego en otro sector de la casa para evitar derrames en el mobiliario.

Un único paño o plumero para todos los usos

Utilizar los mismos elementos para la limpieza para todo tipo de superficies puede ser un gran error al momento de alternar la higiene de distintas superficies. Muchas veces los productos que usamos para realzar las terminaciones de un determinado material van en detrimento de otro, y trasladarlo de un lado al otro en el mismo paño puede ser contraproducente. Lo mismo sucede con el plumero, que puede transportar las bacterias de un espacio a otro que requiera mayor limpieza por su funcionalidad.