Literatura: reseña 2018

Un año en letras.
Literatura: reseña 2018
 
Desde hace ya un algunos años, la actividad literaria tiene en Río Cuarto una fluidez que, o bien nunca tuvo antes o hace tiempo se había perdido. Varios factores confluyen en esa más que aceptable promoción de libros y escritores que nuevamente ocurrió durante el año calendario.

No es que se esté hablando de un “boom” ni mucho menos, pero es evidente que, en medio de la aleatoriedad de todo lo circundante, quebrar la inercia amenazante, promover encuentros y celebrar ediciones de autores propios, no es para despreciar sino más bien todo lo contrario.

En ese sentido, hay que encomiar la actividad de desarrollo de las áreas respectivas de la Subsecretaría de Cultura y de la Agencia Córdoba Cultura, pero también el impulso de editoriales independientes, de distinta índole, y de grupos que hacen de la literatura el punto de apoyo para expandirse en otras direcciones.

-Sin duda, uno de los hechos que sostiene esa continuidad es la sobrevivencia de la Feria del Libro -que este año tiró de austeridad para descubrir que no siempre la espectacularidad es sinónimo de calidad- cuyo mayor capital es generar un impacto simbólico que genera combustión en ese entrañable mundo que une a escritores, lectores y editores. Que no haya disminuido un ápice de potencia ante la obligación de morigerar los gastos de infraestructura ha demostrado que, más allá de los comentarios ciudadanos que suelen celebrar los grandes fastos, lo más importante que puede producir la Feria no va de  la mano del despliegue visual sino del contacto más íntimo con lo que esconden los libros. 

-También desde el área oficial de la Municipalidad de Río Cuarto se ha puesto empeño en mantener otros espacios colindantes a ese núcleo que es la Feria Juan Filloy. Y en ese sentido, la continuidad del encuentro Aguante Poesía (que ya es una marca en el orillo para los poetas de distintas latitudes y que se ha transformado en un entrañable tiempo de encuentro de esas voces a veces injustamente secretas y además sigue yendo a la escuela con gran resultado), la integración con el Festival Internacional de Poesía de Córdoba y la persistencia de la Feria de Editoriales Independientes, más la iluminación cada vez más potente de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, contribuyeron con lo suyo, a ese vigor evidente.

-Por su parte, la culminación del exitoso y destacado programa “10x10”, dejó de remanente un caudal reflexivo muy interesante, uniendo al poder intrínseco de grandes obras de la literatura universal la penetrante mirada que sobre ellas depositaron algunos escritores e intelectuales destacados de la ciudad y la provincia. Más allá de que se haya compartido o no la selección de unas y otros (obras y disertantes), y de que su transcurrir denunciaba ya cierto agotamiento, lo cierto es que el programa tuvo la virtud de proponer un aporte nuevo, movilizador, y regionalmente integrador, tal y como lo imaginó desde el comienzo el titular del área Literatura y Pensamiento, Antonio Tello.

-La gran potencia emergente viene del lado de grupos que trabajan por fuera de los estamentos oficiales, pero virtuosamente integrados para generar mayor impacto con sus acciones. Desde luego, cuenta en primer lugar entre esas entidades la Editorial Cartografías que, a pesar de que no siempre consigue reunir el público que merece, mantuvo durante buena parte del año un ciclo de encuentro de narradores denominado “La pasión de Tusitala” y, mantuvo su pulso vivo dentro del mundo editorial con fuerte presencia incluso en la Feria del Libro de Buenos Aires, además de presentar, entre otros “Juan Filloy. Papeles sueltos” de Candelaria de Olmos y Juan M. Conforte (compiladores), la reedición de “L’anbigù” de Juan Filloy, y de la novela “De cómo llegó la nieve” que vino a completar la trilogía "Balada del desterrado" de Antonio Tello, integrada por "Los días de la eternidad" y "Más allá de los días".

-Y, además de la presentación de libros de escritores de otras latitudes, tales como “Suerte para el lunes” de Alberto Godino, por citar uno de ellos, hubo voces locales que encontraron su destino, a veces motu proprio y en ocasiones gracias a la participación de colectivos que afianzaron su labor, como el Colectivo Glauce Baldovin, acaso propulsor de uno de los aportes más importantes dentro del género en los dos últimos años y que merece también un elogio por sus encuentros feriales de sutil calado. Entre otros editaron este año Elda Duran y Ana Moglia (cuyas obras se presentaron en el marco de la Feria del Libro), Joaquín Vázquez (quien condujo un taller de poesía), el siempre brillante poeta José Di Marco, y en las últimas semanas la bienvenida reaparición de ese estupendo poeta que es Ernesto San Millán y la nueva novela de Manuela Centeno, en todos los casos a través de editoriales de circulación nacional.

-En ese rubro vale aquí un recuadro destacado en torno al lanzamiento de una nueva edición de “Verso Raíz”, ese proyecto maravillosamente cálido y cualitativamente destacado que llevan adelante Elena Berutti y José Luis Amman. La tercera edición de ese pequeño libro que parece de entrecasa pero esconde y expande un caudal de voces poéticas nuevas, en muchos casos brillantes, acaba de presentarse contando con ilustraciones de Jimena Mateo. La particularidad del emprendimiento, que ya brillara por su perspectiva y elocuencia el año anterior, obliga a señalar que se trata del resultado de una vocación casi familiar que tiene  a la poesía como encomiable norte, atada como adarga al brazo, y que el resultado genera la posibilidad de percibir que la poesía sigue cabalgando. 

-También merece un aparte el lanzamiento de “Los veinte”, una antología de cuentos breves que viene a poner sobre el tapete un trabajo que no siempre se tiene debidamente en cuenta, el que realiza SADE Río Cuarto que, vale la digresión, acaba de conseguir su personería jurídica y así ampliará las posibilidades de funcionamiento en ese plano. La selección de 20 nuevos escritores surgida de los talleres literarios que dirige Rubén Padula, compilador de los cuentos, viene a concretar colectivamente “el trabajo de varios años, y unir los esfuerzos de todos los talleristas bajo la sabia dirección del maestro, colaborando en una relación horizontal de gente que ama la literatura y considera que forma parte de su vida”. Esa declaración de principios sustenta la idea de este ejemplar que contiene 99 relatos de escritores de diversas procedencias, diversas profesiones y diversas edades que van desde los 15 hasta los 86 años, que integran dos tomos cuya  edición estuvo a cargo de Daniel López, con diseño de tapa del artista Matías Tejeda.