Guillermo Martínez en Río Cuarto

El destacado escritor argentino hablará sobre "Cine, Borges y el género policial", hoy a las 20hs, en la Biblioteca Mariano Moreno, con entrada gratuita

Guillermo Martínez, hoy en la Biblioteca Moreno.

 

En el año del 150° Aniversario de la Biblioteca Popular Mariano Moreno, hoy a las 20hs. en el auditorio de Sobremonte 1079, el destacado escritor argentino Guillermo Martínez hablará sobre “Cine, Borges y el género policial”.

La muerte lenta de Luciana B.

Los textos de Guillermo Martínez tienen un magnetismo especial para el cine, pese a que el propio escritor se sorprende de esa afinidad porque está convencido de que sus obras plantean una perspectiva mediatizada por la subjetividad de un narrador, mientras que el lenguaje audiovisual se inclina por el "punto de vista impersonal de la cámara": tras las adaptaciones de textos como "Crímenes imperceptibles" y el relato "Una madre protectora" el año pasado llegó a la plataforma Netflix el film "La ira de Dios", basado en su novela "La muerte lenta de Luciana B."

Sebastián Schnidel, director de "El patrón, radiografía de un crimen" (2014), "El hijo" (2019) y "Crímenes de familia" (2020) se vio cautivado por esta novela de Martínez que sigue la historia de Luciana, una joven involucrada en una serie de muertes de sus familiares, y un misterioso escritor, su antiguo jefe, quien aparece frecuentemente en la escena de los crímenes con aires de culpabilidad. Luciana vive aterrorizada y cree que las muertes que la persiguen no son azarosas. "Todo lo que choca en física, sufre una reacción igual al choque, pero en la moral la reacción es más fuerte que la acción. La reacción a la impostura es el desprecio; al desprecio, el odio; al odio, el homicidio", dice el epígrafe de la novela que retoma una cita del libro "Historia de mi vida" de Giacomo Casanova, que el escritor utiliza para introducir las temáticas de la venganza y la justicia que entrelaza la novela.

En diálogo con Télam, Martínez destacó que crear una atmósfera de suspenso permite articular ciertos tópicos que no se debaten tan frecuentemente en la vida real y asegura que la película logró "preservar esa esencia del libro". Y acotó: "Actualmente estamos virando hacia una sociedad menos punitivista y a mí me parece bien pero no es mi deber escribir fábulas. En mis libros busco poner en tensión estas temáticas porque si no lo hago, me quedo sin novela", argumenta el escritor.

"No podemos pedirle a la literatura que rinda tributo a cómo nos gustaría que funcionaran las cosas en la vida real", acota el autor de éxitos literarios como "Crímenes imperceptibles", quien parece haber encontrado en la literatura un espacio para articular otras temáticas que él problematizaba en su anterior profesión de matemático, como el azar y las probabilidades. En "La muerte lenta de Luciana B.", las cuestiones de las buenas y las malas rachas ejemplifican cómo el tiempo influye en la percepción de esta seguidilla de hechos contingentes.

La novela está atravesada por la ambigüedad, que permite establecer a partir de los hechos dramáticos distintas conjeturas, por ejemplo, si los protagonistas están envueltos en cierta locura que acarrea las muertes o si son culpables de los crímenes que ocurren. El libro instala numerosos interrogantes, juega con la ambigüedad de las acciones que realizan los personajes y deja cabos sueltos. Sin embargo, según el escritor, el cine tiene la tendencia de descartar los finales abiertos y en ese intento de resolver todas las dudas, los matices se disuelven e instalan, como es el caso de "La ira de Dios", la figura del culpable y la víctima. "Al cine no le gusta dejar la ambigüedad ni los finales abiertos. En la novela pueden quedar cabos sueltos a diferencia del cine", destaca Martínez cuyo cuento "Una madre protectora" Schindel adaptó bajo el título de "El hijo".