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Llaryora celebró el triunfo y remarcó la ventaja en Capital

La demora en el escrutinio fue un punto central del discurso del actual intendente capitalino. Después destacó los resultados de dos distritos clave para el triunfo

Martín Llaryora y Myrian Prunotto fueron los únicos que subieron al escenario en un primer momento para enviar un mensaje a la militancia que los esperaba. Después se sumaron Passerini y Pretto.

 

Consciente de la relevancia que los números de la capital provincial, que gobierna desde 2019, tuvieron al final de la jornada electoral, el candidato de Hacemos Unidos por Córdoba, Martín Llaryora, se enfocó allí y vinculó esos resultados a la gestión llevada adelante en los últimos cuatro años. También hizo un especial agradecimiento a San Francisco, su ciudad natal y de la cual también fue intendente en dos oportunidades.

Es que la diferencia lograda por Hacemos Unidos por Córdoba en la Capital, donde se impuso por poco más de 7% de los votos, lo que implicó unos 50 mil votos, fue determinante e indescontable para Juntos por el Cambio. Al cierre de esta edición sumaba 300 mil votos en la ciudad de Córdoba contra 250 mil de Luis Juez, de Juntos por el Cambio. En toda la provincia, la cifra sería de 796 mil contra 740 mil; es decir, en el resto de los departamentos hubo casi un empate.

A Llaryora le costó hacer pie en los departamentos del sur, donde perdió en Río Cuarto por 9 mil votos; en General Roca, por 700; y en Juárez Celman, por 2.700. Ganó Roque Sáenz Peña por casi 700 votos.

Sin dudas que la otra parte del recuerdo de Llaryora, por su tierra natal, tuvo un argumento contundente en números: el departamento San Justo le dio una notoria victoria al sumar 63 mil votos contra 43 mil de su principal oponente. Logró una ventaja clave, más teniendo en cuenta que ofrecía un universo de 189 mil electores. Casi 8 mil de esos votos de diferencia los sacó en San Francisco.

Lo cierto es que Llaryora saltó a escena avanzada la madrugada acompañado por su compañera de fórmula Myrian Prunotto, que dio un escueto discurso para dejar paso al candidato a gobernador, que se proclamó ganador de la elección al considerar que había, a esa hora, una diferencia “irreversible”. Sin embargo, se lamentó por no poder festejar debido al gran retraso que generó el recuento de votos, que a esa hora todavía no llegaba al 90% con localidades que aún figuraban en blanco, sin información, en la página oficial del escrutinio. Sin dudas, el sistema fue fuertemente deficitario y privó a los cordobeses de tener un resultado claro y preciso a una hora prudente. Finalmente todos se fueron a dormir sin conocer cuál era el resultado final de la elección, lo que motivó severas críticas de la oposición, pero también del oficialismo, a la Justicia Electoral.

Por eso Llaryora remarcó que los 50 mil votos de diferencia constituían una ventaja “irreversible”, pero pidió “esperar hasta mañana” con todos sus militantes.

“El más perjudicado es el pueblo de Córdoba, pero después soy yo, que con todo el equipo no vamos a poder festejar una elección maravillosa. Somos justos ganadores, pero todavía falta el 10%”, destacó el actual intendente de la Capital.

“Lo que tendría que ser para nosotros una fiesta de la democracia se ve empañada porque los resultados no están”, dijo Llaryora.

A su alrededor había cientos de militantes que desde primeras horas de la tarde se habían acercado al búnker oficialista esperando festejar. El paso de las horas fue diluyendo esa posibilidad, mientras el conteo de votos avanzaba lentamente y la ventaja que mostraba Hacemos Unidos por Córdoba estaba lejos de la esperada en la previa.

Más tarde apareció sobre el escenario el viceintendente de Córdoba, Daniel Passerini, quien ahora es candidato a suceder a Llaryora en las elecciones que se realizarán en la capital provincial a fines del mes próximo. Por eso una parte central del discurso de Llaryora también hizo foco allí. Junto con Passerini se ubicó el expresidente del Pro en Córdoba, que abandonó ese partido para sumarse a Hacemos Unidos por Córdoba, Javier Pretto. Fueron los cuatro que ocuparon el escenario.

Llaryora volvió a remarcar la amplia victoria lograda en la Capital y dijo que “este es el primer tiempo” en alusión a la contienda electoral de julio. Y aprovechó a presentar a Passerini como el próximo intendente de Córdoba.

Con respecto al recambio dirigencial, Llaryora destacó: “Desde hoy empieza una nueva generación que se animó a hacer una coalición, de tal manera, que hoy no podemos decir que es un triunfo del justicialismo, sino de este partido cordobés”.

Gracias y a cuidar los votos

En el tramo final de su discurso ante la militancia y las cámaras de los canales provinciales y nacionales que siguieron palmo a palmo la elección, agradeció a “todos los cordobeses” por concurrir a las urnas y pidió a los fiscales del partido que “cuiden cada voto”. También agradeció y felicitó a los otros candidatos y sus equipos al destacar la jornada electoral en paz que se había vivido en la provincia.

Además, adelantó que trabajará con cada intendente de la provincia sin importar el color político y reiteró el acompañamiento “de los vecinos de la ciudad de Córdoba” que explicó el triunfo en estas elecciones provinciales.

“Han visto que la ciudad ha mejorado y hemos dejado girones de nuestras vidas y después de mucho tiempo volvió a crecer, volvió a progresar. Esto es parte de un equipo que agarró un municipio que después de 20 años en el olvido lo fuimos levantando de a poco”, expresó.

Y finalizó: “Ganamos la provincia y ahora necesitamos ganar la ciudad para que las obras y el progreso continúen”.