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Llaryora: "Las retenciones son un impuesto que hay que sacar"

El intendente de Córdoba indicó que la eliminación de ese impuesto generaría una inyección de recursos para Córdoba. "Siempre vamos a defender la producción", manifestó. Dijo que el modelo Córdoba le serviría al país

Martín Llaryora, intendente de Córdoba, aseguró que, tal como viene haciendo desde hace más de 20 años, el PJ cordobés acompaña los reclamos del campo ante el Gobierno nacional. Declaró que las retenciones son un mal impuesto que hay que eliminar, lo que generaría una fuerte inyección de recursos para zonas productivas como Río Cuarto.

Llaryora, quien hoy recorrerá la Rural, estuvo en la redacción de Puntal y habló de producción, educación, economía y política. Llaryora, quien hoy recorrerá la Rural, estuvo en la redacción de Puntal y habló de producción, educación, economía y política.

- ¿Cómo analiza el momento del campo, que plantea una gran cantidad de reclamos a nivel nacional?

- Nosotros estamos acompañando todos los reclamos que están haciendo no sólo las organizaciones del campo, sino también las organizaciones vinculadas a la agroindustria, en un país que no encuentra reglas claras y no fomenta la producción. Nosotros venimos acompañando todos los reclamos, porque acompañar al campo, a la producción, a la industria es acompañar a los cordobeses, a aquellos que generan trabajo. Y para nosotros, gobernar es generar trabajo. Así que siempre nos van a encontrar en el mismo lugar. Hoy más que nunca en el mundo vemos cómo se están desarrollando los sectores agropecuarios. Veamos nuestros países vecinos no más con políticas claras, con otra macroeconomía: han entendido que el campo es un motor esencial de la economía y la producción. Siempre recuerdo la frase de Volando, que decía: “Argentina va a crecer con el campo, nunca sin el campo y menos contra el campo”. Y, lamentablemente, hace muchos años que gobiernan estas ideas del puerto, desde la capital. Hablan del campo, pero no entienden al campo. Le ponen la pata en la cabeza a los sectores productivos y por eso nosotros siempre vamos a estar defendiendo a nuestra producción, al campo, al campo moderno, porque la salida ya no es sólo elevar nuestra potencialidad productiva, sino también hacer que esa potencialidad y esos granos se vuelvan industria. Y hay que vincular nuestra producción a un tercer elemento que es el conocimiento, la ciencia y la tecnología, generando nuevas empresas de biotecnología, de tecnología aplicada al agro.

- En los discursos en la Rural uno de los reclamos era que no se entiendan como ámbitos separados el Estado y los privados sino que haya un trabajo en conjunto. ¿Se puede intensificar el apoyo al sector productivo?

- Creo que no es que se puede, se debe. Y tenemos que hacer el máximo esfuerzo para acompañar a nuestros sectores productivos, al campo. El sur de Córdoba ya es uno de los motores más importantes de Argentina. Y el sur de Córdoba tiene toda esa potencialidad. Si uno ve Río Cuarto, es una región de máxima producción en agroalimentos. Tenés a algunas empresas líderes en producción y siembra de Argentina. Tenés además una industria totalmente desarrollada en alimentos, en darle valor agregado a los alimentos, desde los balanceados hasta Bio4. Y tenés una universidad como la de Río Cuarto, de máxima calidad, con clústeres tecnológicos, con parque industrial. Tenés toda esa capacidad. Con infraestructura que ha llegado, como es el gas natural, fibra óptica. Ahora lo que hay que hacer es acompañar, seguir las líneas productivas y generar amplio financiamiento para ayudar a dar el salto a muchas de esas pymes, fomentando la agroindustria y los negocios vinculados a la tecnología. Aquellos dirigentes que no entiendan el acompañamiento que les tienen que dar a estos sectores productivos son los que no entienden el desarrollo de Argentina.

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- ¿Es viable seguir sosteniendo el planteo de eliminar las retenciones, con un Estado nacional en un contexto complejo?

- Córdoba y todas las provincias productivas deben hacerlo. Santa Fe también tendría que sumarse. Las retenciones son un impuesto que hay que sacar. De hecho, hay producciones que tienen regalías, no retenciones. Las retenciones son un mal impuesto. Aquellos países que crecen cerca de nosotros, y vemos cómo crecen agropecuariamente, no tienen retenciones. Así que tenemos que seguir luchando para sacar las retenciones que claramente no colaboran con la producción, que no la fomentan. Pero, además, hacen que se vayan de nuestros pueblos y ciudades miles y miles de millones que se van. Pensemos si todos esos millones de dólares se quedaran aquí, ¿cuántos millones de dólares pone el sur provincial? Si esos recursos no se fueran en retenciones, serían dólares que estarían acá, que moverían los corralones porque impulsarían la construcción, que moverían el comercio, que moverían las inversiones, que generarían muchísima más producción, se podría destinar a industrializar los granos. Así que, para mí, luchar para sacar las retenciones, para los que somos del interior y defendemos la patria productiva, tiene que ser una condición esencial.

- Un elemento fundamental es la necesidad de que el país reconfigure su mirada educativa y de capacitación para lograr su desarrollo. Ustedes en Córdoba tienen un programa educativo enfocado en tecnología y robótica.

- Para mí, la educación, desde siempre, ha sido un elemento fundamental. Hoy estamos en el paradigma del mundo del conocimiento. Aquellos países que se desarrollan son los que logran que ese conocimiento llegue a todos los sectores transversalmente y nutra a los sectores productivos. Cuando hablemos del conocimiento, no hablemos sólo de software y tecnología, ampliemos el mundo del conocimiento a lo que van a ser las empresas AgTech, a las empresas de biotecnología, de nanotecnología, de los alimentos, a las empresas que también se vinculan con la maquinaria agropecuaria. Con esto quiero decir que hay que entender que la educación no es cualquier educación, que es una educación moderna, donde claramente a los jóvenes se les vaya dando conocimientos distintos a los que nos daban a nosotros. Hoy al celular, a la computadora, tenés acceso. Lo que necesitás es que la educación te dé nuevas herramientas, juicios lógicos, pensamiento computacional, creatividad, valores de emprendedurismo. Pero siempre de acuerdo a la comunidad en que estás. Por eso, cada vez más la educación tiene valores que comparte el mundo, pero en cada lugar implica un enfoque distinto. Porque esa educación debe estar vinculada al desarrollo productivo que uno tiene en su localidad o en el ecosistema. Por eso, tiene que haber un pack básico, que es el pack mundial, pero después tomar líneas para acompañar con la educación a los sectores productivos que tenés, que van a necesitar cada vez más recursos preparados. Es necesario nutrir a esas industrias y a esas empresas que cada vez necesitan un mayor nivel de conocimiento en sus operarios. Pero ya no hablemos sólo de operarios, sino de valor emprendedor. Porque ahora el conocimiento permite que puedas crear las grandes empresas.

“La grieta sirve para ganar elecciones, pero no soluciona los problemas”. “La grieta sirve para ganar elecciones, pero no soluciona los problemas”.

- En Córdoba capital su gestión hace mucho hincapié en la economía circular. ¿El sector productivo debe incorporar también esa mirada de sustentabilidad?

- El paradigma actual y el que está entrando en los países líderes es el paradigma del conocimiento con economía circular. Ya no se ve el desarrollo sin entender el ambiente. Entonces, la economía circular es un nuevo modelo de desarrollo sustentable en el que nadie va a poder sustraerse del mismo. Cuando en el mundo se dan los cambios de paradigma, que son los cambios de complejos de ideas, hay países que no entienden esa nueva etapa. Pero el mundo no para. El mundo aplicó la Revolución Industrial y los que se quedaron afuera condenaron a su pueblo a la pobreza. Por eso tenemos que entrar rápidamente al mundo del conocimiento y de la economía circular. El mundo está tomando este modelo. O aplicamos la economía circular o vamos a condenarnos. Es una defensa del ambiente, pero también tenemos que entender que no va a haber otra manera de producir si no es a través de la economía circular porque no va a haber consumidores. Empezar a plantear este modelo es adelantarnos a los países que no lo están haciendo. Y es ayudar al campo, a la industria, a la economía, a los servicios. Porque los que primero entran son como los que entraron primero a la Revolución Industrial. Si entramos primeros en esta revolución, vamos a ganar. Mirá lo que pasa en Córdoba: los suizos acaban de invertir y estamos con una planta en la que transformamos los residuos urbanos en energía. Van a ser a fin de año casi 100 mil toneladas que no vamos a enterrar más, casi un estadio Kempes. En este nuevo paradigma, va a haber inversiones, va a haber productos que van a tener mercado y otros que no. A veces se piensa que lo que viene es difícil. No, los cambios globales son paradigmas nuevos. Si los aplicás y los ves venir, tus pueblos avanzan y progresan, si no los ves, te quedás.

- En el plano político, ¿cómo está viendo la situación nacional, principalmente a partir del atentado a Cristina Kirchner?

- Me acuerdo cada vez más de algunas charlas con De la Sota. José Manuel decía que en Argentina había que dejar de cavar trincheras para construir puentes. Y esa frase, que empezó a decir hace mucho tiempo, era porque él decía que los pueblos que no pueden construir acuerdos básicos no pueden avanzar. Las naciones que se desarrollan son las que generan políticas de Estado, no políticas de Gobierno. Nosotros casi no tenemos políticas de Estado y para construir eso se necesitan acuerdos y para construir acuerdos se necesitan dirigentes que no estén en esta carrera de la grieta, en esta construcción de trincheras, en este discurso del odio, que claramente sirve para ganar elecciones. Los dos que están en los extremos de la grieta han ganado las últimas dos elecciones nacionales; ahora, no han podido sacar al país adelante, son una máquina de generar pobreza, odio, divisiones y no pueden acordar políticas de Estado. Creo que es el momento en el que todos nos debemos dar cuenta que aquellos dirigentes que siempre están en la crítica, que siempre ven el problema en el otro, que nunca aportan una solución, que siempre están en la agresión, son dirigentes que pueden ganar una elección, pero después no pueden gobernar.

- ¿Lo que ocurrió no le cierra la puerta a una tercera alternativa como la que plantea el peronismo cordobés?

- La grieta hace años que les conviene a los porteños porque son los que están poniendo los presidentes. Argentina no está condenada ni al éxito ni al fracaso, sino a lo que podamos hacer de Argentina. Necesitamos acuerdos. Entonces, por eso uno habla del gen cordobés o de este ADN que produjeron José con Juan, que hicieron federalismo en serio. En una época, Río Cuarto se quería escindir de Córdoba porque acá no venía nadie. Y ahora es capital alterna, capital del agroalimento, han venido las obras. En Córdoba, y por eso el modelo está tan fuerte, el sector productivo trabaja con el Estado, el Gobierno provincial respeta la libertad de prensa, se respetan las instituciones, hay un montón de leyes que salen con acuerdos pluripartidarios. Todo esto es parte de un equipo que supo ver en el otro, aun con ideas distintas, no a un enemigo. Es más, muchas ideas de otros fueron después tomadas y convertidas en políticas de Estado. Veo cada vez más fuerte esa posibilidad del modelo cordobés en la Nación porque es una solución para Argentina. Por eso veo a Juan Schiaretti cada vez con más posibilidades de construir un espacio con dirigentes de otros partidos para ofrecerle al país una salida.

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Martín Llaryora - Intendente de Córdoba