Nacionales
¿Llegó el turno de los gremialistas?
En las anotaciones de Oscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta, aparece mencionado cuatro veces el sindicato de Luz y Fuerza. En un escrito del 4 de noviembre de 2010, precisó que su jefe y Julio De Vido fueron a una reunión con Oscar Lescano, por entonces, el jefe del gremio. Registró otras tres visitas durante el mismo año. En ninguna de ellas dio detalles. Consignó el lugar del encuentro. Nada más.
Lescano fue menemista, kirchnerista y, si ahora viviera, sería macrista. Murió en septiembre de 2013 y supo vivir como un bon vivant: tenía una casona en el bajo San Isidro, solía almorzar semanalmente en Puerto Madero y viajaba por el mundo.
Dirigentes inquietos
Al margen de la anécdota de Lescano, el caso de los cuadernos de las coimas empujó a un grupo de sindicalistas a recurrir preocupados al Gobierno por los eventuales coletazos económicos. Vislumbran una parálisis en la obra pública, incertidumbre para invertir y pérdida de empleo. Lo llaman el "efecto desplome" o "efecto Lava Jato", por lo que sucedió en Brasil, en donde se acentuó la recesión tras la revelación del escándalo de corrupción con la constructora Odebrecht.
"La decisión del Gobierno es separar las cosas: por un lado están los empresarios que están involucrados y por el otro la empresa, su directorio, y las obligaciones adquiridas. Más allá del costado judicial, hay que avanzar. Ese fue el mensaje que nos dieron en la Casa Rosada", dijo a La Nación un sindicalista que mantiene vínculo con el poder.
Pero más allá del impacto económico del caso, los dirigentes de la CGT, a quienes se los considera el verdadero establishment sindical, siguen con atención la trama judicial de los cuadernos. Sospechan que en cualquier momento puede caer uno de ellos. La inquietud sindical se acentuó después del peregrinar de empresarios arrepentidos por los Tribunales de Comodoro Py.
Carlos Guillermo Enrique Wagner se sentó la semana pasada cara a cara con el fiscal Carlos Stornelli y contó cómo se repartían las obras públicas y las coimas durante el kirchnerismo. El expresidente de la Cámara de la Construcción, en su declaración ante la Justicia, dio nombres propios e involucró secundariamente a un gremio. Se trata de la Uocra, que lidera Gerardo Martínez desde 1991.
Lescano fue menemista, kirchnerista y, si ahora viviera, sería macrista. Murió en septiembre de 2013 y supo vivir como un bon vivant: tenía una casona en el bajo San Isidro, solía almorzar semanalmente en Puerto Madero y viajaba por el mundo.
Dirigentes inquietos
Al margen de la anécdota de Lescano, el caso de los cuadernos de las coimas empujó a un grupo de sindicalistas a recurrir preocupados al Gobierno por los eventuales coletazos económicos. Vislumbran una parálisis en la obra pública, incertidumbre para invertir y pérdida de empleo. Lo llaman el "efecto desplome" o "efecto Lava Jato", por lo que sucedió en Brasil, en donde se acentuó la recesión tras la revelación del escándalo de corrupción con la constructora Odebrecht.
"La decisión del Gobierno es separar las cosas: por un lado están los empresarios que están involucrados y por el otro la empresa, su directorio, y las obligaciones adquiridas. Más allá del costado judicial, hay que avanzar. Ese fue el mensaje que nos dieron en la Casa Rosada", dijo a La Nación un sindicalista que mantiene vínculo con el poder.
Pero más allá del impacto económico del caso, los dirigentes de la CGT, a quienes se los considera el verdadero establishment sindical, siguen con atención la trama judicial de los cuadernos. Sospechan que en cualquier momento puede caer uno de ellos. La inquietud sindical se acentuó después del peregrinar de empresarios arrepentidos por los Tribunales de Comodoro Py.
Carlos Guillermo Enrique Wagner se sentó la semana pasada cara a cara con el fiscal Carlos Stornelli y contó cómo se repartían las obras públicas y las coimas durante el kirchnerismo. El expresidente de la Cámara de la Construcción, en su declaración ante la Justicia, dio nombres propios e involucró secundariamente a un gremio. Se trata de la Uocra, que lidera Gerardo Martínez desde 1991.