Tranquera Abierta | lluvias | Córdoba |

En Córdoba, todos los cultivos rendirán menos que el año pasado

La estimación de la Bolsa de Cereales de Córdoba es que los 5 cultivos de verano sumarán 31,2 millones de toneladas, liderados por el maíz, con casi 18 millones, y la soja, con unas 12 millones

Con una elevada incertidumbre manifiesta por parte de los colaboradores, la Bolsa de Cereales de Córdoba efectuó la primera estimación de producción de cultivos estivales en el marco de una campaña fuertemente influenciada por la dinámica de las lluvias, las cuales fueron más escasas en el sur que en el norte, especialmente entre diciembre y enero.

Lo cierto es que los primeros cálculos de la entidad provincial destacan una campaña que rondaría los 31,2 millones de toneladas sumando todos los granos gruesos: maíz, soja, girasol, maní y sorgo, de acuerdo al orden de importancia.

Es que el maíz aportaría casi 18 millones de toneladas y la soja, casi 12 millones más. En el caso del girasol, la gran sorpresa en el país, sumará 583 mil toneladas, lo que sirvió para subir al tercer lugar y desplazar al maní, que alcanzaría las 549 mil. Por último, el sorgo redondearía 347 mil toneladas en la provincia.

Hay un dato que no es menor en el relevamiento de la Bolsa: “En términos de rendimiento, todos los cultivos se ubicaron por debajo de los valores alcanzados en la campaña 2024/25 a nivel provincial. No obstante, el comportamiento interanual presentó diferencias regionales, particularmente en maíz, donde ya se mencionan perdidas concretas de potencial de rendimiento”.

Para el cereal, en los departamentos del sur —donde se concentra la mayor proporción del área sembrada— se registraron variaciones interanuales de rinde negativas para todas las fechas de siembra.

En contraste, en la mayoría de los departamentos del norte las variaciones serían positivas tanto en maíces tempranos como tardíos. Esta divergencia responde, en gran medida, a que la restricción hídrica fue más marcada en el sur provincial, donde el déficit de precipitaciones coincidió con etapas fenológicas críticas. En consecuencia, dado el peso relativo del sur en la composición productiva provincial, la caída registrada en esa región explica la disminución del rendimiento promedio provincial.

En soja, en cambio, la variación interanual fue mayormente negativa tanto en el sur como en el norte. La única excepción corresponde a la soja temprana en el norte provincial, que presentó una variación positiva respecto de la campaña pasada.

No obstante, esta fecha de siembra representa una proporción reducida de la superficie, por lo que su incidencia no alcanzó a revertir la tendencia general.

En el caso de maní y sorgo, siendo ambos los cultivos con mayor caída interanual de rindes, también se posicionaron por debajo del promedio histórico. Para girasol, si bien los valores estimados son inferiores a los del ciclo previo, se mantuvieron en niveles relativamente favorables en comparación con la serie histórica.

“Los colaboradores coinciden en que la evolución de las precipitaciones durante febrero, particularmente en el período crítico, será determinante para sostener los niveles actuales de rendimiento en todos los cultivos”, indicó el informe de la Bolsa de Córdoba.

Desde el punto de vista de la superficie, soja, maní y sorgo registraron una reducción del área sembrada respecto de la campaña previa. En este grupo, la soja evidenció la menor caída relativa. En contraposición, maíz y girasol mostraron un incremento de superficie en comparación con el ciclo previo.

La combinación de menores rindes proyectados —especialmente en las principales zonas productivas— y una contracción del área explica que soja, maní y sorgo presenten una disminución de producción tanto respecto de la campaña pasada como del promedio histórico.