Río Cuarto
Lo acusan de abusar de su hijastra y de dos amigas menores de edad
El fiscal Jorge Medina pidió 15 años de cárcel para un hombre de 41 años. Sostienen que accedió carnalmente en varias ocasiones de su hijastra y en una oportunidad hasta llegó a introducirle un desodorante en la vagina.
Un vecino de 41 años de Sampacho quedó al borde de recibir una fuerte condena, tras ser acusado de abusos sexuales y corrupción de tres menores de edad.
El jueves pasado, el fiscal de la Cámara Segunda del Crimen, Jorge Medina, pidió en su alegato que se condene a B.A.Z. a la pena de 15 años de prisión porque entendió que quedaron acreditados los reiterados abusos con acceso carnal en contra de su hijastra.
Además, lo acusan de haber manoseado y haberse exhibido desnudo frente a otras dos adolescentes que son amigas de su hijastra.
En diálogo con Puntal, el fiscal Medina explicó en qué se basó su alegato.
-¿Por qué pidió la condena de 15 años?
-Porque con la prueba que ya se contaba y con los testimonios se comprobaron los abusos sexuales por los que vino acusado.
-¿Qué era lo que más lo comprometía?
-Básicamente, los testimonios en cámara Gesell de las tres víctimas, una de ellas en situación de convivencia. Es decir, una menor de edad que es hija de su pareja. Pero además este caso tiene ribetes especiales.
-¿Por qué?
-Porque la mayor de las víctimas, que hoy tiene 16 años de edad, vino al juicio a retractarse de la acusación inicial. Pero esa retractación lució como una evolución natural en los abusos. Cuando se reveló el abuso se produjo una conmoción familiar tan grande por la detención de quien era el jefe de familia. Por lo tanto, los niños quedan en situación de desamparo. La víctima, al advertir ese cambio, empezó a sentir una especie de culpa. Y esa culpa y la presión de la propia familia la llevaron a retractarse.
-¿Es común este tipo de conductas?
-Suele darse. No es la primera vez que sucede. Pero uno debe valorar que esa jovencita fue abusada desde muy corta edad y terminó siendo corrompida. Se torció la normalidad de su sexualidad por los actos perversos y prematuros que sufrió. Padeció accesos carnales de su padrastro en un número indeterminado de oportunidades. En eso fue clave la declaración de sus dos amigas.
-¿Qué aportaron esos testimonios?
-Las menores nos relataron que conocían de estos abusos del padrastro por boca de la chica y, a la vez, nos relataron que ellas mismas habían sido abusadas en su momento, no con accesos carnales, pero sí con tocamientos que también constituyeron un abuso sexual.
-¿Cuál fue el pedido que formuló al juez Pablo Bianchi?
-Se solicitaron 15 años de prisión para B.A.Z. por encontrarlo autor de abuso sexual con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por un ascendiente y por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con la víctima. Ese acceso carnal en contra de la hijastra es gravemente ultrajante porque en un momento llega incluso a introducirle un envase de desodorante en la vagina. Además, pedí que se lo condene por promoción o facilitación a la corrupción de menores agravada.
-¿Y respecto a las otras dos víctimas?
-Para esos casos pedimos abuso sexual simple reiterado y exhibiciones obscenas toda vez que en una de las oportunidades en que una de las amigas de la niña estaba en la casa del imputado, este hombre se presentó desnudo y se tomó los genitales haciendo gestos masturbatorios delante de la niña.
-¿Cómo salieron a la luz estos abusos?
-Fueron denunciados por la tía de la menor.
-¿La madre ignoraba lo que sucedía?
-La pareja del acusado no conocía esta situación y cuando se lo contó su hija, creyó en su palabra. De todos modos, hay que aclarar que esto sucedió en un contexto de marginalidad, a tal punto que cuando la hijastra vino a declarar a Tribunales se mostró muy aflijida por la situación de su padrastro porque ella no sabe qué va a ser de su futuro porque mientras él estaba en la casa siempre había un plato de comida y cómo sustentarse y que ahora estaba viviendo una situación de pobreza extrema.
El acusado está siendo defendido por el abogado Benjamín Valverde, quien alegó que no existían en la causa pruebas concluyentes de que su cliente hubiese cometido abuso alguno, por lo tanto solicitó la absolución. El veredicto de la Cámara Segunda del Crimen será dado a conocer el próximo miércoles por el juez Pablo Bianchi.
El jueves pasado, el fiscal de la Cámara Segunda del Crimen, Jorge Medina, pidió en su alegato que se condene a B.A.Z. a la pena de 15 años de prisión porque entendió que quedaron acreditados los reiterados abusos con acceso carnal en contra de su hijastra.
Además, lo acusan de haber manoseado y haberse exhibido desnudo frente a otras dos adolescentes que son amigas de su hijastra.
En diálogo con Puntal, el fiscal Medina explicó en qué se basó su alegato.
-¿Por qué pidió la condena de 15 años?
-Porque con la prueba que ya se contaba y con los testimonios se comprobaron los abusos sexuales por los que vino acusado.
-¿Qué era lo que más lo comprometía?
-Básicamente, los testimonios en cámara Gesell de las tres víctimas, una de ellas en situación de convivencia. Es decir, una menor de edad que es hija de su pareja. Pero además este caso tiene ribetes especiales.
-¿Por qué?
-Porque la mayor de las víctimas, que hoy tiene 16 años de edad, vino al juicio a retractarse de la acusación inicial. Pero esa retractación lució como una evolución natural en los abusos. Cuando se reveló el abuso se produjo una conmoción familiar tan grande por la detención de quien era el jefe de familia. Por lo tanto, los niños quedan en situación de desamparo. La víctima, al advertir ese cambio, empezó a sentir una especie de culpa. Y esa culpa y la presión de la propia familia la llevaron a retractarse.
-¿Es común este tipo de conductas?
-Suele darse. No es la primera vez que sucede. Pero uno debe valorar que esa jovencita fue abusada desde muy corta edad y terminó siendo corrompida. Se torció la normalidad de su sexualidad por los actos perversos y prematuros que sufrió. Padeció accesos carnales de su padrastro en un número indeterminado de oportunidades. En eso fue clave la declaración de sus dos amigas.
-¿Qué aportaron esos testimonios?
-Las menores nos relataron que conocían de estos abusos del padrastro por boca de la chica y, a la vez, nos relataron que ellas mismas habían sido abusadas en su momento, no con accesos carnales, pero sí con tocamientos que también constituyeron un abuso sexual.
-¿Cuál fue el pedido que formuló al juez Pablo Bianchi?
-Se solicitaron 15 años de prisión para B.A.Z. por encontrarlo autor de abuso sexual con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por un ascendiente y por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con la víctima. Ese acceso carnal en contra de la hijastra es gravemente ultrajante porque en un momento llega incluso a introducirle un envase de desodorante en la vagina. Además, pedí que se lo condene por promoción o facilitación a la corrupción de menores agravada.
-¿Y respecto a las otras dos víctimas?
-Para esos casos pedimos abuso sexual simple reiterado y exhibiciones obscenas toda vez que en una de las oportunidades en que una de las amigas de la niña estaba en la casa del imputado, este hombre se presentó desnudo y se tomó los genitales haciendo gestos masturbatorios delante de la niña.
-¿Cómo salieron a la luz estos abusos?
-Fueron denunciados por la tía de la menor.
-¿La madre ignoraba lo que sucedía?
-La pareja del acusado no conocía esta situación y cuando se lo contó su hija, creyó en su palabra. De todos modos, hay que aclarar que esto sucedió en un contexto de marginalidad, a tal punto que cuando la hijastra vino a declarar a Tribunales se mostró muy aflijida por la situación de su padrastro porque ella no sabe qué va a ser de su futuro porque mientras él estaba en la casa siempre había un plato de comida y cómo sustentarse y que ahora estaba viviendo una situación de pobreza extrema.
El acusado está siendo defendido por el abogado Benjamín Valverde, quien alegó que no existían en la causa pruebas concluyentes de que su cliente hubiese cometido abuso alguno, por lo tanto solicitó la absolución. El veredicto de la Cámara Segunda del Crimen será dado a conocer el próximo miércoles por el juez Pablo Bianchi.
