Los detalles de la Catedral, en una visita guiada "popular" disponible de manera virtual
En la tarde de ayer se presentó oficialmente la visita guiada virtual que permite conocer los detalles de la iglesia Catedral de Río Cuarto. La actividad tuvo lugar en el propio templo y estuvo encabezada por el padre Carlos Forcato, responsable principal del trabajo que está disponible para todo el público en el sitio web del Obispado (diocesisriocuarto.org.ar).
Según se explicó a Puntal, el objetivo del recorrido es difundir la historia y riqueza de la iglesia central de la ciudad, desde una perspectiva “popular”.
“La visita guiada virtual es una inquietud que me surgió cuando empecé a desempeñarme como vicario de la Catedral, allá por el 2011. Cada tanto veía gente recorriendo el templo y a los fieles que entraban a rezar y me preguntaba si todas esas personas conocían todos los detalles de esta hermosa iglesia. Fue así que empecé a escribir una posible visita para ofrecerle a la gente de turismo de la Municipalidad para que tuviera más detalles para profundizar sobre el templo. Fueron tiempos de investigación con la ayuda del padre José Luis Benfatto, Inés Farías, Alicia Beltramino y los distintos archivos”, comentó Forcato.
“Hay cosas que no están escritas o no se saben, como el caso de porqué los vitraux tienen imágenes de determinados santos y no de otros. Bueno, el objetivo es abordar ese tipo de temas, entre otros”, agregó el sacerdote que actualmente se encuentra como formador en el Seminario.
“Esta visita guiada no es una historia de la Catedral, aunque contenga inevitablemente una síntesis histórica, ya que para ello está el valiosísimo trabajo de Inés Farías (en el libro ‘Una capilla, un pueblo… Iglesia Catedral de Río Cuarto’), de quien soy deudor de gran parte del trabajo y a quien agradezco su aporte. No se trata, tampoco, de una visita arquitectónica, aunque aparezcan algunos datos de esa índole. Más bien se trata de lo que podríamos denominar una visita ‘popular’, que explica sencillamente algunos simbolismos de las pinturas con las que está revestida nuestra Catedral. Además, la historia de sus santos y los nombres de los lugares tal como se los conoce en una iglesia catedral. Detalles de color que nos permiten descubrir mejor el templo que todos conocemos o que lo conozcan mejor aquellos que aún no lo conocen”, manifestó el autor del trabajo.
A todo esto, el padre Forcato enumeró algunos elementos interesantes sobre el edificio:
-El primer espacio religioso que se levantó en la zona centro estuvo en la esquina de Alvear y Colón. Recién en 1820 se inauguró el primer templo en el sitio que ocupa actualmente la Catedral, que es el tercero, debido a que hubo otros dos que, por distintos motivos, se derrumbaron. El templo tal como se lo ve hoy fue consagrado el 7 de diciembre de 1890.
-La campana más antigua data de 1813.
-La imagen de la Inmaculada Concepción es antigua. Su origen se remonta al año 1852 y fue adquirida por el párroco de entonces.
-Los vitreaux de la izquierda y de la derecha (salvo San Andrés Apóstol, Santa Margarita de Alacoque, el Santo Cura de Ars y el Papa Pío IX que está allí porque fue quien proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción) tienen las imágenes de santos latinoamericanos (nativos o que han venido a misionar a nuestras tierras y aquí murieron): Santa Rosa de Lima, San Toribio de Mogrovejo (que fue quien confirmó a Santa Rosa), San Francisco Solano y Fray Mamerto Esquiú.
Por su parte, Elsa Palou de Carranza, directora de Ediciones de la Concepción, entidad que impulsó la visita, habló de las riquezas existentes en el templo.
“Las riquezas son excepcionales. La estructura de su construcción, la belleza de sus pinturas y vitrales. Las imágenes de los santos que accedieron a los altares resplandecen en los recuerdos. La belleza de la imagen tutelar de nuestra Inmaculada y la misericordia de nuestro Señor llenan nuestros corazones y reavivan nuestros recuerdos personales. El objetivo es guiar el descubrimiento de la riqueza de nuestra Catedral de la Concepción del Río Cuarto, permitirnos admirar la belleza de sus pinturas y vitrales y así renovar la devoción por los santos que accedieron a sus altares y acompañaron a sus habitantes en sus peticiones de ayuda y misericordia del Señor y de su Santa Madre”, afirmó Palou de Carranza.
