Río Cuarto |

Los estudiantes consolidan su división frente a la toma de la UNRC

La medida de fuerza marcó una distancia en medio del conflicto universitario entre quienes respaldan el cierre del campus y quienes se oponen. Los dos grupos aseguran que los une “la defensa de la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad”

Las diferencias entre los estudiantes que impulsaron y sostienen la toma de la Universidad Nacional de Río Cuarto desde el viernes de la semana pasada y quienes se oponen a esa medida por considerarla violatoria de derechos para el conjunto de la comunidad universitaria se siguieron ampliando ayer cuando ambos grupos decidieron no interactuar y sostener dos asambleas independientes. La primera, como todos los días, en el anfiteatro de la Universidad Nacional; la segunda, en Plaza Roca.

Después del encuentro en común que se dio el lunes en el campus, los “antitoma” -que cuentan con el acompañamiento de un grupo de docentes- comenzaron a abrir una instancia de discusión alternativa e independiente. En el arranque de la semana, una multitudinaria asamblea integrada por los dos sectores mostró las diferencias a la hora de votar por la continuidad o no de la medida de fuerza. Allí se impuso con claridad la opción de mantener la toma.

A partir de allí se abrieron caminos paralelos. Los alumnos que reclaman la apertura de la Universidad organizaron una serie de encuentros y ayer motorizaron una movilización por la mañana desde el Concejo Deliberante hasta la Plaza Roca, para luego retornar al edificio legislativo y finalizar con una serie de consignas como “la Universidad abierta”, “defender la educación con más educación”, “aulas sí, candados no” y “queremos estudiar”. También se mostraron críticos frente a los medios de comunicación por considerarlos “a favor de la toma”.

Allí también se aseguró que “no se apuesta a la judicialización del conflicto ni queremos que intervengan fuerzas de seguridad”, frente a la definición que había planteado un grupo de alumnos el día anterior de recurrir a la Justicia Federal.

En ese contexto, los estudiantes pidieron la presencia del rector Roberto Rovere y le reclamaron que sea “el mediador que facilite el concenso para terminar con la toma del campus”, a la que consideraron una medida “arbitraria y violenta”.

“Lo que tenemos que ponernos a pensar ya como comunidad universitaria es qué va a quedar después de este reclamo y esta situación que se generó dentro de la convivencia diaria en la Universidad. Tenemos que trabajar ya pensando en el día después de que finalice la toma”, sugirió un docente de Exactas que acompañó a los estudiantes en el centro de la ciudad.

Por la tarde, ese mismo sector organizó una asamblea en Plaza Roca que contó con una gran cantidad de participantes, entre los que hubo también un grupo de profesores que anticiparon además que presentarán hoy una nota a cada uno de los consejos directivos de las cinco facultades para que normalicen el ingreso y egreso del campus.

En la plaza resolvieron no asistir a la asamblea diaria que se realiza en el anfiteatro de la Universidad y en la que se debatió, entre otras cosas, si asistir o no a la convocatoria del Rectorado para hoy a las 10. La posición mayoritaria de quienes sostienen la toma fue la de no concurrir, mientras que en el centro se tomó la posición contraria. Allí también se reflejaron las diferencias. Sin embargo, cabe aclarar que el llamado de las autoridades no fue a las asambleas, sino a los centros de estudiantes y a la Furc, al reconocerles legitimidad por tener el respaldo electoral.

En paralelo a la convocatoria de Plaza Roca, en el campus hubo actividad puertas afuera con una manifestación sobre la ruta 36 y una ratificación de la protesta que en principio se extendería hasta mañana.

“La toma en algún momento va a terminar. Lo que hay que entender es que es una herramienta pero no un fin en sí mismo. Sirve para dar a conocer una problemática que atraviesa a la educación pública por el desfinanciamiento que está teniendo por parte del Gobierno”, plantearon en el campus.

En la Plaza Roca hubo también una defensa de la educación pública y un cuestionamiento a las ofertas de recomposición salarial que recibieron los docentes, como así también a la falta de actualización de los fondos que perciben las universidades.

Por último, también hubo otro punto en común entre los sectores y apuntó a la necesidad de que el rector convoque a la Asamblea Universitaria, el máximo órgano de gobierno de la casa de altos estudios para debatir sobre la situación de la educación superior y cómo continuar los reclamos.



G.D.  Redacción Puntal