Río Cuarto
Los orígenes de la logia Estrella de Río Cuarto
Aunque hay versiones que indican que los primeros pasos de la masonería en Río Cuarto se dieron antes de 1870, de acuerdo a la investigación del historiador Carlos Mayol Laferrere, la primera reunión se dio el 25 de marzo de 1892, cuando la ciudad juntó a un número más o menos importante de masones. Wenceslao Tejerina, Andrés Terzaga y Alejandro Roca fueron algunos de los referentes de la primera etapa.
El encuentro se dio de manera informal en el desaparecido Hotel Argentino, en el edificio ubicado en la esquina de Alvear y Buenos Aires.
El nombre elegido para definir a la logia local fue el de Estrella de Río Cuarto. Sus primeros miembros fueron, en su gran mayoría, inmigrantes, ya que en sus países de origen la masonería era una práctica común.
Durante su primer año de vida, la logia logró aglutinar a más de 30 hermanos, un número por demás alentador, teniendo en cuenta que había dificultades para expresarse libremente, debido a la fuerte raigambre religiosa de la sociedad riocuartense.
Las tenidas ordinarias se daban los días lunes y con el paso del tiempo fueron revistiendo cada vez mayor interés.
En 1899 se produjo una caída en el número de miembros. La logia quedó conformada por 21 hermanos. La situación no mejoró y en 1901 se decretó el fin de la organización.
Años más tarde, en 1906 se inició la segunda etapa de la entidad. En dicha oportunidad, el docente Sebastián Vera fue elegido venerable maestro.
En su detallado informe, Mayol Laferrere señaló que no se conocen demasiados datos sobre el segundo período de la logia. Sin embargo, el historiador remarcó que los últimos latidos de vida de Estrella de Río Cuarto se dieron alrededor de 1925.
Pese a que se logró identificar a 65 hermanos (con nombres y apellidos), se presume que hubo cerca de 250 miembros a lo largo de la historia en la ciudad.
Templo
Uno de los testimonios de la masonería en Río Cuarto es el templo en el que se desarrollaban los talleres de la logia Estrella de Río Cuarto. Se trata del edificio que actualmente ocupa la Biblioteca Segat y el Partido Socialista (Alberdi al 500).
Pese a que no hay documentos sobre la fecha de la construcción, se estima que se concluyó antes del final del siglo XIX.
El establecimiento presenta los rasgos característicos de la masonería y en su fachada exhibe una gran estrella.
Otro de los espacios de la ciudad en los que se puede visualizar elementos propios de la masonería es el Cementerio de la Concepción, de acuerdo a un estudio realizado por el área de Turismo del Municipio.
En la necrópolis local hay numerosas bóvedas que hacen referencia a esta corriente.
N Ch. Redacción Puntal
El encuentro se dio de manera informal en el desaparecido Hotel Argentino, en el edificio ubicado en la esquina de Alvear y Buenos Aires.
El nombre elegido para definir a la logia local fue el de Estrella de Río Cuarto. Sus primeros miembros fueron, en su gran mayoría, inmigrantes, ya que en sus países de origen la masonería era una práctica común.
Durante su primer año de vida, la logia logró aglutinar a más de 30 hermanos, un número por demás alentador, teniendo en cuenta que había dificultades para expresarse libremente, debido a la fuerte raigambre religiosa de la sociedad riocuartense.
Las tenidas ordinarias se daban los días lunes y con el paso del tiempo fueron revistiendo cada vez mayor interés.
En 1899 se produjo una caída en el número de miembros. La logia quedó conformada por 21 hermanos. La situación no mejoró y en 1901 se decretó el fin de la organización.
Años más tarde, en 1906 se inició la segunda etapa de la entidad. En dicha oportunidad, el docente Sebastián Vera fue elegido venerable maestro.
En su detallado informe, Mayol Laferrere señaló que no se conocen demasiados datos sobre el segundo período de la logia. Sin embargo, el historiador remarcó que los últimos latidos de vida de Estrella de Río Cuarto se dieron alrededor de 1925.
Pese a que se logró identificar a 65 hermanos (con nombres y apellidos), se presume que hubo cerca de 250 miembros a lo largo de la historia en la ciudad.
Templo
Uno de los testimonios de la masonería en Río Cuarto es el templo en el que se desarrollaban los talleres de la logia Estrella de Río Cuarto. Se trata del edificio que actualmente ocupa la Biblioteca Segat y el Partido Socialista (Alberdi al 500).
Pese a que no hay documentos sobre la fecha de la construcción, se estima que se concluyó antes del final del siglo XIX.
El establecimiento presenta los rasgos característicos de la masonería y en su fachada exhibe una gran estrella.
Otro de los espacios de la ciudad en los que se puede visualizar elementos propios de la masonería es el Cementerio de la Concepción, de acuerdo a un estudio realizado por el área de Turismo del Municipio.
En la necrópolis local hay numerosas bóvedas que hacen referencia a esta corriente.
N Ch. Redacción Puntal