Un parador de río inclusivo y amigable con el ambiente
Por estos días, las obras de refuncionalización del parador Playa Tranquila que se ejecuta a la vera del río Los Reartes, en el valle de Calamuchita, muestran un avance del 80 por ciento. El proyecto desarrollado por el arquitecto Carlos Serra funda sus bases en técnicas y recursos de la arquitectura sustentable y busca transformar el predio en un espacio inclusivo para personas con limitantes motrices y visuales, como así también convertir el parador en un complejo amigable con el medio ambiente.
La arquitecta Romina Fumeo, directora técnica del proyecto, explicó a Puntal ADC que la obra se define a partir de ciertos recursos de la arquitectura sustentable tales como la implementación de un techo vivo, la reutilización del agua de lluvia, ventilaciones cruzadas y el aprovechamiento de materiales reciclados.
El nuevo espacio estará dotado de paneles fotovoltaicos que aportarán energía para la iluminación del lugar y reutiliza containers marítimos que ahora son albergue de las actividades sociales y gastronómicas en el parador.
Respecto de las cualidades que lo hacen inclusivo por excelencia se puede mencionar que en su resolución arquitectónica casi no existen desniveles y que en un solo sector en donde hay diferencia de altura se ha complementado la circulación con rampas conectoras. También se prevé a futuro que otra gran rampa haga las veces de ingreso al cauce del río y que la misma se equipe con una silla anfibia para permitir que todas las personas puedan disfrutar de las bondades naturales del lugar. “El parador es inclusivo por donde lo mires, tanto para no videntes como para gente con discapacidades motrices”, resume la arquitecta.
El aprovechamiento del agua que acumulan los techos se da a través de la canalización del líquido hacia tanques de reserva en donde son sometidos a una primera instancia de filtrado. Luego se distribuye en el predio a través de cañerías y es aprovechada para riego o limpieza.
Regulación estricta
Uno de los aspectos destacados es que el privado que asuma la concesión del predio deberá respetar ciertas disposiciones que están directamente vinculadas a la sustentabilidad del conjunto edilicio. Puntualmente, la reglamentación prohibirá el uso de determinados productos químicos para limpieza que puedan constituir una amenaza para el sistema de bacterias y organismos biológicos que son parte del sistema de tratamiento de las cámaras de procesamiento hídrico.
Consultada sobre la decisión política de la actual gestión municipal de recurrir a técnicas de arquitectura sustentable al momento de refuncionalizar el parador Playa Tranquila, la secretaria de Turismo de Los Reartes, Valeria Calarco, explicó a Puntal ADC que dicho proyecto propone trabajar en tres objetivos: crear un Parador Turístico Accesible, concebido como un espacio para el disfrute de todas las personas sin barreras físicas; generar un parador respetuoso del medio ambiente, logrando que las intervenciones tengan el menor impacto posible en el recurso natural río Los Reartes; y fortalecer el atractivo turístico del río Los Reartes, dotándolo de infraestructura y servicios de calidad.
“En cuanto al espacio para generar el sector cocina del parador- bar se establece la reutilización de un contenedor marítimo para contribuir a la sustentabilidad, dado que se recicla el 100 por ciento. Ello implica que no exista excavación de cimientos y que se pueda mover a cualquier lugar a voluntad, sin afectar la tierra. Además, hay una utilización óptima de los recursos, debido a que se reduce al mínimo el uso de materiales de construcción tradicionales como la madera y el hormigón, entre otros”, señaló.
Remodelación
Dentro del proyecto arquitectónico para el sector de bar se reutilizó la construcción antigua de 84 m2, a la que se le modificó la cubierta para dar lugar a la construcción de techos vivos. “De esa manera, buscamos disminuir el impacto visual del parador en el paisaje, por lo que se plantea la incorporación de techos con cobertura vegetal y a través de estos, generar un impacto visual que puede expresar diferentes situaciones a lo largo del año y que junto a otros elementos del proyecto potencian la sustentabilidad del mismo. Se trata de una cubierta vegetal compuesta por especies herbáceas, nativas y exóticas de manera tal que se logre un equilibrio estético a lo largo del año”, precisó Calarco, quien además señaló que el objetivo general que persigue el proyecto de renovación y puesta en valor del Parador Playa Tranquila se orienta a atender las necesidades del grupo familiar con servicios y comodidades de calidad para pasar un día de descanso y disfrute en el balneario natural, procurando ser accesible a todas las personas y respetuoso del medio ambiente.
Quienes concesionen el lugar deberán respetar la reglamentación previamente establecida en un Manual de Buenas Prácticas que entre otras cosas prevé la utilización de elementos de limpieza biodegradables y la utilización de bolsas compostables (productos polímero vegetal). Además, se incentivará la separación de residuos en húmedos y secos, para lo cual se colocarán cestos y cartelería que permita a los visitantes recibir la información necesaria para poder realizar la separación de residuos, se prohibirá el uso de materiales descartables para el servicio de comida y bebida, se controlará la posible contaminación sonora, se digitalizarán las cartas de productos y servicios del parador, se convocará toda la comunidad a jornadas de limpieza de playa y costas del río, entre otras acciones.
Javier Borghi