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Lula da Silva repudió el ataque contra Trump: "La violencia política es una afrenta a la democracia"

“Mi solidaridad con el presidente Donald Trump, la primera dama Melania Trump y todos los presentes en la cena con corresponsales en Washington", escribió el mandatario brasileño

 

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, utilizó sus redes sociales para manifestar un firme repudio al intento de magnicidio sufrido por Donald Trump este sábado por la noche en Washington.

A través de una publicación en la red social X, el mandatario brasileño expresó su cercanía con el jefe de Estado norteamericano y su familia, subrayando que este tipo de actos socavan los cimientos de cualquier sistema democrático.

“Mi solidaridad con el presidente Donald Trump, la primera dama Melania Trump y todos los presentes en la cena con corresponsales en Washington. Brasil repudia enérgicamente el ataque de anoche. La violencia política es una afrenta a los valores democráticos que todos debemos proteger”, escribió Lula, sumándose así a la larga lista de líderes mundiales que reaccionaron con preocupación ante la escalada de violencia en la capital estadounidense.

Caos y disparos en el hotel Hilton

El incidente ocurrió durante la tradicional Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton. Mientras el presidente Trump se encontraba en la mesa principal junto a su gabinete -incluyendo figuras como Marco Rubio y Robert Kennedy Jr.-, un hombre identificado como Cole Thomas Allen, de 31 años, logró infiltrarse en el área de seguridad portando armas de fuego, según informó la Agencia Noticias Argentinas.

Cerca de las 20:40 (hora local), se escucharon detonaciones en el lobby del hotel, lo que provocó una evacuación de emergencia inmediata. Agentes del Servicio Secreto rodearon al mandatario y lo retiraron del salón mientras los más de 2.600 asistentes buscaban refugio debajo de las mesas.

En el tiroteo, un agente del Servicio Secreto resultó herido al recibir un impacto de bala, aunque salvó su vida gracias a su chaleco antibalas. El atacante fue neutralizado y detenido poco después de intentar traspasar los detectores de metales, evitando que lograra ingresar al salón de baile donde se encontraba el objetivo principal.

Este ataque marca un nuevo capítulo de tensión en la política de los Estados Unidos, ocurriendo precisamente en el mismo hotel donde Ronald Reagan sufrió un atentado similar en 1981. Horas después del suceso, un Donald Trump ileso brindó una rueda de prensa desde la Casa Blanca para llevar tranquilidad, calificando al agresor como un “loco” y elogiando la bravura de su equipo de seguridad.