Por los insumos importados, advierten que la industria opera con sobrecostos
La crisis y las corridas cambiarias parecen haber alterado por completo el funcionamiento de la actividad económica, incluso en el plano local. RíoCuarto no escapa de la realidad nacional y aquí las complicaciones para conseguir insumos importados tienen su correlato en la aparición de sobrecostos en la cadena industrial. Según refirió el presidente del Cecis, Atilio Lunardi, eso es consecuencia de que “en muchos casos, deben pagar en dólar billete para conseguirlos”. Además señaló que, en rubros como el comercio, se perdieron las referencias de precios de reposición de mercadería y a veces se pagan valores “exorbitantes”.
"Un problema importante se empezó a gestar a partir del momento en que se pusieron límites a las exportaciones. A partir de ahí, muchos productos que ya venían complicados en cuanto a la importación se frenaron bastante", sostuvo el dirigente empresario.
Lunardi detalló que la principal dificultad radica en conseguir productos importados, lo que afecta de modo particular a una cadena industrial donde muchos de los componentes se fabrican en el exterior.
"Hay que ver cómo hacen para poder ingresar esos productos. Por eso, la mayoría empiezan a tener sobrecostos. En muchos casos, deben pagar con dólar billete para conseguirlos. Eso generó un cambio brusco en cuanto a la disponibilidad de repuestos y cubiertas, por ejemplo, que tienen componentes importados".
“No se sabe dónde estamos parados”, apuntó Atilio Lunardi.
Más allás de esto, Lunardi señaló que la coyuntura generó fuertes cortocircuitos en el abastecimiento de insumos, porque los proveedores perdieron referencia de los precios de reposición y terminaron por no vender o hacerlo "a precios exorbitantes".
Incertidumbre
El presidente del Cecis señaló que, después del fuerte aumento del dólar paralelo, los mismos comportamientos se replicaron más abajo en la cadena de comercialización, entre los empresarios mercantiles locales. "Es producto de la incertidumbre con la que se tienen que manejar. No se sabe dónde estamos parados", apuntó.
-En esta coyuntura, ¿hay actividades paralizadas?
-Quien más, quien menos, casi todos tienen reservas de materiales para seguir trabajando por un tiempo determinado. Sean unas semanas o un mes. El problema está cuando ese aprovisionamiento se termina y el trabajo tiene que seguir. Entonces, muchos proveedores habituales optan por entregar la mercadería y fijar el precio después, cuando esté firme. De lo contrario, sucede como con el hierro, que en un primer momento tuvo un incremento del 50 por ciento, aunque en realidad no se sabía por qué. Es bastante complejo poder desenvolverse en esta situación.
-¿Cómo está afectando al comercio?
-El comerciante debe vender los productos que tiene y, a su vez, reponer. Al no tener la seguridad de poder hacer la reposición, se le crea un problema, porque hay casos donde no puede hacerlo. Y el dinero en la mano, en estos momentos, se esfuma. Por eso, muchos deciden comprar dólares hasta ver qué pasa. Pero eso hace que aumente el precio. Y se genera una distorsión en el mercado, que no es buena para nadie. Si vendés un producto importado, que no se puede reponer en el momento, lo que hay que hacer es resguardar el valor en el misma moneda en la que se lo compra. Eso hace subir el valor del dólar. Esta es una de las opciones. La otra es ponerla en plazo fijo, pero no asegura que el dinero mantenga su valor.
Normalidad en la cadena de pagos
-¿Cuál es la situación de la cadena de pagos? ¿Es normal?
-No tengo noticias de que haya grandes problemas.
-¿Eso quiere decir que no hubo un impacto en este sentido?
-Como se trata de un proceso de larga data, los tiempos de pago se han ido acortando. La mayoría se maneja de contado, con algún sistema de pago electrónico y cheques diferidos con algunos días. Hasta ahora, no tenemos noticias de que haya aumentado la devolución de cheques. Está dentro de lo normal.
¿Y las opciones de financiamiento cómo están?
Hay algunos créditos bancarios que siguen con tasas altas, pero puede convenir tomarlos o descontar cheques para hacer frente a los gastos de ahora. Los intereses pueden quedar abajo de la inflación.