Arquitectura | luz | descanso | noche

La iluminación ideal para tu dormitorio

Es una de las principales habitaciones del hogar y por ello es importante planificar su iluminación, en donde logres combinar la luz general con luz puntual en zonas como los cabeceros, mesitas de luz o zonas de lectura.

Todos sabemos que un buen descanso es indispensable para gozar de buena salud, así como para mantener a tope nuestro estado de ánimo. Por eso crear un ambiente calmo en el dormitorio es fundamental para tener un descanso de calidad.

Desde el interiorismo hay ciertas pautas que pueden ayudarte a conciliar el sueño, la principal de ellas es la elección de la iluminación adecuada.

La melatonina es la hormona encargada de regular nuestro reloj biológico, y se ve directamente afectada por la luz: provoca sueño por la noche (cuando no hay luz) y nos hace despertar cuando hay más luminosidad. La exposición a la luz intensa en la habitación antes de acostarse suprime la melatonina, afectando al sueño y el descanso.

Las tiras de led como luz de noche, son prácticas y fáciles de colocar - Imagen Pinterest.jpg

Entonces, ¿cuál es la iluminación correcta para mi dormitorio? Las habitaciones destinadas al descanso requieren fuentes de luz cálida, más amarillenta, mientras que las que acogen una actividad que requieran una mayor concentración se benefician de una fría y blanca. Es importante optar por una luz tenue y matizada en el dormitorio, que no provoque deslumbramientos ni sea demasiado intensa, la iluminación debe ser homogénea y regular. También debemos tratar de que no se creen espacios de sombra y, además, debe ser cálida y agradable.

En distintas partes

Comencemos con una lámpara suspendida en el techo, si es que la altura de tu cielorraso lo permite. Esta es una de las formas más habituales de dotar al dormitorio de una luz general, al tiempo que se añade un elemento decorativo al espacio.

Otra opción son los plafones, perfectos para techos bajos, o los spots embutidos, en caso de que tengas cielorraso de yeso suspendido.

Una opción moderna es la de un aplique sencillo para luz general en cielorrasos bajos - Imagen Pinterest.jpg

A tu esquema de luz general podés complementarlo con una iluminación indirecta, más suave y relajada, te permitirá crear ambientes diferentes. Podés instalar apliques en las paredes, por ejemplo, y encenderlos cuando no necesites demasiada claridad, en momentos de relax.

Otra forma de conseguir este tipo de iluminación más suave es instalar un regulador de intensidad en el interruptor que controla la luz general.

Si te gusta leer

Si te gusta leer en la cama antes de dormir no puede faltarte una lámpara focalizada, bien sobre la mesita de noche, o bien como aplique en la pared.

La iluminación para tu habitación debe ser homogénea, regular, cálida y agradable. La iluminación para tu habitación debe ser homogénea, regular, cálida y agradable.

Puede ser un foco dirigible, mejor con pantalla para evitar demasiada intensidad y que emita una luz neutra, ya que es más cómoda para la vista a largo plazo

Luz de noche

Si sos de deambular en la noche, visitas al baño o cocina, o si tenés niños pequeños, podés incorporar una “luz de noche”.

No puede faltarte una lámpara cerca del cabecero de la cama - Imagen Pinterest.jpg

Una de las opciones más novedosas son las tiras de led que se instalan bajo la cama, o en la cabecera, y que se encienden y se apagan con un control remoto, de esta manera no tendrás que encender todas las luces de la habitación.

Dentro del mobiliario

Tener luz en el interior del armario o vestidor es una idea muy práctica que, además, cuesta muy poco, ya que no necesitás hacer ningún tipo de instalación. Con una tira de luces LED o algún aplique que funcione con pilas se cumple el objetivo. Una idea que te resultará práctica y sencilla de instalar.

Si compartís habitación con tu pareja, una luz en el armario puede convertirse en todo un acierto, ya que podrás encontrar toda tu ropa por la mañana sin perturbar su descanso.

Luz azul

El celular, la tablet, la tele, en fin, las pantallas en general son mala compañía en el dormitorio. La luz azul que emiten reduce la serotonina y afecta nuestro ritmo circadiano, nuestro ciclo de sueño. El mejor consejo es que los destierres de la habitación. Cuando vayas a dormir, lo ideal es recibir el menor número de estímulos posible. Optá por un despertador analógico y dejá tus aparatos tecnológicos en otra habitación. Vas a ver cómo mejora tu calidad de descanso y aumenta tu estado de ánimo en general.

POR: ARQ. ANTONELA VARRONI - Mat. 1-11936