Macarena Ceballos en exclusiva con Puntal: "Fue un torneo soñado"
La nadadora riocuartense cosechó cinco medallas en Santa Fe: 4 de oro y una plateada. Mientras se relaja unos días en su casa tras tamaño logro, empieza a pensar en el Mundial de Natación en Piscina Corta (25m) que se celebrará en Beijing del 1 al 6 de diciembre
Macarena Ceballos volvió a Río Cuarto con el pecho lleno de medallas y la cabeza ya en el próximo desafío. La nadadora riocuartense tuvo una actuación histórica en los Juegos Suramericanos: cuatro oros y una plata en distintas prueba. Se trata de un resultado que ella misma calificó como "un torneo soñado" desde todos lados.
En diálogo con Puntal AM, la atleta se refirió a su motivación para sostener ese nivel de exigencia y fue directa: "Todavía disfruto de ir a entrenar".
Aclaró que la clasificación nunca fue sencilla, que hubo torneos en los que estuvo más de un año sin hacer la marca y que eso la mantuvo alerta.
Los 200 metros, la prueba más desafiante
Entre las cuatro medallas doradas, la de los 200 metros pecho tuvo un sabor especial. Nunca antes había ganado esa prueba, lo que la convertía en el desafío más difícil del torneo. Al cruzar la meta primero, la reacción inicial fue de enojo con el tiempo que había hecho, no con el resultado. Caminó unos metros y se dio cuenta: era la primera vez que ganaba los 200. "Algo bueno tiene", se dijo, y el humor cambió.
Distinto fue el episodio que se viralizó cuando se la vio llorando y pidiéndole perdón a sus compañeros de relevo. Ceballos explicó que al tirarse al agua entró muy mal en los primeros 10 metros, que es la parte más importante de la carrera, y que eso condicionó todo su recorrido. Sabía que su rendimiento no había sido bueno y que los compañeros que venían detrás iban a tener que remar contra todo. Quedaron segundos por muy poco.
¿Cómo es un día en la vida de Macarena?
Instalada en Buenos Aires durante la mayor parte del año, Ceballos se tomó unos días en su ciudad natal para descansar antes de retomar la rutina. Y esa rutina no es poca cosa: de lunes a sábado se levanta cerca de las 5:50 de la mañana, hace entre 45 minutos y una hora de gimnasio, luego dos horas y media de pileta, y de lunes a viernes repite la sesión de natación por la tarde. Los miércoles suma kinesiología para la recuperación. El sábado sólo entrena a la mañana.
El Mundial de Beijing y el camino a Los Ángeles
Para cerrar el año, Ceballos tiene por delante el Campeonato Mundial en Beijing, en diciembre. Competirá en las tres pruebas de pecho: 50, 100 y 200 metros. Si el equipo femenino logra reunir cuatro nadadoras, también existe la posibilidad de correr un relevo, algo que no ocurre en Mundiales desde 2016.
Por otro lado, la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 arranca en marzo del año que viene y se extiende hasta junio de 2028. Ese es el objetivo final. Este año, con los Juegos Suramericanos, arrancó lo que ella describe como "el ciclo olímpico real".
Sobre cuánto tiempo más puede competir al máximo nivel, Ceballos fue clara: no hay una vida útil definida, todo depende de la cabeza. Mencionó el caso de Kristel Köbrich, nadadora chilena de 41 años que sigue compitiendo a nivel sudamericano y estuvo en los Juegos Olímpicos de 2024. "Yo a los 41 ni en pedo", bromeó, pero reconoció que verla en actividad le cambia la perspectiva sobre los propios límites.
Además del deporte, Ceballos terminó su carrera universitaria (se recibió de periodista deportiva) y actualmente cursa una diplomatura de entrenadora en natación a distancia. Los sábados se junta con amigos, va al cine y hace actividades sociales como una persona normal. Dice que esa parte mental es la que balancea todo, y que sin ella ya hubiese dejado hace años.