Provinciales
Madres de las víctimas dudan si el ingeniero es quien manejaba el auto
Al término de la primera audiencia, pidieron una condena para que “se haga justicia”. Opinaron que “no está nada claro ninguno de los testimonios”, y reflejaron que tras el choque están “muertas en vida”.
Tras una primera audiencia el lunes, el juicio a Luis María Nieto, por el homicidio culposo de los adolescente Ricardo “Caíto” Fonseca Osse y Leonel Alejandro Biccire, tendrá continuidad hoy en la Cámara del Crimen de los Tribunales locales. Al término del primer día de debate, y los primeros seis testigos, las madres de las víctimas, Claudia Pérez y Roxana Díaz, le comentaron a la prensa sus expectativas. Es que ellas pidieron con marchas, entrevistas y todos los medios posibles llegar a esta instancia.
Claudia Pérez expresó: “Solamente pido que se haga justicia. En todo el lapso del tiempo que ha pasado, que ya va para cuatro años, sólo hemos recibido burlas de parte del padre, abogado, la madre, doctora, y la hermana, jueza de Faltas de la ciudad de Oliva, del acusado. Después de esa fecha he recibido miles de multas sobre mi otro hijo y sobre mí, cuando sólo tenía una multa anterior, por lo que obviamente tiene algo que ver. Lo único que queremos es que se haga justicia, porque a nuestros hijos no los devuelve nadie. Y nadie golpeó la puerta de mi casa pidiendo disculpas, sólo burlas y risas siniestras”.
Pérez insistió con que su hijo le demostró cuando le entregaron la moto que “frenaba y tenía luz. Le mostró a miles de personas la moto, lo sé hoy por todos los que me lo dijeron”.
“Nosotros trabajamos para vivir el día a día, y no tenemos todavía precisión si realmente esta persona que está imputada era la que manejaba o no. No están las cosas claras, cuando se dice quién llegó primero se habla de un remisero que llegó, y después nadie lo nombra, de otra moto que estuvo y después no estuvo. No está claro para nada, casi ninguno de los testimonios”, lamentó la madre de “Caíto” Fonseca Osse, quien tenía 15 años al fallecer.
También recordó que “había alcohol en quienes conducían, estoy muy segura y lo da el dosaje de sangre. Y el grado de alcohol que llevaban no deja calcular la distancia a la que viene un vehículo. Tampoco entiendo cómo es que estaban pasando a un utilitario, como dicen, y cuando chocan con los chicos y vuelven en una maniobra hacia su carril no se lo chocaron también a ese vehículo. La tenemos desde siempre a esta duda, pero no creo que haya manera de comprobarlo”.
Los principales interrogantes del juicio a los seis testigos que pasaron, apuntaron a conocer las condiciones mecánicas de la moto en la que circulaban los adolescentes. Al respecto, Roxana Díaz manifestó: “Sospechan de que la moto no tenía luz. Los quieren marcar como culpables también a ellos, con un 50 por ciento de culpabilidad de cada uno. Ellos estuvieron hasta las 22 en mi casa, y cuando salieron esa moto tenía luz. Acá el tema es que anduvieron averiguando antecedentes, queriendo poner a nuestros hijos como unos delincuentitos. Yo me pregunto: ¿Tenían derecho a morir, y ellos a alcoholizarse, porque estaba de joda y se estaba por casar? Se sabe que si tienen alcohol no pueden conducir. Nosotras no sabíamos que nuestros hijos se iban a James Craik, supuestamente ellos iban a estar en el pueblo”.
La madre de Leonel Biccire expuso: “3 años y 7 meses luchamos por estar acá. Nosotros queremos una condena, porque desde que se fijó la audiencia hicieron todo para suspenderla, pidiendo una probation y ofreciendo 130 mil pesos pagado en 13 cuotas, más la venta del auto y la mitad de ese dinero para cada uno”.
“El dinero para nosotras no es justicia, dicen que no lo hicieron a propósito y no sacaron un arma para matarlo, pero si tomo de esa forma, ese grado de alcohol no me deja ver con claridad, y me subo a un auto para conducir, corro el riesgo de matar a una persona”, completó Claudia Pérez.
Sobre el rol de la justicia en todo este tiempo, Pérez afirmó: “A nosotros siempre nos atendieron muy bien todas las veces que vinimos, hoy desconocemos algunas preguntas que se hacen, son muy fuertes, no sabíamos que era así en un juicio. Yo voy a contar lo que sé. Yo se que a la luz de atrás no la tenía, y no voy a decir que la tenía porque no era así. Pero el choque se produjo de frente, si hubiese sido desde atrás no estaría acá pidiendo justicia, porque reconocería de alguna manera”.
Por último, aseguró que “estos tres años fueron terribles, y los contamos como una vida, porque las dos estamos muertos en vida. Y a él lo veo muy tranquilo”. Roxana Díaz concluyó: “Tenemos que seguir adelante por los otros chicos que tenemos, pero no es fácil. Yo no veo la hora que esto termine de una vez, porque yo no quiero verle más la cara”.
Claudia Pérez expresó: “Solamente pido que se haga justicia. En todo el lapso del tiempo que ha pasado, que ya va para cuatro años, sólo hemos recibido burlas de parte del padre, abogado, la madre, doctora, y la hermana, jueza de Faltas de la ciudad de Oliva, del acusado. Después de esa fecha he recibido miles de multas sobre mi otro hijo y sobre mí, cuando sólo tenía una multa anterior, por lo que obviamente tiene algo que ver. Lo único que queremos es que se haga justicia, porque a nuestros hijos no los devuelve nadie. Y nadie golpeó la puerta de mi casa pidiendo disculpas, sólo burlas y risas siniestras”.
Pérez insistió con que su hijo le demostró cuando le entregaron la moto que “frenaba y tenía luz. Le mostró a miles de personas la moto, lo sé hoy por todos los que me lo dijeron”.
“Nosotros trabajamos para vivir el día a día, y no tenemos todavía precisión si realmente esta persona que está imputada era la que manejaba o no. No están las cosas claras, cuando se dice quién llegó primero se habla de un remisero que llegó, y después nadie lo nombra, de otra moto que estuvo y después no estuvo. No está claro para nada, casi ninguno de los testimonios”, lamentó la madre de “Caíto” Fonseca Osse, quien tenía 15 años al fallecer.
También recordó que “había alcohol en quienes conducían, estoy muy segura y lo da el dosaje de sangre. Y el grado de alcohol que llevaban no deja calcular la distancia a la que viene un vehículo. Tampoco entiendo cómo es que estaban pasando a un utilitario, como dicen, y cuando chocan con los chicos y vuelven en una maniobra hacia su carril no se lo chocaron también a ese vehículo. La tenemos desde siempre a esta duda, pero no creo que haya manera de comprobarlo”.
Los principales interrogantes del juicio a los seis testigos que pasaron, apuntaron a conocer las condiciones mecánicas de la moto en la que circulaban los adolescentes. Al respecto, Roxana Díaz manifestó: “Sospechan de que la moto no tenía luz. Los quieren marcar como culpables también a ellos, con un 50 por ciento de culpabilidad de cada uno. Ellos estuvieron hasta las 22 en mi casa, y cuando salieron esa moto tenía luz. Acá el tema es que anduvieron averiguando antecedentes, queriendo poner a nuestros hijos como unos delincuentitos. Yo me pregunto: ¿Tenían derecho a morir, y ellos a alcoholizarse, porque estaba de joda y se estaba por casar? Se sabe que si tienen alcohol no pueden conducir. Nosotras no sabíamos que nuestros hijos se iban a James Craik, supuestamente ellos iban a estar en el pueblo”.
La madre de Leonel Biccire expuso: “3 años y 7 meses luchamos por estar acá. Nosotros queremos una condena, porque desde que se fijó la audiencia hicieron todo para suspenderla, pidiendo una probation y ofreciendo 130 mil pesos pagado en 13 cuotas, más la venta del auto y la mitad de ese dinero para cada uno”.
“El dinero para nosotras no es justicia, dicen que no lo hicieron a propósito y no sacaron un arma para matarlo, pero si tomo de esa forma, ese grado de alcohol no me deja ver con claridad, y me subo a un auto para conducir, corro el riesgo de matar a una persona”, completó Claudia Pérez.
Sobre el rol de la justicia en todo este tiempo, Pérez afirmó: “A nosotros siempre nos atendieron muy bien todas las veces que vinimos, hoy desconocemos algunas preguntas que se hacen, son muy fuertes, no sabíamos que era así en un juicio. Yo voy a contar lo que sé. Yo se que a la luz de atrás no la tenía, y no voy a decir que la tenía porque no era así. Pero el choque se produjo de frente, si hubiese sido desde atrás no estaría acá pidiendo justicia, porque reconocería de alguna manera”.
Por último, aseguró que “estos tres años fueron terribles, y los contamos como una vida, porque las dos estamos muertos en vida. Y a él lo veo muy tranquilo”. Roxana Díaz concluyó: “Tenemos que seguir adelante por los otros chicos que tenemos, pero no es fácil. Yo no veo la hora que esto termine de una vez, porque yo no quiero verle más la cara”.