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El maíz no quiere replegarse y podría repetir el área sembrada en 2025

La relación con la urea mejoró y hay expectativas de que pueda continuar en ese sendero. Pero la rentabilidad será clave para definir los planteos

Semanas atrás, con una urea en US$ 1.000 la tonelada no había dudas de que el área de maíz se iba a recortar frente a la del año pasado, que terminó siendo récord. En ese contexto, la soja podía llegar a avanzar algunos casilleros.

Pero el escenario cambió y el fertilizante se está negociando ahora entre 810 y 850 dólares por lo que actualmente la relación urea/maíz se ubica en torno a 4,3 (toneladas de maíz para adquirir una tonelada de urea), mostrando una tendencia a a baja. Sin embargo, continúa bastante por encima de los niveles de hace un año, cuando rondaba las 3,1 toneladas, previo al inicio de la guerra en Medio Oriente.

En la encuesta realizada esta semana desde la Bolsa de Comercio de Rosario aparece repetida la palabra cautela, para referirse a que se sigue con lupa los costos y en especial el valor de la urea. “En esto tiene mucho que ver que el ciclo 2025/26 quedó marcado por una rentabilidad por tonelada que volvió a achicarse y que se salva solo por el volumen, ‘por los kilos’, como dicen en el sector”, explicaron desde la Bolsa rosarina.

Lo otro que aparece es que, tras la baja de la urea, en gran parte de la región la intención es repetir el área sembrada con maíz el año pasado. Es importante recordar que la campaña 2025/26 sorprendió a todos con el número de hectáreas sembradas con maíz.

¿Por qué el productor sigue prefiriendo el maíz?

“Año tras año el maíz se va a afirmando en la preferencia de los productores a pesar que se trata de un cultivo que exige mucha espalda por la elevada inversión inicial que demanda. Pero Messi ya no juega más para la soja, desde hace años el mejor jugador lo tiene el maíz por su capacidad de ganar por goleada, su capacidad multiplicadora”, graficó la Bolsa rosarina al dar una explicación sobre la distribución del área sembrada en la gruesa.

“Más allá del precio que tenga ahora, una vez que se supera el rinde de indiferencia, cada escalón que sube en productividad se siente mucho en el ingreso”, explican los técnicos. “Altísimo potencial y con un factor multiplicador de la inversión mayor que el de la soja, que cómo venimos hablando de hace años, sigue con rendimientos que no muestran un cambio significativo”, agregaron.

En la línea mundialista, la Bolsa de Rosario destaca también que “en el banco de suplentes están los ganaderos alentando después de un gran año. La demanda ganadera aparece como otro de los principales respaldos del negocio maicero. Los técnicos destacan que el consumo interno para silo, grano húmedo y grano seco continúa siendo un pilar fundamental que sostiene la competitividad del cultivo. A esto se suman pronósticos climáticos favorables, ‘un Niño firme’ y perfiles de suelo que arrancan el invierno ya cargados”, explicaron.

Sin embargo, el elevado costo de la fertilización y la necesidad de una fuerte inversión inicial siguen manteniendo un clima de cautela en las compras de insumos maiceros. Pero aun así hay intenciones de sembrar un número de hectáreas maiceras similar al año pasado en la región núcleo.