Por eso esta semana enviaron al despacho del ministro de Producción nacional, Matías Kulfas una carta con copia al secretario de Energía, Sergio Lanziani, pidiendo una urgente recomposición de los valores que reciben por cada litro de alcohol entregado a las petroleras y que finalmente llega a los surtidores mezclado con las naftas. Actualmente, el 12% de un litro de combustible es etanol, un corte que desde hace más de dos años que las empresas también pugnan por ampliar para incentivar inversiones y agregar valor al maíz disponible en el país y que muchas veces se va por los puertos como grano.
En esa nota girada al Gobierno, las empresas plantearon una situación extrema y anticiparon otra vez un escenario de freno en la actividad si no hay respuestas rápidas por parte de las autoridades.
En la argumentación, explican que mientras el dólar trepó 20% en el mercado oficial en lo que va del año y la inflación también tuvo un incremento similar, el costo del maíz -el principal insumo de la producción- muestra un ascenso sin pausa desde mayo de este año y se encuentra en los máximos desde diciembre de 2019.
“El tema más sensible hoy es el precio porque estamos muy atrasados. El precio del maíz sube porque sube el precio en Chicago, porque sube el tipo de cambio; además por la inflación suben los costos y el precio que recibimos está congelado desde diciembre. Pronto nos vamos a ver en la necesidad de paralizar las plantas por los márgenes negativos que tenemos”, indicaron a Tranquera Abierta desde la Cámara.
La industria del etanol funcionó durante mucho tiempo con una fórmula de actualización que se aplicó mensualmente hasta que a comienzos del año pasado, en la gestión de Mauricio Macri, se dispuso un cambio y entonces el valor se modificó a partir del criterio de la Secretaría de Energía, pero cada 30 días. Eso generó algunos cortocircuitos porque ya no era un esquema automático sino que dependía de lo que fijaba la autoridad competente. Pero ese escenario terminó de agravarse en diciembre cuando se congeló todo tipo de actualización hasta hoy.
Por eso, el tema también fue incorporado a la nota enviada a Kulfas en donde la cámara recordó que si se aplicara la fórmula de precio fijada en 2018 con el ítem de amortización debidamente actualizado el valor por litro que deberían recibir las empresas hoy sería de $34,724 y no los $29,808 actuales. “Esa brecha entre lo que debería ser y lo que es constituye la mayor diferencia porcentual y absoluta entre esos valores”, agregaron.
De esta manera, las empresas etanoleras a base de maíz, de fuerte presencia en centro sur de Córdoba -Río Cuarto, Villa María y Alejandro Roca- plantean la necesidad de contar con una mejora de alrededor del 16% en el precio actual, que es el mismo desde diciembre.
En aquel momento, el Gobierno de Macri había resuelto recomponer por última vez el valor e igualó el precio para el que se produce a partir de caña de azúcar y el que se elabora con maíz.

