Malagueño: matan a un casero en una estancia y buscan a cuatro sospechosos
Un casero de 62 años fue asesinado de un tiro en la cabeza en un asalto a una estancia en Malagueño, a unos 20 kilómetros de la ciudad de Córdoba, y por el hecho son buscados cuatro sospechosos, informaron fuentes policiales.
El crimen ocurrió el lunes a la tarde en la estancia en "La Lagunilla", donde irrumpieron delincuentes armados que robaron 100.000 pesos y un arma, tras ejecutar e un disparo en la cabeza al casero Julio Prudencio Toranzo, mientras que su esposa de 62 años fue maniatada.
De acuerdo a los datos que manejan los investigadores, Toranzo fue atacado a golpes, mientras que la mujer fue trasladada a otra habitación donde la ataron y taparon con una sábana.
Tras la denuncia de la mujer de la víctima, la policía acudió al lugar y dio inicio a las tareas de rigor con el fin de esclarecer el episodio.
De acuerdo a los datos obtenidos por el momento, los asaltantes actuaron desde el inicio del robo de manera muy violenta, ya que amenazaron de muerte a la pareja mientras les exigían una suma de dinero en dólares, agregaron las fuentes.
Toranzo no ofreció resistencia por lo que no está claro por qué los delincuentes decidieron asesinarlo a sangre fría.
Toranzo vivió y trabajó en la estancia mencionada durante las últimas cinco décadas. Conocido como “Lito”, era fanático de los caballos y estaba estrechamente ligado a sus carreras.
El fiscal Ricardo Mazzuchi, de Villa Carlos Paz, quedó a cargo de la investigación del crimen, por el que se busca a cuatro sospechosos que se movilizaban en moto.
Se estima que los delincuentes tenían un dato equivocado, ya que insistieron en varias ocasiones sobre el pedido de una fuerte suma de dólares.
“La pareja de caseros no tenía un dinero importante en la casa ni había movido alguna suma fuerte en el último tiempo, sino que vivían de su sueldo como caseros”, indicaron fuentes de la investigación.
“Toda la vida han trabajado allí (en esa estancia). Mis hermanos nacieron todos acá. Se jubiló como casero y quedó viviendo en la estancia. Dentro del campo, la casa está lejos del casco de la estancia. Reventaron un candado y entraron. Nunca tuvieron un problema con nadie”, comentó Daniel Saldivía, hijastro de la víctima, a los medios de Córdoba.