El colapso de las cloacas en Jovita se ha convertido en un problema de larga data y, si bien pasan épocas en las que el sistema pese a estar al límite soporta, en los últimos días los vecinos se quejaron por los malos olores y la presencia de aguas servidas en las calles céntricas. Si bien la situación volvió a generar malestar en los ciudadanos, desde el Municipio aclararon a Puntal que ya se está gestionando ante la Nación la primera etapa de una obra que ayudará a aliviar la red.
El intendente Javier Riberi indicó que tuvo un encuentro hace dos semanas con funcionarios nacionales y del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) y dijo que en los próximos días volverá a mantener una reunión para avanzar con una propuesta.
El mandatario advirtió que “el tema de las cloacas es un problema histórico” en la localidad, que volvió a estar bajo la lupa ahora debido a que hubo inconvenientes con las bombas de drenaje. No obstante, advirtió que algunas conexiones clandestinas en las viviendas también generan los desbordes.
“Ayer (miércoles) el problema fue que no había tensión (eléctrica) suficiente para las bombas porque algunas necesitan 380 de amperaje para funcionar y no llegaba, entonces para protegerlas tenemos un interruptor de corte y saltaba. Eso hizo que se llenaran los pozos que hacen de retención y se rebalsaron porque hay un colapso. Esto también tiene que ver con un mal uso de los vecinos porque hay muchas piletas conectadas al desagüe de los patios, pese a que esto no se debe porque genera más complicaciones”, explicó Riberi.
En este sentido, manifestó: “Tenemos esto que a veces colapsa el sistema. Si bien no es muy seguido, nos sucedió dos días este fin de semana. Muchas veces en 6 meses no ocurre nada, pero cuando pasa a veces se da semana por medio, más ahora que tenemos época de lluvias”.
Al mismo tiempo insistió en que el sistema de cloacas que tiene el pueblo “estaba pensado para 2 mil a 3 mil habitantes en los 90 y hoy en día tiene 6.500”, por lo que la red ya quedó obsoleta.
De la Provincia a la Nación
El mandatario indicó que la obra que se necesita demanda muchos millones de pesos, por lo que es necesaria la intervención de los Estados para la inversión. Y expuso que en los últimos años no hubo respuestas claras de ninguno de los estamentos pero actualmente se determinó que debía encargarse el gobierno nacional. “Hace mucho lo venimos peleando con Nación y Provincia. Desde 2017 tenemos un convenio firmado y el gobernador había prometido que para 2019 iba a terminar la obra, que en ese momento eran 69 millones de pesos pero no se hizo nada. Yo asumí en el 2020 y ahí lo fui a seguir gestionando con la Provincia pero me comunicaron que la Provincia lo delegó al Nación, específicamente al Enohsa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento)”, aclaró Riberi.
Acerca de los trabajos que se requieren, indicó que el presupuesto de la obra completa alcanza los 600 millones de pesos. “Para esto hicimos un proyecto nuevo, lo dividimos en etapas y necesitaríamos unos 120 millones de pesos para hacer la primera”, dijo.
Puntualizó que la propuesta fue desarrollada por un equipo técnico de ingenieros de la ciudad de Córdoba que analizaron el sistema y las alternativas para llegar a una solución que permita resolver la problemática definitivamente.
En referencia a la primera etapa, que es la que ya fue presentada ante la Nación, Riberi detalló que “consiste en descongestionar el sistema”. “En su momento en el pueblo hicieron una conexión de barrio Norte que era troncal. No era lo adecuado pero se ejecutó así y ahora empezaron a sumarse casas y casas; y se generó este problema. Por eso la primera parte es llevar todo el barrio Norte por otra línea, que eso requiere de 800 a 900 metros de cañería, haciendo esa cañería por debajo del asfalto hasta la estación de bombeo”.
Luego, según prosiguió el mandatario, continuaría la segunda etapa que es la más compleja y costosa. “Consiste en cambiar toda la cañería, que son dos kilómetros y medio desde la estación de bombeo principal hasta los piletones. Se trata de una cañería que tiene un diámetro de 200 milímetros y en algunas partes 250 milímetros. El estudio nos señaló que tenemos que tener caños de un diámetro de 315 a 350 o más. Asimismo, tenemos tres estaciones de bombeo, que de la 2 a la 1 hay que cambiar 800 metros de cañería, hay que hacer una estación nueva para los nuevos barrios. Uno de ellos tiene hecha la conexión local de cloacas pero falta la troncal. De todos modos esto no se puede hacer ahora porque si se conectan más cloacas a un sistema que ya está colapsado va a terminar peor”, explicó.
El intendente se mostró con expectativas de lograr resultados tras sus encuentros con la Nación en el último mes. “Tengo fe de que vamos a lograr la primera etapa al menos antes de terminar la gestión. Hace dos semanas, junto con otros intendentes, estuvimos con el ministro (Gabriel) Katopodis, que nos recibió y también estuvo el encargado de Enohsa, cada mandatario expuso las necesidades de sus localidades. Quedamos que la semana próxima íbamos a volver para ver las posibilidades de seguir avanzando”, manifestó.
Y, por último, sobre el reclamo de los vecinos sostuvo: “Los entiendo porque los tiempos que ellos tienen no son los tiempos nuestros, aunque lo cierto es que hay cosas que no dependen de nosotros; ya estamos gestionando, que es lo que está en nuestras manos”.

