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Los riocuartenses no aparecen en el reparto de la herencia de Manubens

Juan Carlos y Gladys Guzmán no fueron consignados en la resolución judicial de ayer que distribuyó la fortuna. Tampoco la familia Molina. Sin embargo, sus planteos siguen vigentes y serán motivo de una definición posterior.

En la resolución de 29 páginas, no aparecen ni una sola vez los apellidos Guzmán o Molina. En ese texto que reparte los multimillonarios bienes del hacendado Juan Feliciano Manubens Calvet, los riocuartenses que vienen proclamando su derecho a recibir parte de la fortuna están ausentes. Sin embargo, sus planteos están en curso y serán atendidos -o descartados- en una etapa posterior.

Ayer, el Juzgado en lo Civil y Comercial de la 32 Nominación de la ciudad de Córdoba, a cargo del juez Carlos Bustos, aprobó la partición y la adjudicación de bienes que fue acordada de manera unánime por los herederos de Manubens Calvet.

Lo que el juez homologó fue el reparto entre los integrantes de las cinco “estirpes” que conforman los descendientes de los hermanos de Juan Feliciano: Herminia Manubens de Medina, Dolores Antonia Manubens de Hormaeche, Reginaldo Félix Manubens Calvet, José Carlos Manubens Calvet y Ramón Carlos Manubens Calvet.

En la resolución, el juez Bustos detalló que en noviembre de 2019 se realizó una audiencia en la que los herederos expresaron su voluntad de aprobar el proceso de negociación iniciado con los acreedores de la sucesión y así terminar de manera “autocompositiva” los procesos judiciales que impedían la liquidación y pago a los acreedores y, consecuentemente, el reparto y adjudicación de los bienes a los herederos. La fortuna, según la valuación establecida en 2017, llega a los 225 millones de dólares.

En el escrito, el juez establece quiénes son los herederos reconocidos judicialmente como tales. Y divide los bienes en cinco estirpes y adentro de esas estirpes hay, por supuesto, diferentes integrantes.

Juan Carlos y Gladys Guzmán, que hoy tienen 66 y 77 años, viven humildemente en Río Cuarto. Su hermano Humberto murió hace pocos años.

Los Guzmán integrarían la estirpe de José Manubens Calvet. Ninguno de los dos aparece en la resolución. Sin embargo, sus planteos siguen vigentes y están en condiciones de hacer valer sus derechos, aunque serán motivo de una resolución judicial posterior.

En la resolución se menciona quiénes son los herederos de Juan Feliciano Manubens Calvet que han sido judicialmente reconocidos. Y en la estirpe del hermano José Carlos, a la que pertenecerían los Guzmán, aparecen los nombres de Dolores Manubens de Ferrari -hoy sus sucesores-, Alba Marta Manubens de Ahumada -hoy sus sucesores-; José Ramón Wilde Manubens; Román Manubens Calvet -hoy sus sucesores-.

Los hermanos Guzmán son nietos de Brígida Guzmán, una mujer que trabajaba en una de las estancias de Manubens Calvet y que, según se planteó inicialmente, habría tenido un hijo no reconocido por el hacendado. Sin embargo, en realidad el parentesco sería con José, uno de los hermanos de Juan Feliciano.

Las pretensiones de los Guzmán todavía pueden ser resueltas favorablemente por la Justicia. Al igual que la familia Molina, que también pidió ser declarada heredera.

El reparto de los bienes de Manubens Calvet llegó 39 años después de la muerte del multimillonario, que llegó a amasar una fortuna de 225 millones de dólares, repartidos en estancias, propiedades. Las tierras totalizan, según el expediente, 1.481 kilómetros cuadrados.

Según publicó el periodista Sergio Carreras en La Voz del Interior, el 40 por ciento de la fortuna irá a pagar a los acreedores por la deuda que se fue acumulando después de años de juicio. Otro 35 por ciento será dividido entre las cinco estirpes de los hermanos de Manubens Calvet, que no tuvo hijos o, al menos, no fueron reconocidos.

Además, se consignó que el 28,6 por ciento de los derechos sucesorios de los parientes fue comprado por un grupo de empresas offshore, que se mantienen sin identificar por parte de la Justicia.

Del resultante, se estima que los herederos recibirán bienes por un total de 56,4 millones de dólares; otros 22,6 irán a esas firmas fantasmas.

La historia de Manubens Calvet se inició el 20 de octubre de 1904, cuando nació en Villa Dolores. En 1981, 77 años después, murió, solo, en una clínica de esa ciudad, sin dejar descendencia directa. Desde entonces, se inició un largo periplo de casi cuatro décadas hasta que finalmente los bienes pudieron ser repartidos.

En Villa Dolores recuerdan que la pelea por los bienes se inició casi en simultáneo con la muerte del hacendado.

Manubens Calvet es descripto como un personaje carismático y controvertido, que fue dos veces intendente de Villa Dolores y legislador provincial. Era obsesivo por el trabajo y por sus pertenencias y aunque llevaba una vida privada austera, murió enemistado con sus hermanos y no le legó a nadie sus bienes.

Ahora, casi cuatro décadas después, la batalla por el inmenso patrimonio que Manubens Calvet acumuló en su vida parece haber llegado a su fin.