Kulfas y Basterra, puentes que busca Córdoba para ayudar a las etanoleras
El vicegobernador Manuel Calvo despejó dudas esta semana en su visita a la planta de Bio4 sobre el claro respaldo que le ofrece el gobierno provincial al sector que viene de transitar meses de gran incertidumbre agravada por la llegada del coronavirus que derrumbó el consumo de naftas y obligó a las etanoleras a bajar la perilla y detener su producción.
El funcionario remarcó el “compromiso del gobierno de Córdoba siempre con los productores agropecuarios y la agroindustria” y agregó que “los reclamos del sector deben ser escuchados”. Se refería a dos ejes que plantean las empresas de manera insistente desde comienzos de año y que se hicieron más evidentes con la llegada del Covid-19: aumentar el corte de alcohol en las naftas que actualmente es del 12% y llevarlo al 15% en un primer tramo; y recomponer el precio que reciben de las petroleras que permanece congelado desde comienzos de diciembre: $29,808 por litro frente a los $62 que cuesta la nafta.
Junto a Calvo había dos actores que vienen gestionando ya salidas para devolverle un horizonte de crecimiento a la industria de los biocombustibles en Córdoba: el ministro de Industria, Comercio y Minería, Eduardo Accastello; y el ministro de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso.
El villamariense estuvo ya en contacto con el equipo de su par nacional Matías Kulfas analizando la situación y tienen agendada otra reunión virtual para los próximos días. Busso, en tanto, le planteó la preocupación de Córdoba, que ve las plantas etanoleras paradas y con un horizonte complejo al ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra.
“Hicimos una conferencia online con todas las etanoleras de Córdoba junto al ministro Fabián López, al ministro Sergio Busso y con Carlos Guttiérrez que preside la Comisión de Economías Regionales de la Cámara de Diputados. Se sumaron a ese encuentro funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo que encabeza Matías Kulfas. Y allí planteamos las necesidades que tienen Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, además de las otras provincias, de que podamos avanzar en una nueva ley”, remarcó Accastello a Tranquera Abierta al recordar un tema de fondo que también preocupa al sector: el vencimiento en marzo de la ley de biocombustibles.
“Siendo diputado nacional me tocó aprobar la ley vigente en 2006 y en aquel momento lo hicimos pensando en 15 años. En marzo del año próximo se vence. En ese marco, Tucumán, que hace bioetanol con caña de azúcar, quiere prorrogar la actual normativa porque el actual corte del 12% en las naftas les permite a ellos que toda la producción esté garantizada con el 6% que le corresponde al alcohol de caña. Pero en el caso nuestro, las etanoleras de maíz pueden duplicar su producción actual o incluso diría que no tienen techo. Entonces la idea es como se dijo en 2006, llegar a un corte de 27% como tiene Brasil. Por lo tanto Córdoba va a impulsar un proyecto de ley que viene consensuado de 2019 y parte de este año, en el que participaron productores de bioetanol y también de biodiesel para avanzar en una nueva ley nacional. Y volver a poner el horizonte a 15 años con un corte del 27%”, remarcó Accastello.
El ministro de Industria recordó que “el bioetanol ambientalmente es sustentable, tiene un costo de un 30% en relación a la nafta, tiene un componente fuerte de lo agroindustrial y de desarrollos colaterales como la proteína animal y generación eléctrica”, agregó.
En ese sentido, destacó que está “buscando una nueva reunión con el ministro Kulfas y a partir de ahí ver si podemos consensuar una herramienta que necesitamos porque hay que tener en cuenta que por cada punto de corte que ampliemos podemos hacer una planta más como la de Bio4. Por eso es tan importante encontrar el modo porque no tenemos límite de crecimiento para la Argentina. A veces el lobby de las petroleras no deja crecer el fuerte desarrollo que generaría esto para el sector agrícola y agroindustrial de la provincia”, explicó el funcionario villamariense.
Otro punto que plantean las etanoleras tiene que ver con el precio que reciben, mientras las petroleras se aseguraron un precio sostén con el barril criollo...
Estamos convencidos que además de definir un barril criollo para las petroleras, y que beneficia además a las provincias hidrocarburíferas, aquí tenemos que tener en cuenta el gran desarrollo que se hace con el maíz. Si logramos que no salga como grano y le agregamos más valor en biocombustible o carne, generamos mano de obra en el interior como en Río Cuarto y Villa María y que además en buena parte son profesionales jóvenes. Hay un beneficio amplio que debe ser resaltado. Tiene todos los componentes para que se transforme como fue en Brasil, que además impulsó la reconversión de la industria automotriz. Cuando uno habla con los industriales del automóvil de Córdoba nos dicen que ya hacen los motores preparados para el corte del 27% para Brasil; no costaría nada que los hagan para el país. Son los temas que hay que seguir trabajando”, apuntó Accastello.
También desde Agricultura
No sólo el ministro de Industria está tendiendo puentes hacia el Gobierno nacional para sacar a la industria del etanol del pozo en el que cayó en los últimos meses. También su par de Agricultura, Sergio Busso, habló ya con el ministro de la misma área en la esfera federal, Luis Basterra. “Queremos seguir haciendo muchas cosas junto a las etanoleras. A nosotros en Córdoba nos pega muy fuerte esta situación por el gran interés que tenemos en transformar el maíz en bioenergías. Con el Gobierno anterior tratamos de lograr respuestas que finalmente no conseguimos. Y con esta gestión, apenas comenzamos a dialogar, sucedió esta situación de excepcionalidad que complicó más aún las cosas. Pero seguimos trabajando. El viernes nos reunimos con el Consejo Federal Pampeano que integra Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe con el ministro Basterra y todo su equipo. Y ahí le plantee porque nosotros seguimos sosteniendo que esto debe ser tratado como un tema productivo y no energético”, detalló Busso a este medio.
“Hicimos una conferencia online con todas las etanoleras de Córdoba junto al ministro Fabián López, al ministro Sergio Busso y con Carlos Guttiérrez que preside la Comisión de Economías Regionales de la Cámara de Diputados. Se sumaron a ese encuentro funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo que encabeza Matías Kulfas. Y allí planteamos las necesidades que tienen Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, además de las otras provincias, de que podamos avanzar en una nueva ley”, remarcó Accastello.
“La energía es la consecuencia de la transformación de algo productivo. Por eso le señalé al ministro que era importante poner en agenda, al igual que Santa Fé, el tema de los biocombustibles y el etanol en el caso más específico de los cordobeses. Hay un objetivo que tenemos por delante y que es el vencimiento de la ley el año que viene y por lo tanto hay que tomar decisiones”, pidió Busso.
“En ese marco los productores de caña plantearon al jefe de Gabinete la posibilidad de una prórroga y la extensión de los alcances de la ley hasta 2024. Pero tenemos que tener el debate sobre ese punto. Por allí se puede pensar en una prórroga pero con algunas condiciones como por ejemplo el aumento del corte que es uno de los objetivos que queremos lograr, al mismo tiempo que cambiar la ecuación económica que quedó muy relegada”, recordó el ministro cordobés.
Por último, Busso indicó que “en un país que necesita crear trabajo y desarrollo, esto es una posibilidad cierta. Soy optimista para lograr los acuerdos necesarios en un tema tan importante para el país y para Córdoba en particular. Aumentar el corte y mejorar la ecuación económica son dos ejes para hacer sustentable esta producción”, pidió.