Los dos elementos que espera la maquinaria agrícola para resurgir: crédito y baja de retenciones
El sector no escapa a las generales de las industrias metalúrgicas, aunque tiene una demanda algo más sólida por la tracción del campo. Sin embargo, en Córdoba estiman que se usa el 70% de la capacidad instalada de las fábricas, a pesar de la gran campaña agrícola. El presidente de Afamac, Gustavo Piccioni, analiza detalladamente la situación y la perspectiva
La industria metalúrgica no logra revertir el estado de crisis en el que transita desde hace más de dos años. Pero una de sus ramas internas, como es la maquinaria agrícola, fue alternando buenas y malas durante todo ese período, sin lograr recuperar el esplendor que mostró hace 4 años en el que las fábricas trabajaban a pleno. Hoy, trabajan al 70% de su capacidad y la perspectiva no muestra escenarios de rebote, a pesar de una campaña agrícola récord. Por eso consideran que hay dos diques que contienen la demanda y frenan la reactivación: un financiamiento en condiciones razonables y una baja más agresiva de las retenciones para devolverle rentabilidad a los productores.
El presidente de la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola de Córdoba (Afamac), Gustavo Piccioni, dialogó con I+I CBA y detalló el estado de situación y las perspectivas que avizoran hacia adelante. “El último relevamiento que hicimos llega al 31 de marzo, es del primer trimestre del año. En ese período, la venta de maquinaria agrícola había subido casi cuatro puntos. Es el acumulado de los primeros tres meses con respecto al mismo periodo del año anterior. Pero en agrocomponentes, ahí sí estábamos complicados, porque había bajado un 30%”, recordó.
Y agregó: “Por otra parte, la cadena de valor sí está más complicada por dos motivos. Una que viene ya desde mediados del 2024, con el tema de las importaciones, a lo que se sumó que los fabricantes comenzaron el año con stock mayores a los habituales.
¿Por qué?
Porque el segundo semestre del año pasado no fue bueno. Ahí recordemos lo que pasó con las elecciones nacionales, la coyuntura política, las tasas de interés a partir de julio a agosto se fueron por las nubes, entonces se frenó la venta de maquinaria agrícola y los fabricantes terminaron con mucho más stock de lo habitual. Por eso, al agrocomponente no le llegaron esos 3 o 4 puntos de incremento.
¿Qué puede estar pasando en este segundo trimestre del 2026?
Mayo es un mes muy particular porque siempre se frena la actividad. El productor, el contratista, el que compra la maquinaria agrícola, está esperando Agroactiva, que fue la primera semana de junio, porque suele haber ventajosas líneas de financiamiento. Normalmente todos los bancos, inclusive nosotros desde Afamac con el gobierno de la provincia de Córdoba y el Banco de Córdoba, firmamos un convenio 15 días antes, con tasas preferenciales al 14%, descuentos de cheque, tasas en dólares a tres años. Algo que no existía. La perspectiva para adelante creo que es positiva, pero cuidado, la realidad dentro del sector es bastante heterogénea.
¿Por ejemplo?
Lo que es cosecha y poscosecha viene muy bien por el volumen de movimiento de cosecha que se está realizando. Estamos en el marco de una cosecha récord, muy buena. Pero dentro del sector tenemos fabricantes de fertilizadoras, que están complicados, especialmente porque los precios de los fertilizantes se fueron por las nubes por la guerra. Después tenemos la realidad de los tractores, que no terminan de arrancar. En pulverización, otro tanto, las ventas no han sido buenas. Ahora si observamos lo que son tolvas, embolsador de granos, acopio de grano, son productos que tienen una expectativa de movimiento superior al año pasado. Ahora, con todo eso, en cuánto va a quedar promedio, no lo sabemos. Entendemos que va a estar similar o algún punto por arriba del año pasado.
Es una situación que podría ser similar a la del año pasado, que no fue óptima, y estamos transitando una cosecha récord…
Claro. Y esto tiene que ver con lo que hemos hablado, y siempre hemos repetido, que la ecuación del productor está muy, pero muy justa. Los costos les han subido más que los precios. Y sumemos la presión impositiva, que si bien es cierto que se les ha ido reduciendo, las retenciones siguen siendo muy fuertes, muy fuertes. Entonces la ecuación del productor está muy justa y tiene que pensar y calcular muy bien antes de tomar cualquier decisión.
Volviendo a la comparación con el año pasado, ¿qué implica estar en niveles similares?
Estamos en un momento de término medio, porque estamos hablando de un uso de capacidad para los fabricantes de maquinaria agrícola que no va a llegar al 70%; estamos entre el 65% y 68%. Ni hablar con los agrocomponente, que están en el 50% o 52%. Y lo que dice si está bueno o malo es el uso de tu capacidad productiva. Entonces, como mencionabas antes, si estamos en una cosecha récord y el fabricante de maquinaria que sirve para reinvertir en tecnología y en el sector no llega ni siquiera al 70% de uso de su capacidad, es un término intermedio. Pensemos además que hablamos de un sector productivo que tiene la antigüedad del parque de maquinaria agrícola de entre 10 y 12 años, que es un montón para un sector que evoluciona todos los años. En Brasil tienen una antigüedad promedio de entre 5 y 6 años, y ni hablar de Estados Unidos que tiene una antigüedad de 3. Entonces, eso también marca la necesidad que hay de reinversión en tecnología en el sector. Sin embargo, y a pesar de la presencia de una cosecha récord, tenemos unas ventas modestas.
Mencionó que los agrocomponentes son los que presentan peor situación, ¿qué incluye esa categoría?
Desde fundición, todo lo que es oleo hidráulica, agricultura de precisión, discos de arado. Es muy diverso; en definitiva las partes que implican el proceso de fabricar una maquinaria agrícola. Pero en general la maquinaria agrícola es un universo muy variado que en Córdoba, el 98% de las empresas están en el interior del interior. Son empresas familiares, de tercera, cuarta y hasta quinta generación, y que son el desarrollo y motor de todos los pueblos del interior. Y cuando se suma la cadena de valor y el fabricante, hoy están dando trabajo a casi 10.000 personas en la provincia.
En ese escenario que describe, ¿lo que más hace falta es el financiamiento?
Yo creo que el crédito es indispensable. Crédito en condiciones razonables y que el productor vuelva a recuperar la ecuación de la rentabilidad, porque por más buenos créditos que haya… Pensemos en nuestra casa, por más que la tarjeta nos dé cuotas sin interés, que es buenísimo, nadie se va a largar a una compra grande si el ingreso está justo. Y al productor le está faltando eso también, y para eso es indispensable acelerar la baja de retenciones, porque eso le mejora al productor la ecuación
En su momento hubo mucho temor por las importaciones, ¿fue tan importante o resultó menos de lo que creían?
En el caso de los tractores, si uno tiene la oportunidad de ir a alguna feria, como Expoagro o Agroactiva, por lo menos había unas 12 o 15 marcas de tractores nuevas. En su mayoría son chinas y algunas hindúes. Entonces, claramente que para el fabricante que viene hace muchos años trabajando y con la presión impositiva que tenemos en el país es muy difícil competir. Diría que tenemos sectores que claramente hoy están seriamente afectados y sectores potencialmente afectados, porque también es cierto que es un proceso de tiempo, como la importación de maquinaria usada, que va a ser de menor a mayor.
Aunque todavía hay un dique de contención vinculado al posventa de esa maquinaria importada, ¿no?
Bueno, esa será una apuesta comercial en qué diferenciarse. Porque una cosa es vender un producto y otra cosa es vender un servicio, y sobre todo cuando es una herramienta de trabajo, un bien de capital, que no te puede fallar. Ahí está el gran valor agregado de las empresas argentinas, que no solamente no hay que salir a buscarlas sino también todo el servicio que pueden brindar por detrás.