Marcharán 15 días a caballo en homenaje a la Vuelta de Obligado
En homenaje a la Vuelta de Obligado, una batalla que se dio el 20 de noviembre de 1845 dentro de la llamada Guerra Grande por la que la entonces la Confederación se enfrentó contra el Imperio Británico y el Reino de Francia, diez jinetes de la agrupación gaucha Tierra y Tradición realizarán una marcha a caballo. Partirán desde Río Cuarto con destino a la localidad de Obligado, provincia de Buenos Aires, el sitio en el que se libró la mencionada contienda, donde actualmente hay un monumento referido al conflicto bélico.
Daniel Guerrero, uno de los integrantes de la entidad con sede en Banda Norte, dijo a Puntal que saldrán el próximo 6 de noviembre y que marcharán durante dos semanas, con dos días de descanso, para llegar a Obligado el 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional.
“Lo más interesante es que el que nos entusiasmó es un jinete que tiene 80 años, Carlos Cabral, quien será parte de la marcha. Recorreremos más de 500 kilómetros, junto a un camión de apoyo. Lo importante es que, con esta marcha, vamos a llegar a los 23 mil kilómetros recorridos desde que hicimos la primera. Hemos estado en 15 provincias del país en 36 años”, explicó Guerrero.
“Vamos a entrar a Obligado el 20 de noviembre. Habrá un acto. Será en el monumento, que tiene características espectaculares, ya que cuenta con cadenas que emergen de la tierra y hacen un círculo de 10 metros cuadrados, en donde hay una silueta de Juan Manuel de Rosas”, agregó.
-¿A qué se debe la inquietud?
-Nuestra idea es rescatar hechos, personajes y lugares con historia. Nos gusta llegar a un lugar y decirles a las personas que viven allí que son privilegiadas por haber nacido en ese sitio.
-¿Han logrado sumar jóvenes a este tipo de actividades?
-Actualmente, en Río Cuarto hay muchas agrupaciones gauchas, pero los jóvenes entran y no permanecen. No tienen la misma pasión que los más grandes. De todos modos, es importante el crecimiento de la práctica en la ciudad.
El origen del conflicto
A mediados del siglo XIX, el 2 de agosto de 1845 un bloqueo anglo-francés al río de la Plata materializaba la política expansionista de ambas potencias europeas y buscaba nuevos mercados para colocar sus productos. La acción naval impidió el comercio en todos los puertos de la Confederación. Los invasores se apoderaron de la escuadra argentina comandada por el Almirante Guillermo Brown y una escuadrilla oriental al mando de José Garibaldi se apoderó de la isla Martín García.
El gobierno uruguayo presidido por Fructuoso Rivera permitió a los invasores utilizar a la ciudad de Montevideo como una factoría comercial y a su estratégico puerto como fondeadero. El 17 de noviembre de 1845, quince naves de guerra blindadas con torretas de artillería giratorias escoltando a 100 barcos mercantes comenzaron a remontar el río Paraná. Para intentar detener su avance, Rosas nombró al jefe de la guarnición militar de San Nicolás, general Lucio Norberto Mansilla, comandante de las fuerzas defensoras.
Éste trató de obstaculizar la travesía a los invasores en el paraje llamado Vuelta de Obligado a 18 kilómetros al norte de la localidad de San Pedro. Era un pronunciado recodo donde el río se angostaba a 700 metros dificultando la navegación.
Mansilla ordenó tender de costa a costa tres gruesas cadenas que cerraban el paso, estribadas sobre 24 lanchones. Además montó sobre los promontorios de la costa en la ribera derecha del río cuatro baterías artilladas con treinta cañones.
El resultado de la táctica implementada fue favorable, ya que las fuerzas locales lograron imponerse en el enfrentamiento que tuvo lugar hace 177 años.
Con información extraída de la investigación de la historiadora Ana María Musicó.
