Tranquera Abierta | María Beatriz Giraudo | Agrotóxicos | Producción sustentable

Otro video que carga contra el modo de producción del campo

"Quieren un mundo pobre y hambriento", dijo María Beatriz "Pilu" Giraudo, una de las voces más respetadas del agro referidas a la producción sustentable

Pocos meses atrás la cantante María Becerra publicó un video en las redes sociales en las que se mostraba compungida por “el maltrato que reciben las vacas en los tambos”. En un par de minutos relataba lo que se suponía era una verdad irrefutable del modo en que los productores castigaban a los animales para para poder sacarles un litro de leche.

Una millonaria cantidad de seguidores de la artista vieron esa publicación que rápidamente contó con el cuestionamiento de quienes producen leche y son parte de la comunidad agropecuaria, que intentaron responder y explicar el modo en que hoy se tiene un rodeo de holando para ganar en eficiencia y no quedar en el camino.

Esta semana, otro video, esta vez con varios protagonistas, volvió a instalar el viejo debate “del campo que contamina y atenta contra la salud de la población”.

Personalidades artísticas, periodistas, chefs, madres de Plaza de Mayo, sumaron sus críticas al sector agropecuario al que culparon de contaminar el aire, el agua y los alimentos.

Del otro lado del teléfono, la voz de María Beatriz “Pilu” Giraudo suena contundente, pero con un dejo de indignación. La expresidenta de Aapresid es productora agropecuaria en Santa Fe y su padre fue uno de los creadores de la siembra directa en Argentina, una de las creaciones que revolucionó la agricultura. Por herencia -es quinta generación de productores en su familia- y por impronta personal, “Pilu” es una de las principales voces del sector relacionadas a la necesidad de producir cuidando el medioambiente y la salud de la población. Fue la primera mujer presidenta de Aapresid, la Asociación Argentina de productores en Siembra Directa, y una de las que abrió camino a las mujeres en las entidades agropecuarias. Desde ahí impulsó la red de mujeres del agro.

El video en el que participan Leonardo Sbaraglia, Laura Azcurra, Nora Cortiñas, entre otros, llegó rápidamente a sus manos.

“Me da escalofrío que esta gente que se dedica a otra cosa, porque hay actores, madres de Plaza de Mayo, entre otros, se larguen a hablar de algo que tiene que ver con las necesidades básicas de las personas; no deja de asombrarme. Y la falta de respeto por el conocimiento, por la experiencia, por la ciencia, y por saber de qué se habla, me parece tremendamente peligroso. Y también me parece peligroso ver que hay dinero detrás de estas movilizaciones y entonces dene haber un llamado de atención para quienes los promueven y para quienes los protagonizan. Es para reflexionar porque hablan de necesidades básicas de las personas”, comienza diciendo ante la consulta de Tranquera Abierta.

Y agrega: “El respeto por las investigaciones, por el conocimiento, por lo que se hace, por los datos, por las regulaciones es fundamental”.

¿Qué lectura hace del video que se viralizó en las redes y que culpa al campo de contaminar el ambiente y enfermar a la población?

Hoy surge este video, pero permanentemente hay este tipo de manifestaciones y lo más triste es que copian posicionamientos extranjeros, especialmente europeos. Que primero responde a planteos de personas que tienen las necesidades básicas cubiertas, que pueden elegir qué y cómo consumir. No piensan en todos. Y por otro lado, a nuestros consumidores, como los europeos, les conviene claramente defenestrar nuestra producción porque de esa manera es más barata o les ponen un montón de barreras y nos compran más barato. Entonces estas personas, además de hablar sin conocimiento y de moverse por dinero o por la percepción, o la moda, son antipatria.

En el video se habla de que los “agrotóxicos” contaminan el aire, el agua y los alimentos...

Primero que el agrotóxico no existe. Justamente se empezó a usar para denostar a la actividad agropecuaria y su uso. Si la palabra agrotóxico sirviera para llamar la atención de que cualquier sustancia debe ser utilizada de la forma que está regulada y concebida, sería genial. Entonces deberíamos hablar de hogartóxicos, saludtóxicos. Pero lamentablemente se usa para denostar. El término que corresponde es fitosanitario y no es para enmascarar nada, sino para englobar todo lo que usamos. Fitosanitarios son los productos de síntesis química o biológica. Y cada uno sigue un camino muy exhaustivo de desarrollo, prueba, control, regulación y aprobación. Y para eso hay organismos internacionales y nacionales como el Senasa en Argentina. Por eso todo lo que usa la producción, ya sea de pequeña, de mediana o de gran escala, horticultura, fruticultura, producción de granos, ganadería, todas las actividades, usamos fitosanitarios que están aprobados y que tienen una regulación de cómo usarse, para qué, en qué momento, bajo qué condiciones y por supuesto todo regido por un profesional como el agrónomo o el veterinario que conocen cómo son esos usos.

María Beatriz "Pilu" Giraudo | Presidenta honoraria de Aapresid

Pero aseguran que hay estudios que muestran cómo se contamina, ¿existen tales pruebas?

La verdad que justamente el Senasa es el organismo público encargado de la sanidad y la inocuidad en nuestro país. Por eso hay estudios y análisis en forma permanente y un margen de tolerancia en los alimentos qu es el límite para no producir daño a la salud de las personas.

En el video reclaman cambiar el modelo a uno de agroecología...

Cuando uno habla de agroecología y producción hay otra confusión. Porque no sólo en Argentina, sino en el mundo se confunde agroecología con producción orgánica, producción sin fitosanitarios, sin fertilizantes de síntesis química y eso es un error porque agroecología es agronomía más ecología. Entonces es producir cuidando. Y cuando hablamos de cuidar hablamos del ambiente, de las personas, de la biodiversidad. Entonces bajo la agroecología podemos incluir la producción orgánica, la que hacemos nosotros en gran parte del país, la que hacemos con biotecnología. Todos tenemos que ser agroecólogos. Lo que observo es que en realidad todo tiene que ver con modas, con marketing o posicionamientos geopolíticos y comerciales y no con convicción sobre lo que estamos tratando.

¿En Argentina se usan más que en otros países?

Hoy se discute en el mundo lo que en Argentina empezó a verse hace 30 años. Habían arrancado en los ‘70 y no tuvieron los resultados esperados. Pero en los ‘80 sí comenzó la gran revolución en nuestro país. Empezaron a darse cuenta de la erosión de los suelos, de la necesidad de guardar mejor el agua de lluvia, y así comenzaron a darse un montón de prácticas que hoy nos ponen a la vanguardia mundial con mucho conocimiento, mucha experiencia, muchos indicadores que muestran que producir y cuidar el ambiente y las personas y generar trabajo es compatible. Y eso debería ser una marca país, un orgullo nacional. Por supuesto que tenemos que seguir mejorando porque trabajamos con la naturaleza, y hay que seguir avanzando, investigar, desarrollar nuevas tecnologías o recuperar algunas que se habían desechado porque vuelven a ser importantes. Todo el tiempo hay que estar sobre eso. Pero nos despegamos mucho del resto del mundo en cómo trabajamos, por eso es lamentable ver y escuchar este tipo de posicionamientos.

¿Se puede ir a un modelo de agroecología a gran escala? ¿Qué pasaría?

Iríamos a un mundo pobre y hambriento porque la producción sin fitosanitarios, hasta el día de hoy y aunque la ciencia avanza muchísimo, no nos permite producir cantidad y calidad de alimentos que el mundo demanda. Entonces pondríamos al mundo en un enorme problema y generaríamos mucho menos desarrollo, menos empleo. Yo no quiero ser parte de ese mundo que retrocede. Quiero ser parte del mundo que avanza, que permite que cada vez más personas vivan mejor, más tiempo. Hoy tenemos conocimiento suficiente en el planeta para ser por primera vez en la historia la generación que deja suelos en mejores condiciones que las recibidas a las próximas generaciones. Eso nunca pasó. Quiero ser parte de esa historia y nuestro país está en el primer lugar en el mundo en esto.

¿Hay posibilidad de diálogo?

Todo esto que hablamos es herramienta y parte de la solución para el cambio climático que es otra vez el gran problema mundial hoy. Nosotros tenemos mucho desarrollo y mucha organización público-privada para compartir en Argentina y en el mundo. Por eso invitaría a todas las personas como las que hicieron el video, que no conocen de este tema, o desconfían, que se acerquen, que pidan que les mostremos. Y pido a toda la comunidad agropecuaria que nos abramos, que hagamos cada vez más tours para mostrar, que no tengamos miedo de mostrar errores. Sabemos que hay errores y estamos dispuestos a mejorar; pero en la balanza, lo positivo es realmente muy superior y es un orgullo nacional. Y puede ser una llave maestra para que mejoremos todos en Argentina y podamos ayudar a mejorar el mundo.