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Mario Negri: "Tenemos que ir hacia una brutal rebaja de impuestos"

El precandidato a senador de Juntos por el Cambio indicó que es peligroso el nivel de devaluación que tiene la palabra del Presidente. Señaló que el Gobierno ha pulverizado a la clase media y a las pequeñas empresas

“Tenemos que ir hacia una brutal rebaja de impuestos;han destruido a la clase media y a las pymes”. Mario Negri, actual jefe del interbloque en Diputados y precandidato a senador de Juntos por el Cambio, aseguró que, desde la vuelta de la democracia, el peronismo no le ha dado al país un gobierno tan malo como el actual.

- ¿Cómo ve la campaña, que se caracteriza por la poca intensidad, por la indiferencia de la gente, que tiene problemas mucho más urgentes?

- Sí, está claro.Además es la primera campaña en pandemia, con incertidumbre, desconfianza. El orden de prioridades de la gente está tomado por un montón de problemas. Como mínimo, va a ser una campaña muy corta. Creo que el período de definición empieza ahora:son 10 o 12 días. De cualquier manera hay que votar porque es un ejercicio de igualdad: son 10 minutos y frente al momento que estamos viviendo. Estamos frente a la elección más crucial porque Argentina tiene dos visiones de dos países para discutir. Una es esta visión muy fuerte instalada del kirchnerismo, que es una visión hacia atrás, muy hacia los años 70, de una economía muy cerrada y basada en los subsidios. Entonces, está la caída institucional que ha tenido el país y los abusos por la cuarentena excedida, más una mala política de salud que terminó con una mala política en la economía. Creo que los cordobeses en 2015 marcaron un rumbo, en 2019 los cordobeses resistieron y el kirchnerismo no pudo tener mayoría absoluta y ahora creo que Córdoba no se resigna porque tiene un modelo de sociedad distinta. Un modelo de producción, de trabajo, con otras características y que además va a resistir:va a resistir la presión fiscal y la caída de la clase media, que ha sido descomunal.Creo que en estos días hay que reflexionar, tomarse un minuto y mi impresión es que Córdoba va a levantar la cantidad de votantes porque no va a tolerar más que la maltraten, que la discriminen.

- ¿Qué cree que va a prevalecer en la agenda a la hora de decidir el voto?¿Va a ser una especie de plebiscito de la gestión nacional, del manejo de la pandemia y la economía?

- Creo que hay una mezcla de cosas. Lo que pasó con la salud y, en paralelo, lo que se hizo con la cuarentena... si la gente había comenzado a olvidarse un poco, el Presidente se encargó de traerlo a la memoria colectiva porque hace 18 meses la gente estaba encerrada, morían 35 personas por violencia institucional, y simultáneamente en ese mismo julio estaban de fiesta con dulce de leche y champán en Olivos. Es decir que a la gente le trajo indignación a la sociedad, la puso frente a una película donde el poder se manejaba con reglas propias y a la sociedad la hacía manejar con otras reglas. Los negocios tenían las persianas por el piso y obviamente terminamos como terminamos ahora, después de dos años sin presencialidad. Y ahora sí se siente mucho el efecto de una inflación que trepa al 53 por ciento interanual y después trepa muy fuerte la ley de alquileres, que es un desastre.Además, hubo 18 impuestos nuevos en 18 meses. Han reventado a la clase media, al pequeño comerciante. El país está cada día cayéndose más del mundo. Creo que la economía va a pesar.

- ¿No es un momento institucional y políticamente delicado, teniendo en cuenta la imagen del Presidente, el golpe que ha significado la fiesta en Olivos? ¿No es riesgoso el momento en cuanto a la institucionalidad?

- Yo coincido, tengo la misma preocupación. Porque en realidad creo que la palabra del Presidente ha llegado a un nivel de devaluación que hace imposible que la sociedad acompañe sus decisiones, cuando las toma. Cuando el poder viola la propia ley, cuando el poder miente y oculta y el Presidente es el que tiene que conducir el barco, y no lo conduce, se hace muy difícil.Faltan dos años de gobierno. Por eso eso tengo mucha expectativa en que los cordobeses lideren nuevamente a la Argentina, que generen equilibrio de poder en el Parlamento para que los obligue a negociar, a hablar, a discutir leyes. Tenemos que dar vuelta la ley de movilidad porque a los jubilados los mató con más del 10 por ciento de descuento. Además, van a un nivel de endeudamiento... el ministro de Economía dijo que no es en dólares. Chocolate por la noticia. Es indexado conCER. Es lo mismo o más peligroso. Entonces, están construyendo una bomba que nos va a traer de nuevo a un período de 2011 a 2015, en medio de un presidencialismo invertido porque es la primera vez en Argentina que el poder reside en la vicepresidenta y no en el presidente y eso la sociedad lo percibe. Todos conocemos cómo piensa Cristina, cuál es su incompatibilidad, sabemos qué país quiere, que no tiene nada que ver con el que nosotros pensamos. Por eso metió hasta la ideología en las vacunas.

- Más allá de la debilidad institucional, ¿el discurso de la antipolítica representa un riesgo? En algunos lados se percibe un discurso que plantea que existe una casta política que no se identifica con los problemas de la gente. Se menciona, en ese contexto, como símbolos tanto la foto en Olivos como lo que ocurrió con la fiesta de cumpleaños de Lilita Carrió.

- Eso es buscar igualar para abajo, no tiene nada que ver. Lo de Carrió fue en diciembre, estaba habilitado el cruce en todo el país, se transitaba por las provincias. Acuérdense que antes nos ponían montañas de tierra. Hay 15 mil personas procesadas por la norma que violó el Presidente. El cumpleaños de Carrió se hizo al aire libre, con los controles, me acuerdo que pasé a saludarla y tenía el PCR hecho en Córdoba un 26 de diciembre.Lo del Presidente fue en julio: Alberto desconoció la ley que dictó él mismo, mintió, ocultó. El problema no era que pidiera una disculpa. Mintió. En cualquier país serio, frente a un hecho de esa naturaleza eso tiene un costo. Dijo que habían truchado la foto y eso desfiguró la situación al límite tal que pedí el juicio político porque creía que había que ponerlo en lo más alto de la responsabilidad y ha terminado procesado por violar el artículo 205 del Código Penal. Entonces, obviamente que hay fatiga social, la política debe manejarse con precaución. Por eso, hay que vincular esta elección a lo que le pasa a la gente. Si en la oposición estamos compitiendo entre nosotros, si usamos las Paso para insultarnos o pegar alaridos entre unos y otros, nos vamos a la banquina, la gente le va a retirar el cuerpo. En esa no me prendo. Creo que es un camino absolutamente errado, es hacerle el juego a ese tema, a ese problema.

Es la primera campaña en pandemia, con incertidumbre, desconfianza. Las prioridades de la gente pasan por un montón de problemas Es la primera campaña en pandemia, con incertidumbre, desconfianza. Las prioridades de la gente pasan por un montón de problemas

- ¿Puede tener consecuencias en el hecho de que la oposición haya ido dividida? Me refiero al resultado de noviembre.

- No, la batalla grande es en noviembre. Acá hubo Paso muchas veces. Yo participé en alguna que tenía seis listas, que gané. El tema es cómo se hacen, de qué manera. Creo que el 12 a la noche, por mi lado, tenemos que estar todos juntos. El adversario no está en Juntos por el Cambio para nosotros. Por eso somos muy cuidadosos:no has escuchado una palabra de agravio mía. Queremos discutir ideas, proyectos para llevar. La batalla es en noviembre. Esa va a ser muy fuerte, decisiva. Ellos con una elección más o menos pareja se van a poner en las puertas de tener mayoría en Diputados, o conseguirla con algún aliado. Y eso significa que se pueden hacer dueños de todo el poder. Ya lo ha dicho Cristina: “Alberto, necesitamos estar unos cuantos años más”. Y además, cuando tenemos la virulencia como mecanismo, con el odio, la violencia, lo que pasó con la docente en la provincia de Buenos Aires con ese alumno. Bueno, ella parece que va a ser sancionada pero lo que pasa es que el Presidente salió a ratificar lo que había dicho;es decir, superó todos los límites. Por eso he dicho que hay que pedirle protección al alumno que la grabó y al padre porque ya en las redes sociales empiezan a amenazarlo. Es una locura llevarlo a ese nivel, no respetar la pluralidad. Nunca ocurrió eso en Argentina. Uno estaba en desacuerdo con Menem y no pasaba eso. Ni en la primera etapa del kirchnerismo pasó. Esto ha superado todos los límites;odio, rencor, separación, venganza. Si el Presidente no lidera la tranquilidad y no sanciona a quien tiene que sancionar, lo que hace es ponerle combustible y que sigan para adelante.

- ¿Es un momento de mayor violencia política?Hubo un diputado baleado, esa discusión de la profesora con el chico, además en el marco de una campaña en la que se ven pocas ideas o propuestas.

- Creo que las propuestas fuertes también van a ser después, de cara a los que compitamos. De cualquier manera, nosotros hemos presentado ejes de propuesta muy fuertes, como la emergencia educativa hasta el 2030. Necesitamos urgente el crecimiento del 1 por ciento del PBI para ponerlo en el presupuesto, cambiar la currícula, capacitación de los docentes, incorporar a los padres a la vida escolar, buscar a los chicos que no van a clases. Hubo 12 millones de chicos que durante dos años no fueron a clases. Te han hablado de la conectividad. Yo andaba hace 48 horas dando vueltas por Laboulaye, por Huinca, debo haber hecho 300 kilómetros y no había una rayita de señal de internet y estamos hablando de Córdoba, una provincia productiva, el sur productivo, desarrollado. Imaginemos lo que es el resto de la Argentina. Cualquier proyecto que presentemos o emprendamos va a ir acompañado de lo educativo. También creo que tenemos que ir por una baja de impuestos brutal, porque hicieron añicos el pacto fiscal, que bajaba Ingresos Brutos y hoy en Córdoba no hay comercio que pague menos del 5 por ciento.Es el impuesto más perverso que tenemos. Tenemos que encontrar un fondo compensador de la energía. Soy uno de los que lo impulsan porque acá se votó, y los colegas del peronismo de Córdoba lamentablemente acompañaron, la emergencia del gobierno nacional para que volvieran todos los subsidios al Gran Buenos Aires. Eso fue un desastre que cuando llegó Macri hubo que desmontar y en parte se pagó el costo en la elección. Sin embargo, ahí van a cocinar dentro de poco por 100 pesos con cocinas eléctricas y acá pagamos la luz más cara de la Argentina. Hay que ajustar a la empresa provincial y además tener un fondo compensador que iguale la distribución porque, si no, no ayudamos a la producción ni a la competitividad. Tenemos un paquete de 10 o 12 proyectos. Algunos ya presentados, otros que vamos a impulsar. Creo que tenemos que encontrar la manera de galvanizar a las jubilaciones, ponerlas fuera del riesgo de esta cantimplora de inflación que suba y baja y a los primeros que tiran al costado es a los jubilados. Hay que hacer algo que les preserve el ingreso a los jubilados. Y si quieren compensar coincido con María Eugenia Vidal y que, en todo caso, los cargos políticos se reajusten por la misma movilidad que los jubilados para no crear más desequilibrios éticos además de los económicos.

Este gobierno ha superado todos los límites de odio, rencor, separación, venganza. El Presidente debe liderar la tranquilidad Este gobierno ha superado todos los límites de odio, rencor, separación, venganza. El Presidente debe liderar la tranquilidad

- El Consejo Federal de Educación llegó a un acuerdo para flexibilizar las exigencias y, así, se podrá volver a la presencialidad plena en las aulas desde el 1 de septiembre. ¿Cómo ve esa decisión?

- Del Gobierno tenés que pensar que está en campaña. En buena hora que se vuelva pero podríamos haberlo hecho antes. Tuvimos las escuelas cerradas prácticamente dos años y se convirtió en una guerra política. Esa fue una cachetada moral a los argentinos. Resulta que en Ciudad de Buenos Aires los chicos que iban a clases te contagiaban la muerte y en provincia de Buenos Aires, de acuerdo a cómo los manejara Kicillof, eran una fuente de vida. Hasta que cuando llegaron las elecciones dijeron que vuelvan 3 millones de chicos a clases. Ahí nos dimos cuenta de cuántos habían estado ausentes. Hubo 12 millones de chicos que no fueron a clases. Que vuelva la presencialidad. Pero Trotta no tiene casi autoridad.Dijo el otro día que no había que adoctrinar a nadie y que había que sancionar a la docente y al rato salió el Presidente diciendo que hacía bien en abrirles la cabeza. Estamos frente al peor gobierno del peronismo desde que vino la democracia, más allá de todas las diferencias que uno tenga en todos los momentos, estamos frente al peor gobierno del peronismo. No tiene capacidad de gestión, no tiene ningún tipo de organización. Además, tiene como norte buscar la impunidad, ha perdido el valor de la palabra y no tiene ninguna capacidad de marcar un rumbo. Podías estar de acuerdo o no con el menemismo pero iba hacia un lugar. Acá lo único que sabemos es que estamos en altamar, que al piloto no lo encuentra nadie y que el barco no tiene puerto a la vista, mientras que los habitantes navegan arriba entre la incertidumbre y la desconfianza. Por eso creo que Córdoba no va a aflojar. Los cordobeses no van a aflojar, van a resistir fuertemente y creo que lo más fuerte de Cambiemos no son los dirigentes, son todos los cordobeses, es la provincia, más allá de las diferencias. Los cordobeses tienen claro desde el primer momento que venían por todo, que teníamos un presidencialismo invertido. Además, con el populismo tuvimos una derrota electoral. Lo derrotamos en el 2015 pero después perdimos y volvieron. Volvieron para ser mejores, decían. No, volvieron para ser peores y sin plata. Porque el populismo con plata es como una anestesia, pero sin plata concentra poder. Entonces, creo que se hace indispesable ganarle al populismo en las ideas sobre qué sociedad queremos. En este mundo tan complejo, hay que pensar la pospandemia. Todo el mundo ya piensa la pospandemia. ¿Cómo va a ser la economía?Perdimos 20 mil pymes, cerraron los comercios, 50 por ciento de pobres, los jóvenes de entre 15 y 30 años con 50 por ciento de pobreza, la discusión sobre el país que nos merecemos está por de más chata, parece una cloaca. No discutimos el futuro en serio. La cuarta revolución industrial y la economía del conocimiento nos atropellan. Y los planes sociales son para mantener el clientelismo. Por eso digo que uno de los proyectos es que consigamos para Córdoba no sé si regalías pero sí una compensación que esté en el presupuesto. Nosotros la vamos a trabajar, la vamos a militar y, cuando sea senador, en el Senado tenemos que encontrar que nos compensen cinco veces el presupuesto de obras públicas que genera enriqueza y manda en aportes Córdoba. Que tengamos una compensación en obras y que estén determinadas cuáles van a ser y que tengamos una compensación en tecnología. Córdoba se caracterizó siempre por dos cosas:la cultura del trabajo que viene de la inmigración, de la idea de progreso social y la otra debe ser por su vida universitaria, siempre incorporó discutir el futuro antes que otros. Incluso en ámbitos empresarios. Siempre hubo empresariado cordobés que tiene un perfil bajo, que se destaca siempre por pensar cómo sustiyuye la energía, cómo hace biocombustibles, cómo progresa. Lo vi en Río Cuarto. La verdad, me saco el sombrero. Ojalá Argentina se inspirara en ese modelo de sociedad, que se basa como siempre en el trabajo y la educación. Les pido a los riocuartenses que nos acompañen en las Paso y de cara a noviembre. No pierdo las esperanzas, tengo una enorme esperanza. En todos los países del mundo la pandemia generó problemas, hasta que se aprendió a administrarla. Pero en ningún país del mundo la pandemia chocó con bofetadas morales que daba el que gobierna. Y eso pasó acá. Un país en que los gobernantes gozan de privilegios es un país que no es viable. Por eso hay que cambiarlo, para que el populismo no se quede definitivamente.