Isa, el intensivista que trasladó una técnica de la pandemia a pacientes delicados
El equipo de Salud & Ciencia se encontró con un nuevo rostro del Dr. Martín Isa, médico clínico e intensivista (MP26452/1 ME19362), Jefe de la Terapia Intensiva de Clínica Regional del Sud desde 2011. Al menos es un rostro sin barbijo, significa prácticamente conocerlo de nuevo. Con los laterales de la nariz marcados de por vida por las interminables horas de usar máscaras en la pandemia, recuerda instancias de agotamiento, días eternos, cambios de indumentaria de hasta tres veces por turno, y asegura que en esos momentos de Covid crítico, solo quería caminar hasta su casa para tomar aire. Oriundo de Alpachiri, un pueblo en el centro-este de La Pampa, Isa transmite la pasión por la medicina en cada frase, en cada recuerdo, en cada anécdota. Religioso, se aferró a sus creencias durante esos años de pandemia tan duros y percibió en carne propia que no hace falta tanto para vivir. Así empezó a leer sobre nuestro santo cordobés, el cura Brochero y a su santuario le llevó el ambo verde que uso para tratar a pacientes con coronavirus, “se lo dejé como agradecimiento, me recibió un cura de allá y hace dos meses hice esa ofrenda”.
Nunca se contagió de Covid, es jefe de la unidad intensiva de la clínica y lo sigue siendo. ‘A pesar de todo’, le comenté. Y me sorprendió cuando dijo: “si, muy contento. La pandemia dejó muchas cosas buenas, el trabajo en equipo, apoyarse uno al otro, confiar en el otro y el trabajo grupal, ya que en estos puestos no podes trabajar sin el otro durante tanto tiempo. Quedan las cosas buenas después de todo lo que pasó”.
Después de la pandemia, hoy los casos de Covid-19 son “casos aislados, muy puntuales y ambulatorios, estacionales”, aseguró Isa a quien visitamos por la técnica ultrasonografía transesofágica, algo así como ecografías en terapia intensiva. “No somos especialistas en diagnóstico por imágenes, no somos cardiólogos, somos intensivistas que utilizamos la ultrasonografía en terapia intensiva con el objetivo de responder preguntas simples, concretas y obtener respuestas específicas para tomar una conducta terapéutica adecuada”, dijo.
¿Qué utilizaban durante la pandemia?
En ese tiempo empezamos a utilizar a la sonda transesofágica (utilizada por cardiólogos) para hacer un monitoreo multisistémico. Además del corazón nosotros monitoreamos el pulmón, venas y circulación pulmonar, el hígado, riñones, entre otros sistemas. Nos sirvió mucho en terapia intensiva durante el Covid, porque al paciente grave lo manteníamos intubado con respirador por patologías respiratorias severas, en posición de cubito prono, boca abajo, durante por lo menos 48 horas, por lo tanto no teníamos otro método para monitorear. Por lo que empezamos a usar la sonda con excelentes resultados.
Esta técnica define los pasos a seguir…
Te da una respuesta concreta, si el paciente está en shock o no, si se opera o no, qué intervención se realiza. Son todas preguntas que requieren una respuesta rápida, concreta, y lo mejor de todo es que con la ultrasonografía transesofágica podes monitorizar la respuesta al tratamiento al pie de la cama del paciente, en el momento. Colocas la sonda, ves lo que tiene, haces el diagnóstico y la terapéutica de acuerdo a lo que tiene, realizas el tratamiento y podés visualizar la respuesta al tratamiento, y si no responde cambiar la conducta dentro del organismo. Es una técnica mínimamente invasiva, la sonda tiene sus riesgos, puede haber complicaciones, pero no las hemos tenido hasta el momento. Tenemos cerca de 300 estudios realizados, ninguna complicación.
Perciben una recuperación más rápida o llegar más rápido a la toma de decisiones…
Sí, se acortan muchísimo los tiempos. Vuelvo a la pandemia, que fue donde más la utilizamos y el mayor provecho que le sacamos, teníamos al paciente boca abajo y podíamos determinar si la respuesta del tratamiento era efectiva, así en vez de tenerlo 72 horas en esa posición, acortamos los tiempos, y quedaban entre 24 y 48 horas así. Aceleramos el tiempo de despertarlo, menor cantidad de infusión de drogas para mantenerlo dormido, menor tiempo en asistencia respiratoria mecánica.
¿Hay antecedentes del uso de esta técnica?
En conjunto estamos trabajando con el Hospital Alemán en Buenos Aires. Hay reportes en Francia y en Estados Unidos de esto; con el mismo fin que lo utilizamos nosotros; sonda transesofágica con enfoque multisistémico para tener las respuestas a las preguntas concretas y poder tomar la conducta terapéutica adecuada.
Esto los lleva a vincularse con otros profesionales…
Esto nos lleva a estar en contacto continuo con profesionales de Buenos Aires. Además, formo parte de la Asociación Argentina de Ultrasonografía Crítica (Asaruc) dirigida por el Dr. Francisco Tamagnone y el Dr. Pablo Merlo. Eso nos lleva a estar en contacto permanente con ellos, entre otros profesionales por ejemplo del Hospital Privado en Córdoba, con la Dra. Silvina Longo y el Dr. Matías Brizuela, lo cual nos permite intercambiar nuestra experiencia con la de ellos e intercambiar casos, materiales, eso hace que uno crezca en esto y vaya desarrollando mejor la técnica. Siempre con el objetivo de que el beneficiado es el paciente.
Siempre se aplica en pacientes de cuidados intensivos...
Sí, se puede hacer en otros pacientes que están en sala común, pero lo más habitual es en terapia intensiva.
¿Hacia dónde va el avance de esta técnica?
A que sea más amplio, sobre todo a difundir la técnica, que pueda ser aplicada en todos los ámbitos, no solamente en terapia intensiva, sino también en la sala de clínica médica, en nefrología, importantísimo en ese ámbito, en internación, en consultorio, es una herramienta fundamental, al mismo tiempo de manera pre-hospitalaria, en los accidentes en la vía pública, para definir allí mismo una conducta a seguir con la ultrasonografía de acuerdo a los protocolos específicos. Es una herramienta que permite llegar al diagnóstico rápido, se ahorra mucho tiempo, y permite tomar conductas adecuadas en el momento. Repito, no somos especialistas en diagnósticos por imágenes, no somos cardiólogos, somos intensivistas especializados en ultrasonografía transesofágica.
¿Qué capacitación requiere?
La técnica requiere mucha práctica, una vez que se empieza es muy atrapante. Cuando ves que te permite llegar rápido al diagnóstico, te permite tomar la conducta terapéutica adecuada y podes evaluar la respuesta al tratamiento en el momento, y si no responde lo cambias, empezas a tomarla como una herramienta segura. Acá el único beneficiado es el paciente, y es mucho el beneficio, brinda mayor seguridad en algunos procedimientos, es una herramienta en la seguridad y la atención al paciente.
Por Fernanda Bireni