Se presume que algún alimento consumido en ese encuentro habría provocado el malestar. La fiesta se realizó el sábado en el Club Nelson, que alquila las instalaciones, mientras que el servicio de catering lo presta un privado.
La cifra aportada desde el Hospital menciona a unos 40 afectados -adultos y niños-, pero con el correr de las horas se habrían sumado otros de pacientes que acudieron a consultorios privados y al servicio de emergencias.
El director del Hospital, Eduardo Andrada, se refirió a los casos de gastroenteritis que ingresaron al Hospital en los últimos tres días. Confirmó que hubo un total de 40 pacientes que fueron atendidos por diferentes cuadros leves a moderados, además se comunicaron con Bromatología y dieron parte a organismos provinciales sobre la situación.
Ante la consulta, Andrada confirmó que hubo desde el domingo pasado “un aumento de la cantidad de casos de gastroenteritis relacionados con la asistencia a una cena de egreso como un evento concomitante a los pacientes que han presentado la sintomatología”. “Tuvimos que hospitalizar por unas horas a un paciente y hoy (por ayer) ingresó una paciente más”, manifestó.
Los síntomas son diarrea y vómitos, pero algunos casos también evidencian fiebre. La mayoría se trató por guardia.
A raíz de la aparición de estos casos, el médico a cargo del Hospital indicó: "Nos hemos puesto en contacto con Bromatología y organismos provinciales para determinar el origen de estas patologías. Todos tienen en común que asistieron a una cena el pasado sábado", sostuvo el profesional en diálogo con Puntal.
En tanto, desde el área de Bromatología municipal, con sede en el Iset, Raquel Toselli (directora) precisó a Puntal que ya se tomó conocimiento y se está a la espera de poder identificar la causa de los casos, que se cree que son más de 40 y la mayor parte recibió tratamiento en forma ambulatoria.
Se supone que fue por la ingesta de algún alimento y se espera poder identificarlo cuando se efectúen los análisis correspondientes.
Antecedente
El antecedente más próximo a una intoxicación masiva por consumo de alimentos en esta ciudad ocurrió en febrero de 2016.
Tal fue la magnitud del problema que en aquel entonces, a principios de año, la guardia del Hospital se vio colapsada con 150 personas afectadas. En este hecho intervino la Justicia y dos personas, propietarias de un comercio local, fueron imputadas por “distribución culposa de mercadería peligrosa para la salud”, según lo contemplado en el Código Penal.
En este nuevo caso también interviene la Fiscalía.