Ceballos y Miranda, las riocuartenses que sueñan con Tokio 2020
La nadadora y la jugadora de hockey visitaron la redacción de Puntal para hablar del desafío de llegar a los Juegos Olímpicos del año que viene en Asia
Macarena Ceballos y Victoria Miranda tienen en común bastantes cosas. Forman parte de la elite de deportistas de Río Cuarto, dejaron muchas cosas por llegar a la cima de cada una de sus disciplinas, se fueron de la ciudad a muy corta edad, ambas ganaron varios premios Fundemur/Deportes Río Cuarto, pero principalmente comparten un sueño muy especial…”Llegar a Tokio”, dicen al unísono ambas en dialogo con Puntal. La nadadora y la jugadora de hockey visitaron la redacción aprovechando su estadía en la ciudad para conversar sobre los últimos preparativos para encarar un año muy importante para sus carreras.
Ceballos, que en enero cumplirá 25 años, debe todavía conseguir las marcas para acceder a la cita en Asia, para eso, tendrá seis meses de mucha competencia. “Pero más allá de poder estar ahí, hoy me quiero compenetrar en disfrutar del proceso, no sufrir, como fue este año en el Panamericano. Si se da o no es otra cuestión, pero si quiero disfrutar cada entrenamiento, cada torneo y saber que no me quedé con nada y di todo para estar ahí”, explica la especialista en el estilo pecho.
A diferencia de Ceballos, que va a cumplir el ciclo olímpico completo, para Miranda la cuestión fue bastante más repentina. “Cuando terminé el 2018 no pensaba en jugar en Tokio, creía que había que poner la cabeza en todo el proceso de juveniles. Pero hoy me encuentro jugando con las Leonas, que en muchos casos son mis ídolas. Ahora tengo que hacerlo propio al desafío y tener en claro que estoy entre las 22 jugadores que van a encarar el proceso”, relata la surgida en Universidad Nacional de Río Cuarto, quién el año pasado tuvo una especie de experiencia anticipada en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, en los que obtuvo la medalla dorada con la selección argentina.
Entre las varias coincidencias que hay entre ambas, está que el 2019 estuvo marcado por lesiones y algunos contratiempos. Los mismos, las afectaron en momentos muy importantes de la temporada
El hombro y una enfermedad no detectada a tiempo hicieron a Ceballos pensar incluso en el retiro. “El Panamericano de Lima fue el peor torneo mío en mucho tiempo, por lo físico, por el rendimiento y por lo anímico. Cuando terminó quería dejar, pero me enfoqué en juntar fuerzas y volver de la cabeza. Cambié de entrenador y de equipo de trabajo y pude revalidar mi lugar en el grupo más fuerte de la natación. Terminó con el sueño de Tokio más vivo que nunca, lo había descartado, pero ahora volvió a estar mis metas”, relata la nadadora que pudo cerrar el año de gran manera, clasificando al sudamericano y ganando cuatro medallas de oro en el Argentina Open.
En el caso de Miranda, fue una molestia que parecía haber dejado atrás, la que volvió para hacerle perder la cita de Lima. “Arranqué muy bien, jugando en la elite con la selección, pero la lesión me hizo parar en un momento importante, porque me quedé afuera de los Panamericanos y la final de la Pro League. Pero sobre el final pude recuperar mi nivel y terminar jugando con el seleccionado”, indicó la jugadora del Club Ciudad de Buenos Aires.
Uno de los grandes desafíos que plantea el alto rendimiento para los atletas de tierra adentro es el desarraigo casi obligado. Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires señala el dicho popular y en el plano deportivo esto se cumple al pie de la letra. Ceballos y Miranda dejaron la ciudad antes de cumplir los 20 años. “Al principio se me hizo durísimo. Pasé de vivir en Río Cuarto, con mis hermanas, mi papá y mis perros, a estar sola en un departamento, casi sin conocer gente. Fue un cambio muy fuerte. Los días que tenía libre era lo peor. Después me fui adaptando y ahora no me quiero volver, porque me encanta”, comenta la nadadora, estudiantes de la carrera de marketing deportivo, que se radicó en Capital Federal en 2015.
“Yo estoy en la parte más dura del proceso, todavía no llegó esa parte linda”, aclara a las risas Miranda, respecto de lo que ha sido este año lejos de Río Cuarto. “Soy muy familiera y extraño mucho” aclara y remarca que lo que más le costó fue dejar atrás su zona de confort. “Fue difícil acostumbrarme a un club nuevo. Además, yo no quería entrar en calidad de Leona que viene del interior, la verdad que no tengo ese perfil”, añade.
Después de un tiempo sin estar en el día a día de la ciudad y tomar contacto con la elite del deporte argentino en distintos ámbitos como el de la infraestructura, ambas coinciden en que el nivel en Río Cuarto es bueno y tiene con que mejorar.
“Creo que el deporte de la ciudad está mucho mejor que cuando me fui. Desde allá veo siempre que hay deportistas de acá haciendo cosas importantes. Chicas de hockey en los seleccionados de córdoba, el básquet, etc. Creo que el deporte creció mucho y en parte, eso viene de la mano del apoyo que recibimos de Deportes Río Cuarto a través de las becas. Es un apoyo muy importante para los más chicos”, indica Ceballos. Agrega que están dadas las bases para seguir progresando. “En cuanto a la natación particularmente, influye mucho el apoyo de la familia. Ellos te llevan y te empujan. Las condiciones están, pero hoy creo que falta un poco de ese respaldo de los padres, que no los dejen aflojar a los chicos. Yo creo que se va a dar, pero le falta ese plus”, considera respecto a su disciplina en particular.
“El hockey necesita dar un salto de calidad, sobre todo en el tema infraestructura”, remarca Miranda y agrega: “Está claro que no es fácil, pero por ahí desde los clubes deberían aparecer esas ganas de querer ir por más. Porque en Buenos Aires las chicas arrancan desde los 5 años a jugar en cancha de agua. Eso, quieras o no, te actualiza y te mejora como jugadora”. La integrante de Las Leonas señala que para ese crecimiento es necesario el aporte de todos los sectores. “No es fácil crecer como deportista en el interior del interior, por eso son muy importantes las becas”, recalcó.
En relación al tema del apoyo, aparece en la conversación el tema de las políticas deportivas y el cambio de rumbo que tuvo el país en esa materia después de las elecciones. “La verdad es que los cambios políticos no nos afectan tanto, por lo menos en este momento, quizás para el próximo proceso olímpico sí, pero para Tokio no. Como la planificación se hace de cuatro años, eso no se toca. Te pueden bajar algún torneo, pero no hay grandes cambios”, explica Ceballos, quién el año pasado tomó notoriedad por su reclamo ante la falta del pago de las becas de la, en ese momento, secretaría de Deportes. “El reclamo yo lo hice porque vivo de las becas. A mí el jefe técnico de la selección, que además era mi entrenador, me decía: “No pongas la cara vos”, pero yo lo hice por mí, no era poner la cara por otros, yo lo necesitaba efectivamente. En ningún momento me sentí que quede sola en el reclamo o sufrí algún tipo de presión”, comenta la especialista en pecho de sus expresiones del año pasado.
Por su parte, Miranda explica que en el caso de la Confederación Argentina de Hockey no ha habido demasiados cambios. “Creo que hoy tenemos la suerte de tenerlo al Chapa (Carlos Retegui) que tiene muy buena llegada con toda la parte política. Con él nosotros tenemos la seguridad de que las becas vana a estar y los viajes para hacer las giras también”, indica sobre el DT de la selección.
Agustín Hurtado
Ceballos, que en enero cumplirá 25 años, debe todavía conseguir las marcas para acceder a la cita en Asia, para eso, tendrá seis meses de mucha competencia. “Pero más allá de poder estar ahí, hoy me quiero compenetrar en disfrutar del proceso, no sufrir, como fue este año en el Panamericano. Si se da o no es otra cuestión, pero si quiero disfrutar cada entrenamiento, cada torneo y saber que no me quedé con nada y di todo para estar ahí”, explica la especialista en el estilo pecho.
A diferencia de Ceballos, que va a cumplir el ciclo olímpico completo, para Miranda la cuestión fue bastante más repentina. “Cuando terminé el 2018 no pensaba en jugar en Tokio, creía que había que poner la cabeza en todo el proceso de juveniles. Pero hoy me encuentro jugando con las Leonas, que en muchos casos son mis ídolas. Ahora tengo que hacerlo propio al desafío y tener en claro que estoy entre las 22 jugadores que van a encarar el proceso”, relata la surgida en Universidad Nacional de Río Cuarto, quién el año pasado tuvo una especie de experiencia anticipada en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, en los que obtuvo la medalla dorada con la selección argentina.
Entre las varias coincidencias que hay entre ambas, está que el 2019 estuvo marcado por lesiones y algunos contratiempos. Los mismos, las afectaron en momentos muy importantes de la temporada
El hombro y una enfermedad no detectada a tiempo hicieron a Ceballos pensar incluso en el retiro. “El Panamericano de Lima fue el peor torneo mío en mucho tiempo, por lo físico, por el rendimiento y por lo anímico. Cuando terminó quería dejar, pero me enfoqué en juntar fuerzas y volver de la cabeza. Cambié de entrenador y de equipo de trabajo y pude revalidar mi lugar en el grupo más fuerte de la natación. Terminó con el sueño de Tokio más vivo que nunca, lo había descartado, pero ahora volvió a estar mis metas”, relata la nadadora que pudo cerrar el año de gran manera, clasificando al sudamericano y ganando cuatro medallas de oro en el Argentina Open.
En el caso de Miranda, fue una molestia que parecía haber dejado atrás, la que volvió para hacerle perder la cita de Lima. “Arranqué muy bien, jugando en la elite con la selección, pero la lesión me hizo parar en un momento importante, porque me quedé afuera de los Panamericanos y la final de la Pro League. Pero sobre el final pude recuperar mi nivel y terminar jugando con el seleccionado”, indicó la jugadora del Club Ciudad de Buenos Aires.
Uno de los grandes desafíos que plantea el alto rendimiento para los atletas de tierra adentro es el desarraigo casi obligado. Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires señala el dicho popular y en el plano deportivo esto se cumple al pie de la letra. Ceballos y Miranda dejaron la ciudad antes de cumplir los 20 años. “Al principio se me hizo durísimo. Pasé de vivir en Río Cuarto, con mis hermanas, mi papá y mis perros, a estar sola en un departamento, casi sin conocer gente. Fue un cambio muy fuerte. Los días que tenía libre era lo peor. Después me fui adaptando y ahora no me quiero volver, porque me encanta”, comenta la nadadora, estudiantes de la carrera de marketing deportivo, que se radicó en Capital Federal en 2015.
“Yo estoy en la parte más dura del proceso, todavía no llegó esa parte linda”, aclara a las risas Miranda, respecto de lo que ha sido este año lejos de Río Cuarto. “Soy muy familiera y extraño mucho” aclara y remarca que lo que más le costó fue dejar atrás su zona de confort. “Fue difícil acostumbrarme a un club nuevo. Además, yo no quería entrar en calidad de Leona que viene del interior, la verdad que no tengo ese perfil”, añade.
Después de un tiempo sin estar en el día a día de la ciudad y tomar contacto con la elite del deporte argentino en distintos ámbitos como el de la infraestructura, ambas coinciden en que el nivel en Río Cuarto es bueno y tiene con que mejorar.
“Creo que el deporte de la ciudad está mucho mejor que cuando me fui. Desde allá veo siempre que hay deportistas de acá haciendo cosas importantes. Chicas de hockey en los seleccionados de córdoba, el básquet, etc. Creo que el deporte creció mucho y en parte, eso viene de la mano del apoyo que recibimos de Deportes Río Cuarto a través de las becas. Es un apoyo muy importante para los más chicos”, indica Ceballos. Agrega que están dadas las bases para seguir progresando. “En cuanto a la natación particularmente, influye mucho el apoyo de la familia. Ellos te llevan y te empujan. Las condiciones están, pero hoy creo que falta un poco de ese respaldo de los padres, que no los dejen aflojar a los chicos. Yo creo que se va a dar, pero le falta ese plus”, considera respecto a su disciplina en particular.
“El hockey necesita dar un salto de calidad, sobre todo en el tema infraestructura”, remarca Miranda y agrega: “Está claro que no es fácil, pero por ahí desde los clubes deberían aparecer esas ganas de querer ir por más. Porque en Buenos Aires las chicas arrancan desde los 5 años a jugar en cancha de agua. Eso, quieras o no, te actualiza y te mejora como jugadora”. La integrante de Las Leonas señala que para ese crecimiento es necesario el aporte de todos los sectores. “No es fácil crecer como deportista en el interior del interior, por eso son muy importantes las becas”, recalcó.
En relación al tema del apoyo, aparece en la conversación el tema de las políticas deportivas y el cambio de rumbo que tuvo el país en esa materia después de las elecciones. “La verdad es que los cambios políticos no nos afectan tanto, por lo menos en este momento, quizás para el próximo proceso olímpico sí, pero para Tokio no. Como la planificación se hace de cuatro años, eso no se toca. Te pueden bajar algún torneo, pero no hay grandes cambios”, explica Ceballos, quién el año pasado tomó notoriedad por su reclamo ante la falta del pago de las becas de la, en ese momento, secretaría de Deportes. “El reclamo yo lo hice porque vivo de las becas. A mí el jefe técnico de la selección, que además era mi entrenador, me decía: “No pongas la cara vos”, pero yo lo hice por mí, no era poner la cara por otros, yo lo necesitaba efectivamente. En ningún momento me sentí que quede sola en el reclamo o sufrí algún tipo de presión”, comenta la especialista en pecho de sus expresiones del año pasado.
Por su parte, Miranda explica que en el caso de la Confederación Argentina de Hockey no ha habido demasiados cambios. “Creo que hoy tenemos la suerte de tenerlo al Chapa (Carlos Retegui) que tiene muy buena llegada con toda la parte política. Con él nosotros tenemos la seguridad de que las becas vana a estar y los viajes para hacer las giras también”, indica sobre el DT de la selección.
Agustín Hurtado