Chiaramello y Viglione trasladan sus experiencias
Las exjugadoras están a cargo de dos de las escuelas que hay en nuestra ciudad y nos cuentan cómo se enseña en la actualidad
Leticia Chiaramello y Ana Laura Viglione han sido dos destacadas tenistas de nuestra ciudad y hoy, en el rol de profesoras, trasladan sus experiencias en las escuelas en las que están a cargo.
Puntal dialogó con ellas para conocer cómo es el proceso de enseñanza que se lleva adelante con los más pequeños: “Generalmente llegan al club con la idea de que uno le enseñe jugar al tenis y puede empezar a cualquier edad, nosotros tenemos niños a partir de los cuatro años.
Se trabaja sobre diferentes aspectos y no solamente en la parte de tenis, sino la parte de coordinación, flexibilidad. Todo basado en juegos. La idea es que el nene se divierta, que quiera volver a la próxima clase de tenis.
Ahora, con todo el nuevo material que hay es más fácil. El tenis se ha adaptado a los chicos. Hay raquetas de distintos tamaños, pelotas con distintas presiones (roja, naranja y la verde) que se usan en cada proceso de aprendizaje”, comento Chiaramello.
Por su parte, Viglione dijo: “En nuestra escuela buscamos tener en cuenta las etapas formativas del niño y cómo va creciendo y se va desarrollando. Y lo que uno busca como profesor es estimular y potenciar sus habilidades en un ambiente donde el ñiño se divierta y se sienta a gusto con lo que hace. Creo que uno aprende más y mejor si está contento y motivado”.
Con relación a la edad de inicio, Viglione apuntó: “Depende de cada escuela o academia, y en particular de la metodología implementada.
Recomiendo que a partir de los 4 años ya pueden comenzar a tomar las clases de tenis, la idea es que el niño aprenda jugando, donde lo principal es la diversión y la libertad de movimiento estimulando todas sus habilidades motoras básicas y, a medida que va creciendo y progresando, incorporar habilidades más específicas en relación al deporte en cuestión, familiarizándose, por supuesto, con los elementos pelota y raqueta.
Se buscan que las clases sean divertidas, activas y dinámicas, que sean claras y simples de entender, teniendo un objetivo y una buena demostración y por supuesto organizadas y planificadas de acuerdo al nivel de los niños y teniendo en cuenta particularidades específicas de cada alumno a medida que uno los va conociendo.
En cuanto a cuándo están listos para jugar un partido, Chiaramello precisó: “Está un poco discutida la parte de competencia cuándo iniciarla. Depende de la parte evolutiva del niño. Hay chicos que a los 8 o 9 años están preparados tanto física como mentalmente para comenzar una leve competencia y otros que no, como así también los padres, que deben comprender ese proceso de sus hijos.
Las primeras competencias son con las manos, por el piso. Después tenés partidos de mini-tenis, también con la mano, en espacios reducidos. Posteriormente van a tres cuartos de cancha y recién luego juegan hasta el fondo.
De 4 a 6 años lo hacen con la pelota roja; de 6 a 8, con la naranja; y de 8 a 10, con la verde y en toda la cancha. Ese es el modelo ideal para un niño.
Nosotros organizamos encuentros de tenis una vez al mes para que se vayan iniciando y también torneos de padres e hijos para que se relacionen entre ellos”.
Por su parte, Viglione respondió: “Hoy se busca lo antes posible que un niño vivencie la experiencia de un partido con los recursos que tenga en ese momento, que pueda sacar, pelotear y contar (puntuar), porque eso lo acerca más rápido a la realidad del tenis.
Antes se esperaba que el niño tuviera una técnica muy depurada para recién ponerse a jugar y esto hacía que mucho más tarde se vivenciara jugar un partido de tenis.
Hoy lo escucho todo el tiempo en las clases, los ñiños vienen y lo primero que te dicen es: ‘Seño quiero jugar un partido’. Y eso es lo que tenemos que buscar lo antes posible.
Lógicamente dándoles las herramientas que a medida que van avanzando como profesores promover un entendimiento del juego y una mejora de la técnica y la táctica.
Pienso como docente y profesora que la competición para los ñiños no debería significar ganar a toda costa, ni agresión, ni rivalidad, eso inculcamos, sino disfrutar del desafío de jugar y practicar el deporte en un entorno divertido, social y más que todos en edades tempranas en equipos o grupos.
Buscamos que la introducción a las competencias sea de forma gradual, ejemplo con eventos cortos en el club y con otras escuelas de tenis”, finalizó.
Darío Pablo Palacio - Redacción Puntal
Puntal dialogó con ellas para conocer cómo es el proceso de enseñanza que se lleva adelante con los más pequeños: “Generalmente llegan al club con la idea de que uno le enseñe jugar al tenis y puede empezar a cualquier edad, nosotros tenemos niños a partir de los cuatro años.
Se trabaja sobre diferentes aspectos y no solamente en la parte de tenis, sino la parte de coordinación, flexibilidad. Todo basado en juegos. La idea es que el nene se divierta, que quiera volver a la próxima clase de tenis.
Ahora, con todo el nuevo material que hay es más fácil. El tenis se ha adaptado a los chicos. Hay raquetas de distintos tamaños, pelotas con distintas presiones (roja, naranja y la verde) que se usan en cada proceso de aprendizaje”, comento Chiaramello.
Por su parte, Viglione dijo: “En nuestra escuela buscamos tener en cuenta las etapas formativas del niño y cómo va creciendo y se va desarrollando. Y lo que uno busca como profesor es estimular y potenciar sus habilidades en un ambiente donde el ñiño se divierta y se sienta a gusto con lo que hace. Creo que uno aprende más y mejor si está contento y motivado”.
Con relación a la edad de inicio, Viglione apuntó: “Depende de cada escuela o academia, y en particular de la metodología implementada.
Recomiendo que a partir de los 4 años ya pueden comenzar a tomar las clases de tenis, la idea es que el niño aprenda jugando, donde lo principal es la diversión y la libertad de movimiento estimulando todas sus habilidades motoras básicas y, a medida que va creciendo y progresando, incorporar habilidades más específicas en relación al deporte en cuestión, familiarizándose, por supuesto, con los elementos pelota y raqueta.
Se buscan que las clases sean divertidas, activas y dinámicas, que sean claras y simples de entender, teniendo un objetivo y una buena demostración y por supuesto organizadas y planificadas de acuerdo al nivel de los niños y teniendo en cuenta particularidades específicas de cada alumno a medida que uno los va conociendo.
En cuanto a cuándo están listos para jugar un partido, Chiaramello precisó: “Está un poco discutida la parte de competencia cuándo iniciarla. Depende de la parte evolutiva del niño. Hay chicos que a los 8 o 9 años están preparados tanto física como mentalmente para comenzar una leve competencia y otros que no, como así también los padres, que deben comprender ese proceso de sus hijos.
Las primeras competencias son con las manos, por el piso. Después tenés partidos de mini-tenis, también con la mano, en espacios reducidos. Posteriormente van a tres cuartos de cancha y recién luego juegan hasta el fondo.
De 4 a 6 años lo hacen con la pelota roja; de 6 a 8, con la naranja; y de 8 a 10, con la verde y en toda la cancha. Ese es el modelo ideal para un niño.
Nosotros organizamos encuentros de tenis una vez al mes para que se vayan iniciando y también torneos de padres e hijos para que se relacionen entre ellos”.
Por su parte, Viglione respondió: “Hoy se busca lo antes posible que un niño vivencie la experiencia de un partido con los recursos que tenga en ese momento, que pueda sacar, pelotear y contar (puntuar), porque eso lo acerca más rápido a la realidad del tenis.
Antes se esperaba que el niño tuviera una técnica muy depurada para recién ponerse a jugar y esto hacía que mucho más tarde se vivenciara jugar un partido de tenis.
Hoy lo escucho todo el tiempo en las clases, los ñiños vienen y lo primero que te dicen es: ‘Seño quiero jugar un partido’. Y eso es lo que tenemos que buscar lo antes posible.
Lógicamente dándoles las herramientas que a medida que van avanzando como profesores promover un entendimiento del juego y una mejora de la técnica y la táctica.
Pienso como docente y profesora que la competición para los ñiños no debería significar ganar a toda costa, ni agresión, ni rivalidad, eso inculcamos, sino disfrutar del desafío de jugar y practicar el deporte en un entorno divertido, social y más que todos en edades tempranas en equipos o grupos.
Buscamos que la introducción a las competencias sea de forma gradual, ejemplo con eventos cortos en el club y con otras escuelas de tenis”, finalizó.
Darío Pablo Palacio - Redacción Puntal
Previous Next