Quienes practican las bochas apuestan al recambio generacional y también en la inserción de las mujeres.
Dante Olmos, el encargado de enseñarles a los más pequeños el oficio de jugar con las lisas y rayadas, dialogó con PUNTAL en el espacio Haciendo Escuela.
- ¿A qué edad comienzan a jugar los más chicos a las bochas?
- Acá vienen varios pibes a la escuela de menores, la que se divide en hasta 9 años y de 10 a 12.
- ¿Qué es lo que primero se le enseña?
- Lo primero que le enseño es que sean personas de bien y respetuosas. Después al juego lo van adquiriendo de a poco.
Comienzan conociendo el reglamento. Luego vemos en qué se destacan, si son buenos para arrimar o para tirar chanta. De ahí vamos analizando si se van a dedicar más a la punta o bien al bochazo.
Y recién cuando están en condiciones de competir se los hace jugar de blanco tanto en los torneos de los fines de semana o bien cuando viajamos a algún certamen.
- ¿Cuánto tiempo lleva ese proceso desde que se inicia hasta que puede ya jugar un partido formal?
- Eso es relativo porque por ahí tenemos un chico, como sucedió en el 2014 que había un pibe de 13 años y en seis meses estaba jugando un argentino en el que salió campeón.
Pero hay chicos que les lleva más tiempo y hay que esperarlos un tiempo. Es más fácil con aquellos que vienen con una base, sobre todos los que aprendieron en el campito.
- ¿Cuántos días a la semana entrenan los chicos?
- Vienen los días martes y jueves de 18 a 19.30. Y después vienen los más grandes de entre 15 y 16 años que comenzaron a practicar hace unos dos o tres años aproximadamente.
- ¿Hay un recambio generacional?
- Sí, eso estamos buscando no sólo desde el club sino de la Asociación Río Cuarto como de la Federación Cordobesa.
Este es un deporte que lo practican mucho los grandes, pero estamos trabajando para tener nuevas figuras.
- ¿Y las mujeres también se animan a venir a aprender?
- Sí, hay hermanas de pibes que vienen a jugar que al verlos se animan a jugar. En estos momentos hay cuatro chicas nuevas una es joven y las otras un poco más grandes.
Por otra parte, este año me designaron para armar la selección de Río Cuarto. Son ocho en total y con cuatro de ellas jugamos el torneo provincial que se jugó acá y obtuvimos un tercer puesto. Y después fuimos al Argentino de Gualeguay.
Darío Pablo Palacio
- ¿A qué edad comienzan a jugar los más chicos a las bochas?
- Acá vienen varios pibes a la escuela de menores, la que se divide en hasta 9 años y de 10 a 12.
- ¿Qué es lo que primero se le enseña?
- Lo primero que le enseño es que sean personas de bien y respetuosas. Después al juego lo van adquiriendo de a poco.
Comienzan conociendo el reglamento. Luego vemos en qué se destacan, si son buenos para arrimar o para tirar chanta. De ahí vamos analizando si se van a dedicar más a la punta o bien al bochazo.
Y recién cuando están en condiciones de competir se los hace jugar de blanco tanto en los torneos de los fines de semana o bien cuando viajamos a algún certamen.
- ¿Cuánto tiempo lleva ese proceso desde que se inicia hasta que puede ya jugar un partido formal?
- Eso es relativo porque por ahí tenemos un chico, como sucedió en el 2014 que había un pibe de 13 años y en seis meses estaba jugando un argentino en el que salió campeón.
Pero hay chicos que les lleva más tiempo y hay que esperarlos un tiempo. Es más fácil con aquellos que vienen con una base, sobre todos los que aprendieron en el campito.
- ¿Cuántos días a la semana entrenan los chicos?
- Vienen los días martes y jueves de 18 a 19.30. Y después vienen los más grandes de entre 15 y 16 años que comenzaron a practicar hace unos dos o tres años aproximadamente.
- ¿Hay un recambio generacional?
- Sí, eso estamos buscando no sólo desde el club sino de la Asociación Río Cuarto como de la Federación Cordobesa.
Este es un deporte que lo practican mucho los grandes, pero estamos trabajando para tener nuevas figuras.
- ¿Y las mujeres también se animan a venir a aprender?
- Sí, hay hermanas de pibes que vienen a jugar que al verlos se animan a jugar. En estos momentos hay cuatro chicas nuevas una es joven y las otras un poco más grandes.
Por otra parte, este año me designaron para armar la selección de Río Cuarto. Son ocho en total y con cuatro de ellas jugamos el torneo provincial que se jugó acá y obtuvimos un tercer puesto. Y después fuimos al Argentino de Gualeguay.
Darío Pablo Palacio

