Franco Girolami, el último ganador de la prueba de Top Race disputada el pasado fin de semana en el autódromo "El Zonda" de San Juan, fiel a su costumbre de celebrar sus alegrías con quienes lo apoyan en cada carrera, los hermanos De Pauli de Coronel Moldes, compartió con ellos un agradable momento y a la vez dialogó con PUNTAL.
El encuentro fue propicio para hablar del gran triunfo del Top Race en San Juan y de paso contar otros pormenores de una categoría.
"El Top Race ha crecido de manera llamativa y somos entre 20 y 25 pilotos los que estamos en condiciones de ganar. Para que tengas una idea de la paridad de los autos, entre esos veinte tuvimos diferencias de menos de 10 décimas. Así andamos de rápido todos.
Se han sumado terminales oficiales, caso Toyota y Fiat, y ojalá se sigan sumando aún más. Eso valoriza la categoría con equipos oficiales, tecnología de primera y excelentes presupuestos. Yo pertenezco a un equipo privado, pero estos grupos oficiales nos obligan a esforzarnos más para estar a la par de ellos".
Franco Girolami ya se prepara para la próxima carrera, que será el 17 de junio en el autódromo de Alta Gracia, un circuito que el piloto de Isla Verde conoce muy bien y espera repetir una buena actuación.
Ahora Girolami se encuentra en el circuito de Potrero de los Funes en San Luis, ya que compite en un auto de Fórmula Renault, categoría que comparte la programación con el Súper TC2000.
Por último, agradeció a los auspiciantes, los hermanos De Pauli de Coronel Moldes, como así también Alimentos "Santa Rosa" de Río Cuarto y a los hinchas que siguen muy de cerca la evolución de esta categoría.
Con relación al andar de su Mitsubishi Lancer, dijo: “Tengo un auto bárbaro que en las últimas carreras se ha comportado de maravillas porque los muchachos del equipo han logrado la puesta a punto justa. Ya lo advertimos el sábado y así logramos la pole position”.
Acerca del exigente trazado sanjuanino, el piloto cordobés precisó: “Los que conocen el circuito El Zonda, saben que no perdona. Un error y te das contra la montaña o el paredón. Hay un sector que se llama 'la viborita', donde no entran dos autos. Imaginate que dos autos juntos en la pista no pasan y alguno de los dos tiene que levantar".
Sobre la sensación que le dejó el primer triunfo en este difícil circuito, comentó: “Todo se dio para ganar una carrera que se presentaba muy difícil por esa paridad que mencioné al comienzo. Y la competencia fue para Franco de punta a punta.
El año pasado venía muy bien, en punta, y una falla en la bomba de combustible me complicó y me obligó a abandonar", recordó.
Héctor Domingo Amaya
"El Top Race ha crecido de manera llamativa y somos entre 20 y 25 pilotos los que estamos en condiciones de ganar. Para que tengas una idea de la paridad de los autos, entre esos veinte tuvimos diferencias de menos de 10 décimas. Así andamos de rápido todos.
Se han sumado terminales oficiales, caso Toyota y Fiat, y ojalá se sigan sumando aún más. Eso valoriza la categoría con equipos oficiales, tecnología de primera y excelentes presupuestos. Yo pertenezco a un equipo privado, pero estos grupos oficiales nos obligan a esforzarnos más para estar a la par de ellos".
Franco Girolami ya se prepara para la próxima carrera, que será el 17 de junio en el autódromo de Alta Gracia, un circuito que el piloto de Isla Verde conoce muy bien y espera repetir una buena actuación.
Ahora Girolami se encuentra en el circuito de Potrero de los Funes en San Luis, ya que compite en un auto de Fórmula Renault, categoría que comparte la programación con el Súper TC2000.
Por último, agradeció a los auspiciantes, los hermanos De Pauli de Coronel Moldes, como así también Alimentos "Santa Rosa" de Río Cuarto y a los hinchas que siguen muy de cerca la evolución de esta categoría.
Con relación al andar de su Mitsubishi Lancer, dijo: “Tengo un auto bárbaro que en las últimas carreras se ha comportado de maravillas porque los muchachos del equipo han logrado la puesta a punto justa. Ya lo advertimos el sábado y así logramos la pole position”.
Acerca del exigente trazado sanjuanino, el piloto cordobés precisó: “Los que conocen el circuito El Zonda, saben que no perdona. Un error y te das contra la montaña o el paredón. Hay un sector que se llama 'la viborita', donde no entran dos autos. Imaginate que dos autos juntos en la pista no pasan y alguno de los dos tiene que levantar".
Sobre la sensación que le dejó el primer triunfo en este difícil circuito, comentó: “Todo se dio para ganar una carrera que se presentaba muy difícil por esa paridad que mencioné al comienzo. Y la competencia fue para Franco de punta a punta.
El año pasado venía muy bien, en punta, y una falla en la bomba de combustible me complicó y me obligó a abandonar", recordó.
Héctor Domingo Amaya

