La estadía de Urú Curé en el torneo Damas A de la Federación Cordobesa duró una temporada. Lamentablemente para La Lechuza, el descenso se consumó una fecha antes del final. “Obviamente que el descenso marca nuestra temporada, pero como toda derrota, debe ser un aprendizaje. Además, no podemos dejar de lado lo que se hizo en divisiones inferiores”, comenta Mariana Ochello, entrenadora de Urú.
“No sumamos en los momentos clave. Nosotras tenemos en la cabeza varios partidos que pudieron haber sido muy importantes, en los que por distintas razones, no pudimos sumar los tres puntos”, explica la entrenadora haciendo referencia, por ejemplo, al empate ante San Martín de Villa María en condición de local. Esa tarde, La Lechuza generó muchas situaciones, pero se encontró con una gran actuación de la arquera visitante.
Por otro lado, Ochello destaca que fueron varias las bajas que tuvo el plantel a lo largo del año. “A principio de año contábamos con un plantel más numeroso. Tuvimos que ir acomodándonos a algunas cuestiones sobre la marcha y eso también influyó”, admite la DT.
Como contrapartida, las divisiones formativas de Urú tuvieron un gran año. Repitiendo lo sucedido en 2017, varias de ellas sumaron títulos. La quinta, sexta y séptima categoría consiguieron quedarse con las coronas de sus respectivas divisiones.
“Estamos muy contentos en ese sentido, porque es el fruto de lo que venimos haciendo desde hace un buen tiempo en el club”, afirma Ochello. Y agrega que es una muy buena base de jugadoras para el futuro.
Urú Curé descendió en el 2016, ascendió en 2017 y volvió al Damas B1 en este certamen. Para Ochello, esa irregularidad es un síntoma de una dificultad más compleja. “Nos está costando mantenernos en primera y nos va a seguir costando hasta que no consigamos la continuidad de las jugadoras formadas en el club. Se trata de poder conformar un plantel de primera estable en ese sentido”, describe la DT y aclara que ese es el desafío para los años venideros en La Lechuza.
Agustín Hurtado
Por otro lado, Ochello destaca que fueron varias las bajas que tuvo el plantel a lo largo del año. “A principio de año contábamos con un plantel más numeroso. Tuvimos que ir acomodándonos a algunas cuestiones sobre la marcha y eso también influyó”, admite la DT.
Como contrapartida, las divisiones formativas de Urú tuvieron un gran año. Repitiendo lo sucedido en 2017, varias de ellas sumaron títulos. La quinta, sexta y séptima categoría consiguieron quedarse con las coronas de sus respectivas divisiones.
“Estamos muy contentos en ese sentido, porque es el fruto de lo que venimos haciendo desde hace un buen tiempo en el club”, afirma Ochello. Y agrega que es una muy buena base de jugadoras para el futuro.
Urú Curé descendió en el 2016, ascendió en 2017 y volvió al Damas B1 en este certamen. Para Ochello, esa irregularidad es un síntoma de una dificultad más compleja. “Nos está costando mantenernos en primera y nos va a seguir costando hasta que no consigamos la continuidad de las jugadoras formadas en el club. Se trata de poder conformar un plantel de primera estable en ese sentido”, describe la DT y aclara que ese es el desafío para los años venideros en La Lechuza.
Agustín Hurtado

