Río Cuarto se prepara para recibir una fecha clave del Súper TC2000
Matías Rossi, Leonel Pernía y Facundo Ardusso llegan a la undécima carrera del año con chances de ser campeón. El laboulayense Ricardo Risatti, último ganador en el Autódromo, marcha en el puesto 13 con su Honda
El Súper TC2000 llega a Río Cuarto con Matías Rossi, Leonel Pernía y Facundo Ardusso en una apasionante lucha por el título. Será una fecha crucial en la definición del Campeonato Argentino y Sudamericano 2019 de la especialidad.
Matías Rossi (Toyota Corolla), que busca su quinta corona, llega en la punta con 155 puntos, fruto de sus triunfos en el Villicum (San Juan), Paraná, Salta y San Nicolás, un segundo puesto en el Zonda-Eduardo Copello y el reciente tercer puesto en los 200 km de Buenos Aires.
Su principal oponente es Leonel Pernía (Renault Fluence), que suma 150 puntos, con tres carreras ganadas, las de Córdoba, General Roca y los 200 km de Buenos Aires. El tandilense tiene un segundo puesto en Rosario y tres terceros, en Paraná, Salta y San Nicolás.
El tercero con posibilidades matemáticas es Facundo Ardusso (Renault Fluence), último bicampeón de la categoría, que llega a Río Cuarto con 117 puntos, 38 menos que Rossi. El representante de Las Parejas (Santa Fe) no ha tenido una temporada tan contundente como los años anteriores. Comenzó con dos segundos puestos en las dos fechas iniciales, ganadas por su compañero de equipo, Leonel Pernía, luego tuvo un fuerte accidente en la largada en el Villicum y llegó el triunfo en la cuarta fecha en Rosario y otro segundo lugar en San Nicolás. El resultado de la carrera de Río Cuarto será determinante para la obtención del título, por lo que el trabajo de puesta a punto y el resultado del resto de los pilotos que integran los equipos Toyota Gazoo Racing y Renault Sport Argentina serán fundamentales.
Rossi cuenta con el excelente rendimiento de Julián Santero, cuarto en el campeonato y con quien ha realizado tres 1-2 durante la temporada. El otro ladero es Mariano Altuna, incorporado a la categoría desde la carrera de San Nicolás y que ha conseguido hasta el momento tres cuartos puestos. Estos dos pilotos son potencialmente ganadores y buscarán ocupar posiciones importantes para no dejar que Pernía y/o Ardusso sumen lo necesario para incomodar a Rossi.
Por el lado de Renault, el tercer piloto es Matías Milla. Ganador este año en el Zonda-Eduardo Copello de San Juan, segundo en los 200 km de Buenos Aires y tercero en el Villicum y Rosario. Este piloto puede ser un comodín importante para ganarle puntos a Rossi, pero también terciar en la lucha dentro del mismo equipo entre Pernía y Ardusso.
También habrá otros árbitros de lujo, como Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), ganador en las dos carreras de San Martín, o Mariano Werner, que en las últimas carreras ha encontrado el rendimiento en el Fiat Tipo que no tuvo a principio de año.
Con 50 puntos en juego en las dos fechas restantes, Río Cuarto y Neuquén, nada está definido y las clasificaciones tendrán una importancia vital en la definición, ya que entrega 2 puntos al mejor tiempo, 3 al ganador de la súper clasificación y luego la carrera da 20 puntos al primero, 15 al segundo, 12 al tercero, 10 al cuarto, 8 al quinto, 6 al sexto, 4 al séptimo, 3 al octavo, 2 al noveno y 1 al décimo.
Matías Rossi apunta seriamente a su quinto título en la categoría y tendrá plantear muy bien la estrategia para Río Cuarto, donde en la carrera del sábado deberá sumar ocho puestos a su lugar de clasificación para la largada. La premisa será avanzar, pero sin correr riesgos de quedar fuera de pista por ello, porque el lugar de largada de la final dependerá del resultado de dicha carrera. En caso de ganar la totalidad de puntos en juego en Río Cuarto, con un sexto puesto en Neuquén ganaría el título, sin importar el resultado del resto de los pilotos.
Leonel Pernía deberá salir a descontar puntos y para ello buscará los que otorgan la clasificación y súper clasificación, pero también penalizará para la carrera del sábado, en su caso siete posiciones. Si en Río Cuarto gana los 25 puntos y Rossi es segundo, llegarían a la última carrera adelante con cinco unidades y la definición sería para el que termine adelante en Neuquén. Facundo Ardusso tiene que ganar todo y que Rossi y Pernía no sumen; es la única posibilidad que le queda, tiene que ganar los 50 puntos restantes y que Rossi no consiga un tercer puesto en alguna las dos carreras que faltan y que su compañero de equipo no sume 17 puntos.
Así está planteada la lucha por el campeonato para la carrera de Río Cuarto, emocionante desde el momento en que los autos salgan a pista.
Matías Rossi (Toyota Corolla), que busca su quinta corona, llega en la punta con 155 puntos, fruto de sus triunfos en el Villicum (San Juan), Paraná, Salta y San Nicolás, un segundo puesto en el Zonda-Eduardo Copello y el reciente tercer puesto en los 200 km de Buenos Aires.
Su principal oponente es Leonel Pernía (Renault Fluence), que suma 150 puntos, con tres carreras ganadas, las de Córdoba, General Roca y los 200 km de Buenos Aires. El tandilense tiene un segundo puesto en Rosario y tres terceros, en Paraná, Salta y San Nicolás.
El tercero con posibilidades matemáticas es Facundo Ardusso (Renault Fluence), último bicampeón de la categoría, que llega a Río Cuarto con 117 puntos, 38 menos que Rossi. El representante de Las Parejas (Santa Fe) no ha tenido una temporada tan contundente como los años anteriores. Comenzó con dos segundos puestos en las dos fechas iniciales, ganadas por su compañero de equipo, Leonel Pernía, luego tuvo un fuerte accidente en la largada en el Villicum y llegó el triunfo en la cuarta fecha en Rosario y otro segundo lugar en San Nicolás. El resultado de la carrera de Río Cuarto será determinante para la obtención del título, por lo que el trabajo de puesta a punto y el resultado del resto de los pilotos que integran los equipos Toyota Gazoo Racing y Renault Sport Argentina serán fundamentales.
Rossi cuenta con el excelente rendimiento de Julián Santero, cuarto en el campeonato y con quien ha realizado tres 1-2 durante la temporada. El otro ladero es Mariano Altuna, incorporado a la categoría desde la carrera de San Nicolás y que ha conseguido hasta el momento tres cuartos puestos. Estos dos pilotos son potencialmente ganadores y buscarán ocupar posiciones importantes para no dejar que Pernía y/o Ardusso sumen lo necesario para incomodar a Rossi.
Por el lado de Renault, el tercer piloto es Matías Milla. Ganador este año en el Zonda-Eduardo Copello de San Juan, segundo en los 200 km de Buenos Aires y tercero en el Villicum y Rosario. Este piloto puede ser un comodín importante para ganarle puntos a Rossi, pero también terciar en la lucha dentro del mismo equipo entre Pernía y Ardusso.
También habrá otros árbitros de lujo, como Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), ganador en las dos carreras de San Martín, o Mariano Werner, que en las últimas carreras ha encontrado el rendimiento en el Fiat Tipo que no tuvo a principio de año.
Con 50 puntos en juego en las dos fechas restantes, Río Cuarto y Neuquén, nada está definido y las clasificaciones tendrán una importancia vital en la definición, ya que entrega 2 puntos al mejor tiempo, 3 al ganador de la súper clasificación y luego la carrera da 20 puntos al primero, 15 al segundo, 12 al tercero, 10 al cuarto, 8 al quinto, 6 al sexto, 4 al séptimo, 3 al octavo, 2 al noveno y 1 al décimo.
Matías Rossi apunta seriamente a su quinto título en la categoría y tendrá plantear muy bien la estrategia para Río Cuarto, donde en la carrera del sábado deberá sumar ocho puestos a su lugar de clasificación para la largada. La premisa será avanzar, pero sin correr riesgos de quedar fuera de pista por ello, porque el lugar de largada de la final dependerá del resultado de dicha carrera. En caso de ganar la totalidad de puntos en juego en Río Cuarto, con un sexto puesto en Neuquén ganaría el título, sin importar el resultado del resto de los pilotos.
Leonel Pernía deberá salir a descontar puntos y para ello buscará los que otorgan la clasificación y súper clasificación, pero también penalizará para la carrera del sábado, en su caso siete posiciones. Si en Río Cuarto gana los 25 puntos y Rossi es segundo, llegarían a la última carrera adelante con cinco unidades y la definición sería para el que termine adelante en Neuquén. Facundo Ardusso tiene que ganar todo y que Rossi y Pernía no sumen; es la única posibilidad que le queda, tiene que ganar los 50 puntos restantes y que Rossi no consiga un tercer puesto en alguna las dos carreras que faltan y que su compañero de equipo no sume 17 puntos.
Así está planteada la lucha por el campeonato para la carrera de Río Cuarto, emocionante desde el momento en que los autos salgan a pista.